Legados de Mujeres Aragonesas de los siglos XIX y XX

El interés por la vida: ciencias de la medicina, ciencias de la salud, ciencias sociales

…quizá por temor al calvario a que se condena a quien se desliga audazmente de las costumbres y prejuicios; calvario que se multiplica para las mujeres haciéndose lluvia de groseros calificativos y pensamientos malos, para combatirlas con ellos hasta hacerlas claudicar, o, cuando tal no sucede, envolverlas en la nube de la hostilidad y burla con que el vulgo, y aun lo que no debiera ser el vulgo, acoge a la 'mujer sabia', y la vapulea en chistes, caricaturas y carcajadas, como si la mujer sabia, cuando lo es verdaderamente, no tuviese su dignidad elevadísima, su personalidad respetable, y su recio caudal de sentimientos que la llevan a llorar, quizás, las manifestaciones brutales de cuantos, tal vez, no saben tenerlas de otro modo.

Amparo Poch (1927-1928)

La Voz de Aragón, artículo Mujeres y Universidad aprox.

Presentación


El Interés Por La Vida: Ciencias De La Medicina, Ciencias De La Salud, Ciencias Sociales

(Médicas, Expertas de la Salud, Practicantas, Enfermeras, Cuidadoras, Higienistas, Comadronas, Matronas, Asistentes sociales)

Incluye la memoria de mujeres que investigaron, estudiaron, atendieron y quisieron comprender los procesos relacionados con la vida y la muerte, la salud, la curación y el conocimiento de la mente y el cuerpo aportando legados en muchos casos imprescindibles para el desarrollo de la sociedad.

I. Alrededor de los años 20 en el pasado siglo las mujeres empezaron a trabajar en especialidades médicas preferentemente relacionadas con la ginecología, la pediatría y la oftalmología, ramas consideradas aptas o naturales para las mujeres. Para el ejercicio de la profesión médica era imprescindible la obtención del título que concedían las universidades, pero la Medicina y el campo sanitario fue un entorno que interesó particularmente a las mujeres y llevó a muchas de ellas a la universidad. La Medicina y la Farmacia eran disciplinas que permitían a la mujer una independencia mayor gracias al ejercicio libre de su profesión y una más posible autonomía económica. Además muchas de ellas provenían de familias con antecedentes en las ciencias médicas, con lo que podían incorporarse como colaboradoras de padres y hermanos, y en caso de matrimonio, estaba mejor visto por la sociedad que pudieran conservar su trabajo, ayudando al marido por ejemplo, sin tener que renunciar a su profesión (Marta García Garralón-Raúl Renau López). A la vez, la incorporación de las mujeres al ejercicio de las profesiones sanitarias supuso un cambio social importante.

La Facultad de Medicina de Zaragoza fue fundada en la Universidad de Pedro Cerbuna en el siglo XVI, pasando por diferentes etapas en su enseñanza. En 1876 fue restablecida como Facultad de Medicina oficial con igual rango que las demás facultades. En 1893 se inauguró el edificio que albergaba las Facultades de Medicina y Ciencias en la plaza de Paraíso, y en el período hasta 1908 consiguió ser una de las primeras Facultades de Medicina de España. En los años 70 del siglo XX, comenzaron a utilizarse las nuevas instalaciones sitas en la Ciudad Universitaria, en la Plaza de San Francisco.

En Huesca hubo Facultad de Medicina hasta su desaparición en 1824 debido a una nueva estructuración de la enseñanza universitaria de ámbito nacional. La capital recuperó su condición universitaria en 1973, reinaugurándose en 2001 como Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte, que imparte en la actualidad los estudios del primer ciclo del Grado de Medicina, el Grado de Odontología y el Grado de Nutrición Humana y Dietética. Igual que Huesca, también Teruel ha formado parte históricamente del campus zaragozano. La Escuela Universitaria de Enfermería de Teruel está adscrita a la Universidad de Zaragoza desde su creación en 1970 dependiendo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. En 1977 se publicó el decreto del Ministerio de Educación y Ciencia sobre la integración en la Universidad de las Escuelas de Ayudantes Técnicos Sanitarios como Escuelas Universitaria de Enfermería para cursar los estudios necesarios para la obtención del Título de Diplomado en Enfermería y desde 2008 la EUT cursará el nuevo Título de Grado en Enfermería .

Mujeres destacadas


Elisa Fernández De La Vega Lombán

Doctora en medicina y especialista en pediatría

Vegadeo, Asturias, . 1895 Zaragoza, , 1933 .
Licenciada por Santiago de Compostela en 1919 y doctora en 1921. Desde1930 desempeñó el cargo de Ayudante de Anatomía y de Técnica en la Universidad de Zaragoza, además de ejercer como pediatra


Elisa Fernanda María del Carmen Fernández de la Vega y Lombán nació en Vegadeo, Asturias, el 30 de mayo de 1895. Sus padres fueron Wenceslao Fernández de la Vega Pasarín, médico liberal de origen gallego, miembro de la Institución Libre de Enseñanza y Dolores Lombán Cotarelo, que animó a ella y a su hermana gemela Jimena, para elegir sus estudios de Medicina. Ambas hermanas estudiaron bachillerato en Lugo entre 1909 y 1913 y luego Medicina en Santiago. Elisa y Jimena fueron las primeras mujeres en estudiar en una universidad gallega, admitidas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, y al parecer vivieron burlas y discriminaciones por parte de profesores y alumnos, pero aún así, fueron lo más destacado de su promoción. Aprobaron la Licenciatura en 1919 y el Doctorado en 1921 con sobresaliente, y recibieron la Gran Cruz de Alfonso XII por sus excelentes expedientes universitarios.

Elisa se especializó en Pediatría y decidió desarrollar su trabajo en España, trabajando en el Hospital del Niño Jesús de Madrid, impartiendo conferencias y publicando artículos especializados en diversos medios de comunicación y revistas profesionales. Destacan entre otros temas estudiados y publicados por ella: ’Educación y carácter’ , ’La orientación profesional como base para la elección de profesiones’ , y ’Profilaxis de los accidentes’ . Además realizó un manual para enfermedades, que no llegó a publicarse por lo prematuro de su muerte, aunque ya lo tenía listo para ser puesto a disposición del público.

Sus investigaciones supusieron un claro avance en los estudios sobre el sistema respiratorio. En 1925 contrajo matrimonio con Gumersindo Sánchez Guisande, (1892-1976) también médico y catedrático de Anatomía en Sevilla y Zaragoza. En 1929 se instaló en Zaragoza con su familia, donde su marido fue nombrado decano de la Facultad de Medicina. Tuvo tres hijos y Elisa compaginó su cuidado y educación con clases prácticas de Embriología en la Universidad, consultas privadas, artículos con el seudónimo de Zoraida y publicaciones de libros y folletos, además de seguir impartiendo numerosas conferencias científicas en diversas universidades de España . Era una mujer vital y solidaria que llegó a montar un albergue para indigentes.

En 1933 ella misma se diagnosticó una neumonía atípica, y que la llevó a la muerte el 21 de noviembre de ese mismo año, a los 38 años de edad.

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

María Dolores Pascual Fernández

Médica investigadora en genética

Sevilla, . 1901 Madrid, , 1973 .
Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza ya que en la de Madrid no la aceptaron, por el hecho de ser una mujer


Nació el 4 de Abril del 1901 en Sevilla. Sus padres eran Cristino Pascual, militar y médico salmantino y Concepción Fernández. La familia pertenecía a una alta clase social. Cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, donde no le pusieron inconvenientes a pesar de ser una mujer. (La mujer científica del 27. El café de Negrín, 2011. http://mujercientificadel27.blogspot.com).

Fue una alumna extraordinaria en un curso de cuarenta estudiantes, de los que sólo dos eran mujeres. Se doctoró en Medicina en Madrid, interesándose en la genética y dedicó su tiempo fundamentalmente a la investigación sobre la herencia cromosómica.

Introdujo en España las ideas y técnicas de la genética aprendidas en centros de investigación hechas en laboratorios de Francia, Alemania y Estados Unidos, centros que visitó como becaria de la JAE. En esos laboratorios hizo grandes trabajos precursores, aunque, descrita como una mujer de indomable voluntad y gran carácter, sufrió el rechazo y el menosprecio de la profesión de la época como mujer.

Hizo una brillante tesis doctoral en 1929, pero fue enviada por la Facultad de Medicina de Madrid al servicio del harén de mujeres de Su Alteza Imperial El Jalifa en la ciudad de Tetuán, ocupación de la que dimitió al poco tiempo regresando a España de nuevo. Se casó con el catedrático del Instituto Hispano-Marroquí de Ceuta. El matrimonio amenazado, emigró a Mexico.

