Primer Premio
Una escuela participativa y abierta a la esperanza. CEIP Ramiro Soláns.
Autores: Rosa Llorente y Amparo Jiménez
Resumen del proyecto
El CEIP Ramiro Soláns se abrió en el curso 1977-1978, acogiendo a la población obrera del barrio Oliver de Zaragoza. Un centro de dos líneas, que sufrió una importante pérdida de matrícula convirtiéndose en un centro “gueto” con el 99% del alumnado de etnia gitana.
Al iniciarse el nuevo siglo, la situación llegó a ser límite. Se alcanzaban elevadas tasas de conflictividad. De un total de 125 alumnos y alumnas, el 45% mostraba un comportamiento, calificado como falta grave de convivencia, y entre el 40 y el 45% de los estudiantes eran absentistas. El éxito escolar se reducía al 5%. Las familias y el centro caminaban en direcciones opuestas ya que éstas no percibían la necesidad de vincular sus aspiraciones con el mantenimiento de una buena relación de colaboración con el centro. El centro era considerado “marginal” sin ningún prestigio, escasa relación con las familias y desmotivación general del profesorado,inmerso en la “cultura de la queja”. Estas circunstancias generaron frustración entre el profesorado.
En el curso 2002/03, un grupo de docentes decide buscar estrategias de superación de esta situación límite sustituyendo la queja por una “mentalidad de crecimiento”. Se planteaba ganar la confianza de las familias y construir con ellas un espacio de relación en convivencia, de empatía y cuidado. La finalidad era elevar expectativas de futuro sabiendo que sólo la educación puede romper brechas.
El CEIP Ramiro Soláns apuesta por una escuela que trasciende los muros de la escuela, empoderando al alumnado, familias y barrio como agentes de cambio. La creencia en justicia social, humanismo, ética y en la capacidad de la educación para generar ganas de mejorar el mundo compartidas por el equipo docente se convierten en la palanca de cambio a través del proyecto de centro “Vive tu escuela, atrévete a cambiar” iniciado en 2005-06, que ha permitido convertir el CEIP Ramiro Soláns en escuela inclusiva y de éxito. Después de un largo recorrido, complejo e incierto, la realidad es muy distinta evidenciando un desarrollo evolutivo favorable convirtiendo cada dificultad en una oportunidad de aprendizaje y mejora social. El centro se ha convertido en una escuela de confianza social que escolariza 342 alumnos en 17 grupos de EI y EP y un curso de anticipación 2 años que favorece la incorporación de mujeres vulnerables al mundo laboral. Un centro de doble vía,con un 50% de alumnado migrante de 25 nacionalidades, 41% de etnia gitana y 9% de familias que buscaban oferta educativa fuera del barrio y hoy apuestan por nuestro proyecto educativo. El índice de absentismo se ha reducido a un 4%, la conflictividad a un 1% y el éxito educativo entre 75/85%.Las familias miran la educación como una oportunidad para prosperar.