Cultura

Valoración del Programa de Intervenciones Artísticas de Expoagua 2008.

Esta iniciativa se inspira en otras precedentes, como la Exposición Internacional de Lisboa en 1998 dedicada al tema de los océanos, que complementó la regeneración de las riberas del Tajo en la ciudad con cerca de una veintena de encargos artísticos comisariados por António Manuel Pinto y António Mega Ferreira, distribuidos sobre todo en el denominado "Parque de las Naciones". Pero en Zaragoza no se optó por concentrar la oferta en un parque de esculturas junto a la Expo, sino que se prefirió intervenir también a lo largo de otras zonas aledañas, como habían hecho en Barcelona con motivo de las Olimpiadas de 1992, cuando fueron distribuidas por las inmediaciones de Villa Olímpica, la Barceloneta y en el casco histórico de la capital catalana ocho instalaciones escultóricas encargadas a artistas de prestigio internacional, dentro del proyecto "Configuraciones Urbanas", comisariado por Gloria Moure. Ahora bien, frente a estos precedentes, aunque en un principio se nombró a Pablo Rico "asesor artístico" y luego estuvieron encargados sucesivamente de coordinar las intervenciones Antonio Latorre y Francisco Javier Galán, bajo la supervisión de Francisco Pellicer como director de contenidos de Expoagua, el caso zaragozano se diferencia en que no se dio a un comisario el poder de decidir unipersonalmente, sino que las obras fueron seleccionadas por un jurado compuesto por autoridades políticas y expertos en arte contemporáneo, a través de un concurso público. Éste fue convocado en agosto de 2006 por la Sociedad Expoagua Zaragoza 2008, recibiéndose 130 propuestas, de las que fueron finalmente seleccionadas 12; aunque, conforme a las bases del concurso, también se invitó paralelamente a artistas o equipos de reconocido prestigio internacional para que participasen en un concurso restringido y remunerado, del que salieron otros 8 proyectos elegidos.

En total, fueron pues 20 instalaciones artísticas las llevadas a cabo, con un presupuesto conjunto de 8 millones de euros (correspondientes al 1% cultural del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Fomento, y del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino). En general, es muy positiva la valoración de esta importante aportación al arte público zaragozano; aunque entre los artistas locales hay un cierto resquemor por el escaso número de aragoneses entre los seleccionados, muchos de los cuales vieron inmediatamente rechazados sus proyectos sin más contemplaciones, mientras a otros creadores se les invitaba a rectificarlos o cambiarlos por completo siguiendo indicaciones de los responsables. Eso sí, hay que reconocer, a la vista de los resultados, que las veinte intervenciones artísticas son totalmente coherentes con una o varias de las ocho tipologías que se proponían inicialmente en las bases del concurso: 1 Specific Site Works con un alto valor paisajístico y en las que sobresale su capacidad de diálogo arte-naturaleza. 2 Obras muy eficaces para su integración en medios naturales o ligeramente urbanizados y su utilización pública interactiva: en zonas de descanso, contemplación, juego, etc. 3 Obras muy eficaces para solucionar problemas de conexión de muy distinto origen: entre medio natural y trama urbana, zonas "conflictivas" de sutura entre distintos proyectos arquitectónicos y urbanísticos, zonas de acceso masivo o marginales, por ejemplo parkings, etc. 4 Obras escultóricas monumentales. 6 Obras con gran poder de comunicación, visual o textual, por ejemplo displays...7 Obras estrictamente escultóricas de tamaño medio o pequeño para su seriación y multiplicación en extensos sectores de actuación. 8 Proyectos más inmateriales: proyecciones luminosas, proyectos audiovisuales de gran formato, mensajes visuales y textuales, repertorio de fotografías y/o proyecciones en exteriores, obras de sonido interactivas, etc.