María Dolores vivió en México entre el 1940 y 1942 donde creó una asociación de investigación científica especializada en la genética. En 1943 se trasladó con su marido y sus seis hijos a Estados Unidos donde María Dolores, con poco dinero, puso una consulta para ayudar a la economía familiar, siguiendo en su tiempo libre con sus investigaciones en el campo de la genética . Decidió regresar a España con su familia después de la Guerra Civil; su marido aún amenazado, fue muerto y María Dolores tuvo que dejar su carrera docente.

Años después la Facultad de Medicina de Madrid recuperó informes de los antiguos archivos administrativos con las investigaciones de María Dolores. Fue nombrada directora del Servicio de Genética y Constitución creado en la Facultad de Medicina de Madrid, que no llegó a desarrollarse como centro de investigación, pero fue puerta de entrada de las teorías genéticas en los medios académicos de la medicina española. 

Falleció el 18 de Agosto de 1973 en Madrid.

Datos extraídos de:

Magdalena Lasala Pérez

María De La Concepción Diego Rosel

La primera licenciada en medicina y cirugía por la universidad de zaragoza en 1926

Monzón ,Huesca . 1902 Monzón ,Huesca, , XXXX .
Fue la única de las cinco primeras estudiantes que iniciaron los estudios de Medicina en Zaragoza entre 1896 y 1919 que sí logró culminarnos


Concepción nació el 30 de julio de 1902 en Monzón, Huesca, y estudió el grado de Bachiller en el Instituto de Zaragoza, con título expedido en 1919. En el mismo año cursó el preparatorio de la licenciatura de Medicina y entre 1920 y 1926 realizó el periodo de la licenciatura, en el que obtuvo Sobresaliente y Matrícula de Honor en todas las asignaturas, alcanzando la Licenciatura en Medicina (datos Archivo Universitario de Zaragoza. https://archivouniversitario.unizar.es).

Excelente estudiante y adelantada en Medicina, Concepción Diego Rosel fue la única de las cinco primeras estudiantes que iniciaron los estudios de Medicina en Zaragoza, entre 1896 y 1919 que sí logró culminarnos, en 1926, como explica la profesora Consuelo Miqueo en su trabajo Estudiantes y médicas tituladas en Zaragoza: una propuesta de genealogía profesional, 2020.

Las otras cuatro que empezaron fueron Milagro Andreu y Boigues, en 1896; Blanca Vázquez Agudín, en 1913, Erica Holtman Ehler, en 1915, y María Luisa Cuadras Andrés, en 1919 como Concepción, pero ninguna los culminó.

Tres años más tarde, en 1929, Amparo Poch y Gascón y Carmen Moraleda Carrascal fueron las siguientes mujeres en licenciarse en Medicina.

Con un magnífico expediente de carrera, consiguió además el Premio Extraordinario de Licenciatura en el curso 1925-1926 con su ejercicio de examen sobre El estudio general de las arritmias, (Archivo Universitario). Optaban al premio ocho aspirantes siendo ella la única mujer. Asimismo, consta que estudió alemán para medicina en la Escuela de Comercio de Zaragoza durante el curso 1920-1021, aprobando con sobresaliente y Matrícula de Honor.

No se tiene constancia de su posterior trayectoria ni más datos sobre su vida.

Fuentes consultadas:
  • Archivo Universitario de Zaragoza. Catálogo online disponible en la web https://archivouniversitario.unizar.es/ .
  • Consuelo Miqueo, Isabel Blázquez Ornat (Eds.). Modernas, cultas y profesionales. Mujeres del siglo XX tituladas en la Universidad de Zaragoza. Prensas Universitarias. Universidad De Zaragoza, 2020
  • Consuelo Miqueo. Estudiantes y médicas tituladas en Zaragoza: una propuesta de genealogía profesional, 2020.

Magdalena Lasala Pérez

Amparo Poch Y Gascón

Médica precursora en salud femenina e higiene preventiva

Zaragoza , 1902 Toulouse, Francia, 1968 .
Dedicó parte de su trabajo a la educación sexual y la higiene como método para prevenir enfermedades de tipo venéreo como la sífilis. Con ideas adelantadas a su tiempo, soportó el rechazo de los que no comprendían su vocación


María del Pilar Amparo Poch y Gascón nació en Zaragoza el 15 de octubre de 1902, primogénita de cuatro hermanos. No obtuvo el permiso paterno para estudiar Medicina, por 'no ser carrera propia de mujeres'. Por ello estudió Magisterio en la Escuela Normal Superior de Zaragoza culminando en 1922 con Premio Extraordinario en la sección de Ciencias. Luego se matriculó en la Facultad de Medicina de Zaragoza, soportando el desprecio del resto de alumnos y el rechazo de su propia familia. De estos años es su artículo ¿Y yo?, publicado en 1923 en la Revista del Ateneo Científico Escolar para debatir sobre el ejercicio de la profesión médica siendo mujer, enfrentándose a una sociedad sujeta a profundos prejuicios y convencionalismos.

Alumna excepcional, Amparo se licenció en 1929, con 26 años, con matrícula de honor en todas las asignaturas y Premio Extraordinario de Licenciatura convirtiéndose en la segunda alumna que obtenía el título de Medicina y Cirugía en la Facultad de Medicina de Zaragoza. Se inscribió en el Colegio de Médicos de Zaragoza y estableció su consulta en una habitación interior de su propia casa, dedicada a la ginecología y la pediatría.

Fue predecesora en medicina preventiva y en métodos de control de natalidad. Dedicó parte de su trabajo a la educación sexual y la higiene como método para prevenir enfermedades de tipo venéreo, centrándose más activamente en la mujer y en los niños, trabajando en la promoción de la salud. Publicó en 1931 el ensayo médico-social Cartilla de consejos a las madres , sobre la materia de puericultura, y en 1932 el libro La vida sexual de la mujer , que a pesar del rechazo de una parte de la sociedad, fue de incuestionable importancia. Puso en marcha programas de educación sanitaria para mujeres obreras y para reducir las altas tasas de mortalidad infantil de la época, además de seguir escribiendo obras de pedagogía médica y de defensa de los derechos y libertades femeninos.

Durante la Guerra Civil española fue también doctora miliciana y dirigió un programa de capacitación de las brigadas de salvamento sobre asfixia, traumatismos, hemorragias y transfusiones sanguíneas. Participó en la organización de hospitales de campaña y en la atención de niños y refugiados. En febrero de 1939 se exilió finalmente a Francia, donde no pudo seguir ejerciendo su profesión legalmente hasta 1944. En 1968 aquejada de un cáncer cerebral y agotada por la enfermedad, murió en Toulouse el 15 de abril los 65 años de edad.

Pero ¿dónde y cuándo se ha dicho a las mujeres — racionalmente— nada de lo que es su cuerpo, de las fases críticas de su vida, de las precauciones que deben adoptarse, de la significación de los fenómenos más vistosos, de nada, en fin, claro, puro, sino envuelto en picardía, como si los órganos sexuales hicieran causa aparte de los demás y su presencia fuera una impureza y un horrible misterio?

Amparo Poch, 1932
Artículo en Cuadernos de Cultura de Valencia

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Carmen Moraleda Carrascal

Médica. directora del laboratorio clínico de la facultad de zaragoza

Ariza, Zaragoza, 1906 Zaragoza , 1985.
Se licenció en Medicina en la Universidad de Zaragoza en 1929, junto a Amparo Poch, con Sobresaliente y cinco matrículas de honor. Fue Ayudante adscrita a Histología y Anatomía patológica en la Facultad, y Directora del Laboratorio Clínico de la Facultad


Nació en Ariza el 30 de enero de 1906. Se matriculó en la Universidad de Zaragoza en 1922. En el curso de 1923 había 523 alumnos en la Facultad de Medicina de Zaragoza, entre ellos 4 mujeres. Carmen también cursaba Lengua alemana para Medicina en la Escuela Superior de Comercio de Zaragoza junto a Amparo Poch, dos únicas mujeres entre los 29 alumnos. Ambas terminaron el curso con matrículas de honor.

