6. Paseo de la Constitución
Ésta es una vía con encanto que combina una tupida vegetación y zonas ajardinadas con un buen número de esculturas de variada tipología. En primer lugar, nos encontramos con el Monumento a la Constitución de 1978 , que ya no rememora un acontecimiento histórico local. Además, a pesar de tratarse de un monumento conmemorativo, se aleja de la idea tradicional manejada en el siglo XIX y principios del XX, basada en la representación descriptiva o simbólica del hecho conmemorado, y en el que se combinaban los personajes protagonistas con alegorías para representar ciertos conceptos abstractos. Por tanto, el monumento evoluciona, y el carácter narrativo deja paso a lo simbólico y lo metafórico.
Continuamos por el Paseo de la Constitución y nos encontramos a la altura de las calles de San Ignacio de Loyola e Isaac Peral, el Monumento a los Funcionarios muertos , que ya hemos comentado anteriormente. Prosiguiendo el mismo camino hacia el Paseo de la Mina, hallamos otro monumento, de reciente construcción y de carácter funerario al igual que el cercano en recuerdo a los funcionarios.