Carmen se licenció en 1929 con Sobresaliente y cinco matrículas de honor y se doctoró en Madrid. Trabajó como Ayudante adscrita a Histología y Anatomía patológica en la Facultad de Zaragoza junto a su marido, José María Muniesa Belenguer, profesor auxiliar de la cátedra de Fisiología en la misma Facultad. Juntos colaboraban también en un laboratorio de análisis clínicos con el hermano de su marido, Augusto Muniesa Belenguer, también médico . Como cuenta la estudiosa Antonina Rodrigo en su biografía, Carmen también participó con su amiga y compañera de promoción Amparo Poch en el proyecto de la Ciudad Jardín de los Ferrocarriles de Aragón, de la Confederación Nacional de Trabajadores.

El marido de Carmen poseía una reconocida postura conservadora y ostentaba cargos de relevancia social: además de Doctor en Medicina y profesor de la Universidad de Zaragoza, era propietario del laboratorio de análisis clínicos, presidente de la Federación Aragonesa de Fútbol y de la Sociedad Filarmónica. Su cuñado Augusto Muniesa llegó a ser alcalde provisional de Zaragoza durante la II República en 1933, lo cual conllevó un terrible desenlace al estallar la Guerra Civil, pues en octubre de 1936 ambos hermanos fueron acusados de conspiración y fusilados.

Carmen quedó viuda con 30 años y un hijo, y sin recursos, además de tener que afrontar un expediente de Responsabilidades Políticas interpuesto en 1937 contra su marido. Luchó durante años por demostrar que su marido era legalmente inocente, hasta que consiguió que el Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas fallase a su favor a final del año 1943.

Se había reincorporado como médica analista en 1939 al Laboratorio Clínico de la Facultad, donde se jubiló en 1976 como directora. El escritor Pedro Ciria, estudioso de su figura describió a Carmen como 'Una mujer elegante, inteligente y atrevida, muy de su época, independiente y con temperamento que no se amedrentaba ante ningún hombre'. Murió en Zaragoza 9 de mayo de 2008.
Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Martina Bescós García

Médica. primera cardióloga española

Zaragoza , . 1912 Zaragoza , , 2008 .
Se licenció en Medicina en 1933 y se doctoró en 1935, con la calificación de Sobresaliente y Premio Extraordinario. Fue miembro fundador de la Sociedad Española de Cardiología y de la Sociedad Aragonesa de Cardiología


Nació el 9 de abril de 1912. Su padre era médico de la capital zaragozana. Martina estudió el Bachillerato acabándolo en 1926. Cursó brillantemente sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. En su curso estaban sólo dos mujeres. Compaginó su formación con su gusto por la naturaleza y en 1929 participó en la fundación de las Guías Scouts de Zaragoza.​ Con un expediente académico con matrículas de honor, recibió el Premio Extraordinario de la Licenciatura en Medicina y Cirugía en 1933, al que optaba frente a once alumnos varones, quedando en primer lugar.

Se formó con el doctor Royo Villanova en la cátedra de Patología Médica de la Universidad de Zaragoza, y a lo largo de la carrera realizó varios cursos de especialización durante los veranos en la Casa de Salud Valdecilla de Santander, que entonces era uno de los pocos institutos de posgraduados del país. Allí se inició su vocación por la cardiología. Además de perfeccionar la lengua inglesa y francesa en Londres y Tours, visitó varios hospitales clínicos. En 1933 fue becada por la Junta de Ampliación de Estudios de Madrid para trabajar durante un año con la Universidad de Viena preparando la tesis. Se doctoró en la Universidad Complutense de Madrid en 1935, con la tesis doctoral sobre Administración de grandes dosis de galactosa en estados normales y patológicos , también con excelente calificación y Premio Extraordinario, y aprobó las oposiciones de Médico de la Marina Civil y de Inspector Provincial de Sanidad . Había conseguido otra beca para trabajar en la Universidad de Columbia en Nueva York, pero al comenzar la Guerra civil española tuvo que desistir de la misma. Nombrada Jefa de consultas de Patología en el Hospital San Carlos de Madrid, compaginó su trabajo con su investigación en el Instituto de Investigaciones Médicas, hasta 1937. De regreso a Zaragoza trabajó en el Hospital Pompiliano de Zaragoza, donde tenía a su cargo la sección de enfermos cardiotorácicos agudos, y desde 1938 en la clínica del doctor López Buera, especialista en pulmón y corazón, con quien se casó. Martina enviudó en 1953 con 6 hijos, la menor de solo unos meses, que hubo de sacar adelante en aquellos difíciles años con mucho esfuerzo.

Se incorporó al Hospital Clínico de la Universidad de Zaragoza en 1964, desempeñando su actividad investigadora y docente hasta su jubilación en 1982 como jefa de Sección de Arritmias y Electrofisiología y profesora ayudante de clases prácticas de Cardiología. Asistió con regularidad a cursos en los hospitales Royal Free y St. Bartholomew's de Londres.

Martina representó con relevante altura a la cardiología aragonesa por toda España y a la cardiología española por toda Europa. Murió en Zaragoza el 16 de abril de 2008 recién cumplidos los 96 años.

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Aurora Sanz Alonso

Médica pediatra

Buenos Aires, 1913 Zaragoza , xxxx
Formó parte de la plantilla del Hospital Clínico de Zaragoza hasta 1945


Aurora procedía de Buenos Aires, nacida en 1913, según consta en el Archivo de la Facultad de Medicina recogido y publicado por Consuelo Miqueo en su capítulo Estudiantes y médicas tituladas en Zaragoza: una propuesta de genealogía profesional .

Se licenció en Medicina con excelentes calificaciones en la Universidad de Zaragoza en 1935. En el curso que finalizaba con la guerra civil, el de 1935-1936, fue Ayudante de clases prácticas en la asignatura de Pediatría.

Como explica la profesora Consuelo Miqueo, Aurora Sanz ejerció su profesión durante unos años, formando parte de la plantilla del Hospital Clínico de la Facultad de Medicina hasta 1945.

Casada con Luis Ángel Rioja Padilla (1909-1990), también médico en la misma institución, al tener al segundo de sus tres hijos ya no continuó ejerciendo.

  • Marta García Garralón y Raúl Renau López. Pioneras farmacéuticas Las primeras mujeres del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (1918-1936). Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. R. P.I. 49/827738.9/20
  • María Eugenia Galiana-Sánchez, Historia de la enfermería de salud pública en España y el contexto internacional, 2019. Grupo Balmis de Investigación en Salud Comunitaria e Historia de la Ciencia, Universidad de Alicante. https://www.enhe.eu/archive/2019/4849
  • Antonia Sambola. La mujer cardióloga y la brecha de género en Cardiología. MD, PhD, FESC. Grupo Trabajo de Mujeres en Cardiología de la SEC. La mujer científica del 27 http://mujercientificadel27.blogspot.com
  • Inés M. Fernández-Guerrero, Cristina Fernández-Guerrero y Antonio Fernández-Cano, Tesis doctorales de Medicina defendidas por mujeres pioneras en España (1882-1954). Revista Educación Médica. www.elsevier.es/edumed . Artículo 11 de abril de 2018 https://www.elsevier.es › es-revista-educacion-medica-71
  • Pedro Sánchez García. Historia De La Farmacología Española. En Revista trimestral Actualidad En Farmacología Y Terapéutica. Diciembre 2004 | Volumen 2 Nº4. Pp. - 241 www.socesfar.com www.iqb.es/farmacologia/revista/revista02.htm
  • Consuelo Flecha García. La educación de la mujer según las primeras doctoras en medicina de la universidad española, año 1882. DYNAMIS. Acta Hisp. Med. Sci. Hist. Illus. 1999, 19, 241-278. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla. http://hdl.handle.net/11441/64987 https://idus.us.es/handle/11441/64987 - Consuelo Flecha García. Las primeras universitarias en España 1872-1910. Ed. Narcea, Madrid, 1996
  • Consuelo Flecha García. Doctoras en la Universidad Española. Las pioneras. Universidad de Sevilla, 1994 BIBLID [1134-6396(1995)2:1; 81-100] https://bibliotecavila-seca.cat › maseras-rev-arena
  • Mariano Tomeo Lacrue. Biografía científica de la Universidad de Zaragoza, Facultad de Ciencias de Zaragoza, 1962. Universidad de Zaragoza, 1962.
  • Asunción Fernández Doctor. La Facultad de Medicina de Zaragoza (1868-1908) Su recuperación bajo la Diputación y la Universidad. Institución Fernando el Católico Excma. Diputación de Zaragoza 2019 https://ifc.dpz.es › recursos › publicaciones ›
  • Historia de la Universidad de Zaragoza- Web oficial. https://www.unizar.es/institucion/historia/historia

II. Tradicionalmente la colectividad confería a las mujeres la res- ponsabilidad de los cuidados de la sociedad como preservado- ras de la especie dedicadas ya a la atención de los hijos y des- tinadas al ámbito doméstico e interno, pero paradójicamente no tenían autorización para llamarse médicos o expertas sani- tarias ni para cursar sus estudios académicos.

El primer manual que recogía instrucciones de prácticas cui- dadoras para atender enfermos y personas incapacitadas se hizo en el siglo XVII, y estaba dirigido a quienes tenían que cuidarlos, como ayuda para conocer técnicas de hacerlo. El cristianismo institucional influyó poderosamente en lo rela- tivo al mundo de los cuidados reglamentando el sentimiento de amor al prójimo y de ayuda al desvalido como un deber religioso, lo que llevó a crear organizaciones monásticas y órdenes hospitalarias dedicadas al cuidado de enfermos y apestados en momentos de epidemias, atención de peregri- nos y cuidado de heridos por las guerras, cuyas labores se llevaban a cabo por monjas.

En el siglo XVIII con la Ilustración se empezaron a incorporar mujeres no religiosas a los hospitales de un modo profesiona- lizado. A partir de ahí se les requeriría ya una cierta formación orientada siempre a cumplir con las necesidades del hospital al servicio de los cargos titulares. En la Guerra de la Indepen- dencia a principio del siglo XIX, la Junta Municipal de Zaragoza encomendó la atención y regencia del Hospital de Nuestra Señora de Gracia a las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, al mando de la Madre Rafols.

De todos modos, hasta final del siglo XIX-principios del XX, la enfermería más “especializada” continuó siendo atendida por las congregaciones religiosas. Mientras hasta entonces la mayo- ría de mujeres cuidadoras no tenían formación o como mucho actuaban como parteras o nodrizas, las monjas sí que podían | 133 |acceder a la formación específica, contaban con medios y ade- más vivían unos votos religiosos que les predisponían a la cari- dad, la ayuda y el cuidado de los desvalidos, fijando el modelo de la mujer como “enfermera consagrada” (J. Hernández Conesa).

Las prácticas cuidadoras tardaron siglos en incorporarse a una consideración científica (la Enfermería), y partiendo de ser un oficio, no comenzó a ser legalmente reconocido como profe- sión hasta inicio del s.XX.

Con la Guerra Civil española crecieron las necesidades sani- tarias y se produjo la incorporación de cientos de mujeres al oficio de enfermera. Además de la regulación de los conoci- mientos para obtener su titulación, comenzaron a alcanzar relevancia propia mujeres practicantes, cuidadoras y enferme- ras visitadoras que trabajaban en los barrios y por las gentes marginadas de las ciudades, que además divulgaron prácticas higiénicas dirigidas a prevenir las enfermedades.

Mujeres destacadas


Rosa María Matute Tofé

La primera practicanta titulada en zaragoza

1876 - XXXX.
Fue la primera mujer que alcanzó el título de Practicanta en la Universidad de Zaragoza. Tenía 22 años. Era soltera y no tenía estudios previos. Solicitó examinarse de la reválida en 1898 tras haber estudiado por libre y consiguió graduarse


Entre 1857 y 1915 el número de matrículas que se produjeron en la carrera de practicantes en la Universidad de Zaragoza fueron 2.935, de las cuales, eran mujeres cinco. No hubo mujeres que cursen esta carrera antes de 1894, y de las cinco mujeres que cursaron estos estudios, tres ya eran matronas tituladas.

La primera de todas fue Rosa María Matute Tofé. Estudió por libre y se presentó al examen final de la carrera en 1898, con 22 años. Ese mismo año se matriculó en Medicina también la primera mujer.

Hasta la institución del título de enfermera en 1904 sólo comenzaron los estudios de practicantas tres mujeres más: Petronila Gil Amor, Eulalia López Jaray y M.ª Luisa Casanova Torrente. En su mayor parte, procedían del ámbito rural y tenían un origen humilde siendo hijas de labradores y jornaleros.

Rosa María Matute no tenía estudios previos, pero consiguió graduarse como practicanta.

La segunda que se graduó lo hizo tres años más tarde, en 1901, era ADRIANA LAITA MOREO, y ya era matrona.

Los datos están recogidos en el trabajo Los primeros pasos de la mujer en la carrera de Practicante de la Universidad de Zaragoza , (https://dialnet.unirioja.es), de Isabel Blázquez Ornat, Ana Belén Subirón-Valera, Natalia Becerril Ramírez, Concepción Germán Bes y Asunción Fernández Doctor.

Fuentes consultadas: Otras Fuentes
  • Consuelo Flecha. Las primeras universitarias en España1872-1910. E. Narcea, Madrid, 1996.
  • Ana Belén Subirón Valera, Concha Germán Bes, Asunción Fernández Doctor. Las primeras mujeres tituladas para la asistencia al parto en la Universidad de Zaragoza (1878-1928). En: IX Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología y Género. Sevilla; 2012. http://www.oei.es/congresoctg/memoria/pdf/SubironValera.pdf

Magdalena Lasala Pérez

Dorotea Arnal Gorría

Matrona

Castejón de Valdejasa, Zaragoza, 1905 - Zaragoza, 1972.
Comadrona del barrio de Casetas de Zaragoza, que a lo largo de su vida profesional entre los años 30 y los 70 del pasado siglo XX fue muy querida entre la gente por la huella entrañable que dejó socialmente su práctica cotidiana.


Nacida Castejón de Valdejasa, el 6 de febrero de 1905, según consta en el Boletín Oficial del Estado número 69 de 1970, donde se refiere la Relación de Funcionarios del Cuerpo de Matronas titulares cerrado al 31 de diciembre de 1969. En dicha Relación aparece la fecha de nombramiento de Dorotea como comadrona de Casetas, que es el 29 de noviembre de 1949, con el número de orden 273.

Dorotea Arnal figura inscrita en los listados de la Universidad de Zaragoza como estudiante de Matrona, estudios que inicia en 1932, con 27 años, y son terminados en 1934.

En el mismo cuadro aparecen María Dolores Sierra Gracia, de Zaragoza, que inició estudios en 1931, Benita Figuerola Caminals, de Valjunquera, Teruel, y Francisca Ruiz Rillo, de Fuentes de Jiloca, que empezaron en 1932 y acabaron también en 1934; Dolores Bernal Solá, Dolores Blasco Mustienes y Rosa Giménez Martínez, las tres de Zaragoza, y Asunción González Martínez, de Fuentes de Jiloca, todas matriculadas en 1933; Aurora Calvo Gaspar, Natividad Campodarve Lezcano y Pascuala Castán Candial, de Zaragoza, y María Gil Bello, de Teruel, que estudió de 1934 a 1936. A partir de ahí, las matriculadas en 1935, Mercedes Elena Salvo, de Caspe, Luisa Izquierdo Zapater, de Híjar, Mª Ángeles Martín Gracia, de La Almolda, Josefina Román Hernando, de Alagón, y Rosario Cáceres Sánchez, Ascensión Gómez Martínez y Amalia Retivel Pascasio, de Zaragoza, figuran con los estudios terminados en 1940 (excepto Rosario Sánchez, que los acaba en 1945), períodos que coinciden con el paréntesis de la Guerra civil española. (Datos de Ana B. Subirón Valera, en 'La carrera de Matrona en la Universidad de Zaragoza y su función social'.)

La mayor parte de los saberes prácticos en relación al parto y la atención a la parturienta y el recién nacido, fueron tradiciones y oficios femeninos hasta que a final del siglo XVIII los cirujanos empezaron a desautorizar dichas prácticas para poder subordinarlas a la medicina e intervenir en los procesos cada vez más mercantilizados sobre todo ya en el siglo XX.

De Dorotea sabemos la buena opinión que mereció el ejercicio de su profesión por la huella entrañable que dejó entre sus vecinos. A lo largo de su vida profesional hasta los años 70 del pasado siglo XX, asistió a los nacimientos de muchos naturales de la localidad y fue muy querida entre la gente, que le rindieron homenaje consiguiendo que su municipio pusiera su nombre en este caso, a una plaza.

Fuentes consultadas:

Pilar Claver Y Salas

Inspectora de educación, higienista precursora

Huesca, 1895 - Madrid, xxxx.
Realizó un estudio de las condiciones higiénicas de varias escuelas de Madrid para el departamento de Fisiología e Higiene escolar en la Escuela Superior del Magisterio


Nació en Huesca, el 11 de octubre de 1895. Cursó los estudios de la Sección de Ciencias en la Escuela Superior de Magisterio de Zaragoza. Se trasladó a Madrid para continuar su formación en la Escuela Superior de Magisterio en la promoción de 1923. Vivió en la Residencia de Señoritas mientras trabajaba como maestra de la Sección de Primaria del Instituto-Escuela y como profesora de la Sección de Ciencias Físicas y Naturales de la Escuela Normal de Maestras de Madrid. Desde sus inicios estuvo interesada por el ambiente de enseñanza y de higiene escolar. Estuvo haciendo prácticas en los Laboratorios de Fisiología e Higiene escolar haciendo como trabajo de fin de carrera una Memoria titulada 'Iluminación natural en las escuelas de niños de Madrid', con los datos investigados, analizados, comparados y expuestos como justificación para solicitar una beca de ampliación de estudios. Le interesaba estudiar en Londres las condiciones higiénicas de las escuelas y en 1923 entró en contacto por ello con la Junta de Ampliación de Estudios para solicitar dicha beca.

Constan en los informes que las Hojas de Inspección Higiénica de la escuela que Pilar Claver realizó tenían mucho interés, analizando el emplazamiento, situación en lugar higiénico, comunicaciones, asfaltación de las calles, materiales de construcción de la escuela entre otros datos, junto a la valoración de un juicio higiénico del aula, ventilación, iluminación y regulación de luz, aspectos higiénicos como análisis de los roperos, agua potable, urinarios, aspecto sanitario y limpieza de los alumnos, estadística de faltas de asistencia por enfermedad y otros aspectos pioneros en su época sobre la higiene escolar, a la vanguardia de la renovación pedagógica española.

Obtuvo la beca como 'student-assistant' para Nueva York en el año 1926, para estudiar Metodología de las Ciencias y organización de la enseñanza, mientras trabajaba dando clases de español. Continuó la beca en 1927 y luego en Vermont, (Estados Unidos) en 1928, donde estuvo en calidad de pensionada en el Vasar College, siguiendo un curso avanzado de investigación de electricidad y Magnetismo, y más tarde sobre Análisis Cuantitativo en Química con prácticas sobre acidimetría y alcalimetría, gravimetría de cloro en la sal, y sobre la Luz en Física, con investigaciones sobre la aberración cromática de una lámpara, medir la intensidad luminosa de una clase, y los fenómenos de interferencia y difracción entre otras.

Ya como Inspectora de Primera Enseñanza en ejercicio, siguió investigando en varias instituciones educativas de Suiza. Trabajó como inspectora de Primera Enseñanza, con un paréntesis debido a la Guerra Civil.

(Datos de: Teresa Marín Eced. Innovadores de la Educación en España, Becarios de la Junta de Ampliación de Estudios, UCLM, 1991. Mª Ángeles Delgado Martínez. Científicas y educadoras: las primeras mujeres en el proceso de construcción de la Didáctica de Ciencias en España. Universidad de Murcia, 2009)

Fuentes consultadas:
  • María José Báguena Cervellera en Diccionario Real Academia de la Historia. https://dbe.rah.es/biografias/61261/pilar-claver-y-salas
  • Carmen Magallón Pórtoles, Pioneras españolas en las ciencias, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1998
  • R. Vázquez Ramil, 2001. La Institución Libre de Enseñanza y la educación de la mujer española: la Residencia de Señoritas (1915-1936), La Coruña, Vázquez Ramil, 2001
  • Teresa Marín Eced. Innovadores de la Educación en España, Becarios de la Junta de Ampliación de Estudios, UCLM, 1991.
  • Mª Ángeles Delgado Martínez. Científicas y educadoras: las primeras mujeres en el proceso de construcción de la Didáctica de Ciencias en España. Universidad de Murcia, 2009
Más información
  • Juan Núñez‐Valdés, Mujeres del área científico‐técnica pensionadas por la Junta de Ampliación de Estudios. Universidad de Sevilla. Revista Ciencia, Técnica y Mainstreaming social Nº 6, 2022 http://polipapers.upv.es/index.php/citecma   

Magdalena Lasala Pérez

Agnes Hodgson

Enfermera voluntaria que sirvió en grañén durante la guerra civil

Australia, 1906 - 1984.
Hizo en Melbourne la carrera de enfermería. En 1936 llegó a Grañén, y sirvió en el frente republicano. Escribió un valioso diario: A una milla de Huesca. Diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española


Huérfana de padre y madre, con 19 años comenzó en 1925 en Melbourne la carrera de enfermería, titulándose en 1928 como enfermera especialista en Pediatría. Viajó por Europa, aprendió el idioma italiano y trabajó como enfermera en Roma durante dos años. Sus biógrafos J. Keene y V. Pardo Lancina la describen como una mujer de clase media, profesional y con la mirada abierta a los problemas del mundo . El impacto que la Guerra Civil española causó en el mundo, motivó que muchos intelectuales demócratas del momento hablasen de ello en sus obras y eso repercutió en la movilización de muchos voluntarios internacionales (Blanca Santiago, 2020). A final de 1936 Agnes viajó a España desde Australia para participar por la causa republicana como enfermera voluntaria en los frentes españoles.

Entre las voluntarias que llegaron desde Australia se conocen a cuatro enfermeras: Mary Lowson, May Macfarlane, Una Wilson y Agnes Hodgson. Agnes fue destinada primero a Barcelona y poco después a Grañén, en Huesca. Durante la gran ofensiva del frente de Aragón el hospital pasó a ser una unidad quirúrgica móvil que seguía el avance de las tropas republicanas. Los sanitarios tuvieron que trabajar en unas condiciones muy difíciles con poca comida y atendiendo a muchos heridos de metralla; Agnes sirvió en los automóviles quirúrgicos con dos tiendas de campaña instaladas cerca de Zaragoza, y también en el hospital del pueblo llamado Poleñino . En otoño de 1937 se sufrió además un fuerte brote de fiebre tifoidea que hizo que Agnes viviera condiciones muy extremas, pues los hospitales no estaban preparados para esa patología.

Agnes se interesó especialmente por la cultura española, aprendió el castellano y el catalán, y escribió un diario donde reflejó día a día las experiencias que le tocó vivir en la contienda, y que sirve de reconstrucción histórica de algunas cuestiones bélicas y sanitarias de la España de 1937; ofrece datos de la evolución de la guerra, además de los cambios de ánimo de la protagonista según las circunstancias que iba viviendo, reflejando igual las suspicacias que surgieron sobre las ideas políticas de la joven enfermera o los problemas de convivencia que surgían. El diario fue publicado por la Universidad de Zaragoza en 2005, con el título A una milla de Huesca, Diario de una enfermera australiana en la guerra Civil española .

(Datos extraídos del trabajo Las mujeres enfermeras en la Sanidad Militar durante la Guerra Civil española -1936.1939-, de Blanca Santiago Durán, 2020).

Fuentes consultadas:
  • Agnes Hodgson. A una milla de Huesca, Diario de una enfermera australiana en la guerra Civil española. Universidad de Zaragoza, 2005.
  • Blanca Santiago Durán, 2020. Las mujeres enfermeras en la Sanidad Militar durante la Guerra Civil española -1936.1939-.
  • Francisco Herrera Rodríguez. Reseñas LLULL, 29. Una milla de Huesca. Diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil española, Agnes Hogdson. Edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina. Prólogo de Gabriel Jackson. Publicaciones de Rolde de Estudios Aragoneses y Prensas Universitarias de Zaragoza. Zaragoza, 2006.

Magdalena Lasala Pérez

Agustina Simón Sanz

Enfermera voluntaria en la guerra civil española

xxxx, Híjar - Teruel, 1937.


Los datos se conocen por el texto publicado en el Boletín Oficial del Estado número 328, que refiere la Ley de 6 de Noviembre de 1942, por la que se concede una pensión extraordinaria de seis mil pesetas anuales a don Manuel Simón Zamora y doña Raimunda Sanz, padres de Agustina.

Se indica que Agustina Simón Sanz, conocida por la Heroína de Belchite era enfermera voluntaria del Tercio de los Almogávares, defensores del Seminario de Belchite y que rehusó la proposición que le hiciera su jefe de abandonar su puesto y retirarse a Zaragoza cuando aún era posible la evacuación:

'A todas partes acudió como enfermera, animando a los combatientes y asistiendo a los heridos y moribundos (…) derruido el Seminario y muertos o heridos la mayoría de los defensores, fueron hechos prisioneros los escasos supervivientes y, entre ellos, Agustina Simón'.

Agustina fue muerta en Híjar, en 1937.

El nombre de las Margaritas procede de la última guerra carlista (1872-1876). Debe su nombre a la esposa de Carlos VII, Doña Margarita, llamada el Ángel de la Caridad por sus labores sanitarias en los hospitales de campaña. En la Guerra Civil las Margaritas fueron agentes movilizadores de la sociedad nacional, (cit. Juan Carlos Peñas Bernaldo de Quiros) y ejercieron labores tutelares de la familia difundiendo a la vez un modelo femenino opuesto al de las sociedades liberal y republicana. Las Margaritas llevaron su participación a hospitales y primera línea del frente, sosteniendo moral y el estado de ánimo del combatiente.

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Teresa Sarrato Charle

Enfermera visitadora

Barbastro, Huesca, 1916 - Zaragoza, 1986
Después de la Guerra Civil estudió enfermería en Huesca e ingresó por oposición en la Seguridad Social. En 1946 se instaló en Zaragoza, donde alternó su labor de enfermería con la atención social


En los años 20 se creó un Comité de Enfermeras Domiciliarias para visitar hogares necesitados y dar conocimientos sobre prácticas de higiene, como método preventivo de salud y en 1924 surge la creación de la Escuela Nacional de Sanidad con el objetivo de formar un Cuerpo de enfermeras sanitarias.  En 1933 la Escuela Nacional de Sanidad comenzó el proyecto de formación de enfermeras sanitarias visitadoras con dos años de formación generalista y un año de formación especializada. Este cuerpo de visitadoras sanitarias contó con el respeto de sus colegas médicos (cit. Victoria Antón Nardiz, 2010), ya que realizaban una labor eminentemente educativa para la prevención médica y la eliminación de prácticas antiguas más relacionadas con el curanderismo y las supersticiones.

Teresa Sarrato fue enfermera visitadora cuyo recuerdo han mantenido vivo los vecinos a quienes asistió. Nació en Barbastro, Huesca, el 28 de Mayo de 1916. Pertenecía a una familia acomodada, que la educó con principios religiosos. Después de la Guerra Civil la familia se marchó a Huesca, donde Teresa estudió Enfermería y entró por oposición en la Seguridad Social. En 1946 se instaló en Zaragoza, donde alternó su labor de enfermería con la social, e ingresó en la Hermandad de Jesús Maestro en abril de 1952, de la que llegó a ser superiora general. En Octubre de 1960 las Hermanas comenzaron su apostolado en el Barrio de La Bozada y Teresa fue nombrada Directora de la Comunidad.

Junto con sus compañeras de la Unión Pía, Teresa atendía a enfermos, ancianos y necesitados en la parroquia. La Unión Pía era una comunidad femenina de mujeres profesionales que ponían todos sus ingresos en común, vivían con extrema pobreza y ayudaban con sus bienes a los vecinos. Teresa visitaba como enfermera a los pacientes en sus casas, siempre de forma gratuita, y llegó a montar un pequeño consultorio junto a la iglesia para poder atender los casos más rutinarios. Dejó un recuerdo imborrable entre sus convecinos del barrio de La Bozada de Zaragoza, que quisieron agradecer que su casa y su corazón siempre estuviesen abiertos para cualquier persona necesitada, moral o físicamente .

Falleció el 2 de noviembre de 1986. En abril de 1988 los vecinos colocaron una placa para rendirle homenaje con el texto La Bozada a Teresa Sarrato, se olvidó de sí para entregarse a los demás .

MARÍA CARMEN SOLDEVILA MENÉNDEZ

TRABAJADORA SOCIAL

Logroño, 1947 - Zaragoza, 1974
Se dedicó sobre todo a la población gitana en el Barrio Oliver de Zaragoza.


En la Guerra Civil española se incorporaron cientos de mujeres al oficio de enfermera. Además de la regulación de los conocimientos para obtener su titulación, comenzaron a alcanzar relevancia propia enfermeras visitadoras que trabajaban en los barrios.

El Estatuto y Reglamento de Sanidad provincial de 1925 supuso un impulso para la organización de las estructuras sanitarias que se completó con la importante reforma sanitaria que se llevó a cabo durante la Segunda República. A la vez se crearon diferentes instituciones de carácter docente, como la Escuela Nacional de Puericultura en 1923, la Escuela Nacional de Sanidad en 1925, o el proyecto de Escuela Nacional de Enfermeras Visitadoras Sanitarias de 1932 que fueron la base profesional para el desarrollo de la salud pública española.

En 1929, la Cruz Roja ya había elaborado un reglamento para sus enfermeras visitadoras. Estas enfermeras, conocidas como 'misioneras de la higiene', cumplieron una extraordinaria labor social hasta que se crearon los Centros de Salud en la Reforma Sanitaria de 1986.

María del Carmen Soldevila prestó sus servicios de asistente social en el Barrio Oliver, en un Proyecto de Desarrollo Comunitario de Cáritas en la parroquia de San Pedro Apóstol, en la circunscripción de la parte alta del barrio, y se dedicó de una forma especial a la población gitana. Su labor era atender hogares necesitados y divulgar prácticas que mejorasen la higiene para ayudar a preservar la salud .

Antes de que se crearan los centros de Salud gracias a la Reforma de la Sanidad española decretada en 1986, las enfermeras y asistentes sociales como Carmen y otras muchas, realizaron un trabajo primordial en la preservación de la salud y la higiene, dando ayuda y formación a la población más humilde. A pesar de su prematura muerte con 27 años, su memoria se mantiene en una calle de Zaragoza, en el mismo barrio de Oliver donde realizó su labor.

  • María Eugenia Galiana-Sánchez, 2019. Historia de la enfermería de salud pública en España y el contexto internacional. Grupo Balmis de Investigación en Salud Comunitaria e Historia de la Ciencia, Universidad de Alicante. https://www.enhe.eu/archive/2019/4849
  • Catalina Fajardo Flores. Escuela Universitaria de Enfermería, Logroño. Enfermería Avanza. Historia De Las Matronas Desde Sus Orígenes Hasta Nuestros Días. Universidad de La Rioja, 2013. http://enfeps.blogspot.com.es/2013/04/historia‐de‐las‐matronas‐desde‐sus.htm
  • J.Bernabeu Mestre y E.Gascón Pérez. El papel de la enfermería en el desarrollo de la salud pública española, 1923-1935: la visitadora sanitaria.
  • Marta García Garralón y Raúl Renau López. Pioneras farmacéuticas Las primeras mujeres del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (1918-1936). Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. R. P.I. 49/827738.9/20
  • N.Serrano-Fuentes y C.Chamizo Vega. Conferencia. Concepción Arenal Y La Voz De La Caridad: Una Líder Sociosanitaria Del Siglo XIX .En XIV Congreso nacional y IX Internacional de Historia de la Enfermeria. Mayo 2015
  • Consuelo Flecha. Las primeras universitarias en España1872-1910. E. Narcea, Madrid, 1996.
  • Isabel Blázquez Ornat, Ana B. Subirón-Valera, Natalia Becerril Ramírez, Concepción Germán Bes, Asunción Fernández Doctor.Los primeros pasos de la mujer en la carrera de practicante de la Universidad de Zaragoza (1869-1915). En: Temperamentvm: Revista Internacional de Historia y pensamiento enfermero. Vol. 8, 2012. https://dialnet.unirioja.es
  • Juana Hernández Conesa. Historia de Enfermería. Un
  • análisis histórico de los cuidados de enfermería. 1995. En Mª Ángeles Matesanz Santiago. Artículo. Pasado, presente y futuro de la Enfermería: una aptitud constante. Revista de Administración Sanitaria. Vol. 7-núm. 2 Páginas 243-260 Abril 2009- https://www.elsevier.es/es-revista-revista-administracion-sanitaria-siglo-xxi-261-articulo
  • Rosa María Capel Martínez. El trabajo y la educación de la mujer en España (1900-1930). Ministerio de Cultura; Madrid, 1982.
  • Consuelo Miqueo, Isabel Blázquez Ornat (Eds.). Modernas, cultas y profesionales. Mujeres del siglo XX tituladas en la Universidad de Zaragoza. Prensas Universitarias. Universidad De Zaragoza, 2020
  • María del Carmen García Herrero, 2005, “Administrar del parto y recibir la criatura”, EADEM, En Del nacer y el vivir. Fragmentos para una historia de la vida en la Baja Edad Media, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2005
  • Ana Cristina Romero. Trabajo Fin de Master Relaciones de Género. Directora: María del Carmen García Herrero. Comadronas entre las Edades Media y Moderna: La degeneración de un oficio. Univ. Zaragoza, 2014

LAS COMPROMETIDAS CON LA VIDA Y LA SOCIEDAD

Mujeres que dejaron huella por su trabajo para el bien de su entorno.

[...] Todos los países en que la mujer tiene acceso eficaz a puestos de la Administración pública, se caracterizan por el incremento, fertilidad y organización de sus obras benéficas. ¿Podríamos esperar menos de las mujeres españolas?

Juana Salas de Jiménez, 1927

«Deberes que los estatutos municipal y provincial imponen a la mujer española», en la Tercera Asamblea de la Acción Católica de la Mujer

Heredado de la Edad Media, el concepto de servicio social se ha estado relacionando durante siglos con la caridad sobre todo cristiana, que evolucionaría hacia el concepto más estructurado a nivel colectivo de la beneficencia, aunque igual un modo que otro sólo realizaba acciones puntuales o coyunturales, y casi siempre dependiendo de la iniciativa particular. La asistencia social como sistema público organizado de servicios y ayuda a personas en situaciones de necesidad se reguló en torno al inicio del siglo XX en España. La necesidad de remediar situa- ciones de carencia como la pobreza fue a partir del siglo XVIII una cuestión considerada de responsabilidad pública, y empezó a crearse la idea de cubrir necesidades básicas estructurada- mente por el Estado y atendiendo a las causas de los problemas sociales, aunque con un desarrollo muy lento. Durante el siglo XIX en España, coexistirían los conceptos de beneficencia y de asistencia social. Pero hasta los años 60 del siglo XX no se crea- ría el Sistema de la Seguridad Social para la protección pública y es a partir de la aprobación de la Constitución Española en 1978 cuando se dejó de hablar de beneficencia y se comenzó a hablar del marco de los derechos sociales (cit. Marcos Nebreda López, 2021).

En unos tiempos en que la prestación de servicios sanitarios, educativos y sociales dependía de la iniciativa privada, hubo mujeres a quienes debe reconocerse su voluntad de ayuda a los más desfavorecidos y su entrega a mejorar las condiciones de vida de determinados miembros de la sociedad.

Muchas de ellas lo hicieron a través de organizaciones como Cruz Roja, constituida en 1863 con la finalidad de cuidar de los heridos en tiempos de guerra y Cáritas, organización pertene- ciente a la Iglesia católica que nació en 1897. Ambas organiza- ciones ofrecían formación especializada a sus voluntarios, y así la Cruz Roja tuvo un papel importante en la década de 1920 en la formación de las enfermeras visitadoras en España y Cáritas creó en 1957 una Sección Social para superar la beneficencia pública y desarrollar los servicios sociales.

Si hoy el concepto de caridad o beneficencia resulta extraño culturalmente, no queremos despreciar la actitud de mujeres de épocas precedentes que movidas por inquietudes humanitarias realizaron acciones encaminadas al bienestar de otros, bien a través de sus aportaciones dinerarias porque su situación se lo permitía, bien utilizando cargos y relaciones sociales para pro- mover obras sociales, o bien con acciones directas en favor de los desprotegidos.

Dolores Romero Arano

Fundadora del asilo para niños huérfanos y pobres de Teruel

Terriente, Teruel, 1852 - Madrid, 1936.
Utilizó la herencia recibida tras la muerte de su marido para financiar obras sociosanitarias


Sus padres también eran turolenses. Dolores nació el 23 de enero de 1852. Su marido fue Francisco Curiel y Blasi, miembro de una acaudalada familia de empresarios vascos y uno de los fundadores del Banco de España. A la muerte de su marido heredó toda su fortuna y dedicó su patrimonio a obras de asistencia sanitaria y formación.  Fundó en 1907 el Asilo para niños huérfanos y pobres de Teruel, dedicado a San Nicolás de Bari, con alojamiento para 100 niños que recibían cuidados sanitarios y educación. En 1912 fundó en Madrid la sociedad benéfica y Hospital de San Francisco de Paula para jornaleros, que tenía como objeto alojar y atender a obreros que no tenían medios económicos para su rehabilitación, y donde hasta 200 jornaleros recibían tratamiento, medicación y los cuidados necesarios desde su ingreso hasta su total restablecimiento. El rey Alfonso XIII le concedió en 1916 la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia. Dolores falleció el 15 de diciembre de 1936 a los 83 años, dejando una gran huella de gratitud.

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Genoveva Torres Morales

Cuidadora dedicada al amparo de mujeres solas y enfermas

Almenara, Castellón, 1870 - Zaragoza, 1956.
A los 24 años fundó la Sociedad Angélica para dar amparo a mujeres solas que habían sido abandonadas. La casa madre estaba en Zaragoza. Eran conocidas como 'las Angélicas'


Nació el 3 de enero de 1870 en Almenara, Castellón. Sus padres eran muy humildes y Genoveva fue la menor de sus seis hijos. Quedó huérfana a los 8 años y murieron también cuatro de sus hermanos, y tuvo que dejar la escuela para cuidar al hermano vivo. Por el día era asistente y ama de hogar y por las noches se dedicaba a la lectura de libros piadosos. A los 13 años por un tumor maligno, le amputaron una pierna en una operación sin anestesia, para evitar la gangrena. Desde entonces tuvo que andar siempre con dos muletas. A los 15 años enfermó de nuevo con el cuerpo cubierto de llagas y fue aislada en la Casa de la Misericordia de Valencia regentada por las Carmelitas de la Caridad, donde amplió su formación con más lecturas. Tras nueve años allí, tenía 24 e intentó ingresar como religiosa en la Orden carmelita, pero no fue admitida por su discapacidad. No intentaría ya ingresar en ninguna otra congregación.

En 1911 con 41 años de edad, Genoveva con otras dos compañeras, fundó la Sociedad Angélica con el objetivo de dar un hogar a mujeres solas y abandonadas, para atenderlas y darles formación. Genoveva fue nombrada Directora . Desde diciembre de 1912 empezaron a vestir con un hábito característico y propio, y en 1915 decidieron consagrarse como religiosas con votos privados ajenos a la Iglesia institucional.

En un momento en que la asistencia de los desfavorecidos dependía de iniciativas particulares, Genoveva pudo hacer valer los más de diez años de servicios de atención social, y la Sociedad Angélica se convirtió en Instituto religioso diocesano por Decreto de diciembre de 1925. El Arzobispo de Zaragoza confirmó la profesión religiosa de Genoveva y de sus 18 compañeras y fue nombrada Madre General.

Desde 1931 Genoveva extendió su labor al frente del nuevo Instituto, con sede central en Zaragoza, entregada a la asistencia y formación de mujeres desprotegidas en las seis Casas de la Sociedad Angélica ya fundadas por ella .

En 1941 ya cumplidos 71 de edad, inauguró la Hospedería junto a la Basílica del Pilar para emplazar la Casa General y el Noviciado. Murió el 5 de enero de 1956, con 86 años de edad. El pueblo empezó a invocarla con el título de Ángel de la Soledad . Fue beatificada en 1995 y canonizada en 2003.

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Leonor Sala y Ruiz De Andrés

Benefactora. Presidenta de la cruz roja de Zaragoza en los años veinte

Zaragoza, 1876 - Zaragoza , 1962


Presidenta de Cruz Roja de Zaragoza, impulsora de su Hospital. Llevó a cabo muchas obras de caridad y costeó los estudios de muchos zaragozanos que no tenían medios. Mecenas y financiadora de las dos torres que le faltaban al Pilar, acabadas en 1961.

Leonor Segunda Sala Ruiz de Andrés nació en Zaragoza el 29 de Mayo de 1876 en una familia de la alta burguesía zaragozana. Su padre fue Alejandro Sala y Santanac, doctor en Derecho, tres veces alcalde de Zaragoza y presidente de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y su madre Dolores Ruiz de Andrés, que pertenecía a una importante familia aragonesa de esa época. Siguiendo el gusto de la época, fue educada en el internado del Sagrado Corazón de Jesús hasta los 16 años. A los 18 en 1896, se casó con Francisco de Borja Urzáiz y Cavero (1869-1947), aristócrata andaluz que ostentó el cargo de delegado de Hacienda. Leonor poseía un gran patrimonio, numerosas fincas y e inmuebles, y una de sus hermanas estaba casada con un alto mando militar de Franco. Leonor y su marido formaron uno de los matrimonios más conocidos en la alta sociedad de la época; no tuvieron hijos. Su enorme fortuna la emplearon en gran parte en patrocinar obras sociales y asistenciales. Leonor aprovechó su relación familiar con Franco para conseguir ayudas a la construcción de las dos torres del Pilar que el matrimonio obsequió en 1946 a la ciudad y que Leonor logró culminar ya viuda.

Fue Presidenta de la Cruz Roja en Zaragoza, introduciendo la institución en esta ciudad, y realizando una importante labor asistencial y de caridad. Logró conseguir que se levantara un hospital de la Cruz Roja, colocando su primera piedra en 1926 en un importante acto social zaragozano . Fue además presidenta de honor de la Asociación de la Prensa y creó el patronato llamado Obra antituberculosa , a la vez que organizaba fiestas y reuniones sociales con la finalidad de recaudar dinero para obras sociales, por lo que se hizo muy popular entre la sociedad local. Era muy culta, amaba la poesía y se prodigaba en actos sociales y culturales. Ella misma abrió su casa en la calle Alfonso para organizar actividades cultas donde se reunían aristócratas y miembros de la burguesía local con los intelectuales y artistas más importantes del momento.

Fue mecenas de artistas teatrales y sobre todo patrocinó los estudios de muchos zaragozanos que no tenían medios, convirtiéndose de esta forma en una importante benefactora. Objeto de numerosos homenajes y reconocimientos, en abril de 1961 Leonor vio culminado su objetivo y se inauguraron las dos torres del Pilar completándose por fin todo el proyecto de la Basílica. Poco más de un año después, el 13 de noviembre de 1962, Leonor falleció a los 86 años y sus funerales fueron una impresionante manifestación de duelo ciudadano.

Fuentes consultadas:
  • GEA, 2000. Gran Enciclopedia Aragonesa, 2010–
  • Alberto Perez Vitaller. Web blog. Movera, su Historia y sus Gentes, 2014 https://www.barriodemovera.es
  • José Blasco Ijazo . Art.El Noticiero – Temas aragoneses – Ramón Salanova
  • Lola Campos -Mujeres Aragonesas. Biblioteca Aragonesa de Cultura, Ibercaja, Zaragoza 2001
  • Diana Mª Espada Torres. Leonor Sala Ruiz de Andrés, la última gran mecenas de la basílica del Pilar - https://ifc.dpz.es › recursos › publicaciones
  • Arturo Ansón Navarro, y Belén Boloqui Larraya, Zaragoza Barroca, en Guillermo Fatás Cabeza, (coord.), Guía histórico-artística de Zaragoza, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico»; Ayto. de Zaragoza, 1991, «Basílica de Nuestra Señora del Pilar»

Magdalena Lasala Pérez

Raquel Maynar Escanilla

Gerocultora. Hermana menor de sara maynar. Religiosa de santa ana.

Zaragoza, . 1922 Burbáguena, Teruel, , 2015 .
Secretaria General de la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana desde 1965. Recaló en la residencia para mujeres ancianas de la orden en Burbáguena, viviendo con su hermana Sara Maynar el final de la vida de ésta.


Nació en Zaragoza el 4 de Junio de 1922. Su padre fue el jurista Manuel Maynar Barnolas (Ejea, Zaragoza, 1875-Zaragoza, 1960) y su madre Pilar Escanilla Estrada. Raquel fue la menor de los siete hijos del matrimonio, precedida por David, Cecilia, Sara, Irma, Javier y Laura. Se llevaba dieciséis años de diferencia con su hermana Sara Maynar, la primera abogada de Aragón. Raquel cursó los estudios de Magisterio e ingresó en la Congregación de Santa Ana en 1943 con 21 años, para llegar a ser profesa perpetua entregada a sus obras sociales. Su primer destino fue en las Escuelas de San José de Zaragoza y desde 1958 en la Casa General. Fue nombrada Secretaria General en 1965, con 43 años. Viajó a Roma en 1966 con la Superiora para realizar la visita canónica y administrativa a las comunidades de Italia, tener audiencia con el Papa Pablo VI y seguir la gestión sobre la beatificación de la Madre Rafols. En 1970 Raquel viajó a África y recorrió los diferentes países africanos en que la Congregación tenía misiones para supervisar las acciones humanitarias y las instalaciones de consultorios, laboratorios, quirófanos, farmacias y lavanderías para la atención diaria de cientos de enfermos. Las Hermanas de Santa Ana se ocupaban directamente de la atención a las mujeres.

En su ficha congregacional consta que Raquel se diplomó en Gerocultura, una especialidad orientada a la percepción del envejecimiento y cómo gestionarlo, comprendiendo que la misión personal trasciende la ancianidad. Tras ejercer de Superiora en la comunidad de S.Juan de Dios de Las Palmas, en 1984 fue destinada a Burbáguena, donde la orden dirigía un asilo de ancianos desde 1923 y había construido una residencia para mujeres. Raquel se incorporó trabajando además como ecónoma y llevaba la parte administrativa de la comunidad. Llegaron a albergarse allí hasta 40 mujeres. En ella se ingresó su hermana Sara Maynar jubilada y con 78 años entonces. En la casa de Burbáguena vivirían ya siempre las dos juntas hasta la defunción de Sara en 1986.

Raquel Maynar fue una mujer que no pasaba desapercibida (cit. B.Fidalgo) y tenía singulares dotes de organización y liderazgo y una especial capacidad y criterio para las finanzas. Fue una adelantada 'al volante', una de las poquísimas monjas que entonces conducían. Decía que se encomendaba a la Virgen y no pasaba de la cuarta marcha. En su obituario se la describe como 'siempre sonriente, siempre disponible y dispuesta'.

Raquel Maynar murió en Burbáguena el 11 de agosto de 2015. En 2016 se cerró la residencia de ancianos y en marzo de 2017 se clausuró definitivamente la congregación en la localidad.

(Datos extraídos de: Historia de la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana, Ficha de la Congregación del Archivo de La Provincia Ntra. Sra. Del Pilar, y testimonios personales de las escritoras Begoña Fidalgo, Laura Serrano y Eva Pardos)

Ángela Bravo Ortega

Enfermera y sindicalista

Guadalajara , 1929 - Zaragoza, 2003.
Conocida como Tita Bravo, trabajó como auxiliar de enfermería en el Hospital Clínico de Zaragoza, donde fue miembro del Comité de empresa por los derechos de los trabajadores.


Desde 1975 trabajó como auxiliar de enfermería en el Servicio de Urología del Hospital Clínico Lozano Blesa. Fue muy reconocida como sindicalista comprometida y defensora de los derechos de los trabajadores aragoneses. Perteneció al Comité de Empresa del Clínico hasta 1993. Tita Bravo se destacó por la lucha en favor de los trabajadores en igualdad de género, combinando la acción sindical con la protección y la ayuda social. Uno de sus hechos más destacados fue la creación junto a su marido, Dionisio Santolaria, de la primera residencia obrera para los trabajadores procedentes del éxodo rural. (Gea, 2003. http://www.enciclopedia-aragonesa.com). La participación de las mujeres como miembros activos del movimiento obrero entremezcla sindicalismo y feminismo como dos luchas muchas veces complementarias para las mujeres sindicalistas no siempre suficientemente reconocidas en la historia del sindicalismo de la primera mitad del siglo XX. (cit.Teresa Torns, Carolina Recio).

Fuentes consultadas:

Magdalena Lasala Pérez

Lolita Parra Y Gerona

Voluntaria de la cruz roja

Zaragoza, 1951 - Zaragoza, 1974


En la tradición de celebración de las Fiestas en honor a la Virgen del Pilar desde el s. XIX, Zaragoza tuvo Reina de Fiestas y Corte de Honor desde 1949 hasta 1978, con actos institucionales donde participaban miembros de la alta burguesía ciudadana.

Fue la mayor de los ocho hijos de Dolores Gerona y Emilio Parra, familia muy conocida en Zaragoza por sus empresas. Su padre apoyó la creación de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Zaragoza y fue Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de 1967 a 1973 y Subdirector de Cáritas diocesana impulsando sociedades de ayuda a sectores desfavorecidos. Lolita comenzó Derecho en la Universidad de Zaragoza y realizó el primer curso de Dama Auxiliar Voluntaria de la Cruz Roja. Siendo su padre concejal, en 1970 fue elegida Reina de las Fiestas de Ntra. Sra. del Pilar de Zaragoza, con 19 años. Aprovechó la distinción para realizar labores sociales, proponer mejoras para los barrios de la ciudad, interesarse por los desfavorecidos y plantear acciones humanitarias desde Cruz Roja y Cáritas, por lo que fue muy valorada como persona. Murió en 1974, a los 23 años de edad, en un accidente de coche.