Monumento conmemorativo del Yakolev-42 (Yak-42)

Política Víctimas
Autor/es
(Arquitecto)
José Manuel Pérez Latorre es uno de los arquitectos zaragozanos más destacados de las últimas décadas, como así lo avala tanto su propia obra como los diversos reconocimientos concedidos: Primer Premio Nacional al Proceso Constructivo del Auditorio de Zaragoza (CONSTRUMAT¿95), Medalla Santa Isabel de la Diputación Provincial de Zaragoza a la restauración del Teatro Principal (1987) y Premio Ricardo Magdalena por el Hotel Reino de Aragón (1998). Nacido en 1947, se tituló en 1979 por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, dedicándose a la labor docente en el Departamento de Teoría e Historia entre 1978 y 1987. A su pasión por la faceta teórica de la historia de la arquitectura, reflejada en sus artículos y conferencias, se suma su gran calidad como diseñador de edificios y espacios urbanos. Entre sus obras más emblemáticas construidas de nueva planta en Zaragoza se encuentran: la sede de la Caja de Ahorros de la Inmaculada del paseo de Isabel la Católica (1992), el pabellón de Aragón de la Exposición Universal de Sevilla de 1992 y su traslado y adecuación junto a las orillas del Ebro para sede de la Confederación de Empresarios de Zaragoza (2003) o el Auditorio (1994). Su profunda vocación arquitectónica y su fascinación por un meditado análisis de la historia de la construcción, tanto teórico como práctico, se refleja en todas las intervenciones y restauraciones que realiza, aportando tanto a los edificios históricos como a su entorno soluciones contemporáneas, alejadas de una visión arqueológica y mimetizadora del pasado, para detener la degradación de las obras y responder a las nuevas necesidades funcionales. En este sentido cabe mencionar en la capital aragonesa: las restauraciones de la iglesia de Ntra. Sra. del Portillo (1981-1985) y del Teatro Principal de Zaragoza (1985-1988) y la reforma de la plaza de José Sinués (1985-1988), la Biblioteca de las Cortes de Aragón en la antigua capilla de San Martín en La Ajafería (1985), la remodelación de la plaza de la Seo para ubicar el Museo del Foro de Caesaraugusta (1989-1992), la ampliación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (1993-1995), el Museo Pablo Serrano (1990-1992) y su ampliación (iniciada en 2007), la ampliación de la Cámara de Comercio (proyectada en 2007) y la restauración de su torre (2005-2006), emblema de la antigua Feria de Muestras de Zaragoza. En el resto de Aragón, destaca la intervención en la torre de la iglesia Santa María de Tauste (1982), en la iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós (1983) y en la antigua estación internacional de Canfranc (proyectada en 2000 e iniciada en 2005), incluso siendo el ganador del concurso de Rehabilitación del Teatro Municipal de Lima (Perú) en 2000, entre otras muchas obras.
Colaboradores
INGEMETAL S.A. (placa de acero), MÁRMOLES RUBIO S.L. (material pétreo) y MARIANO LÓPEZ NAVARRO S.A. (constructora).
Emplazamiento
Paseo de la Constitución s/núm. (tramo final) en su confluencia con la avenida de Cesáreo Alierta
Periodo
[2001-] Siglo XXI
Materiales
Hormigón armado, piedra negra Marquina, piedra de Calatorao, acero cortén y agua.
Dimensiones

Placa de acero cortén: 6,70 x 2,50 x 1,95 m.

Superficie de actuación: 998 m2

Superficie: 234,75 m2

Pedestal: 0,75 x 15,00 x 15,65

Cronología

Presentación del proyecto: 9 de mayo de 2004

Visado del proyecto: 23 de noviembre de 2005

Comienzo de la construcción: 25 de septiembre de 2006

Inauguración: 17 de abril de 2007

Promotor
Ayuntamiento de Zaragoza
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Inscripciones

Este memorial o Monumento Conmemorativo al Yakolev-42 está dedicado a los 62 miembros del Ejército español fallecidos en el trágico accidente, acaecido el 26 de mayo del 2003 en Turquía, tras estrellarse el avión en el que viajaban, en una colina próxima al municipio de Sahinkaya. En la placa situada en el centro, de acero cortén, están inscritos los nombres de las víctimas, concretamente 61 militares y 1 guardia civil. Aunque no todos ellos eran zaragozanos, de hecho 21 procedían de Zaragoza, 20 de Burgos, 13 de Valencia y 8 de Madrid, fueron nombrados Hijos Predilectos e Hijos Adoptivos el 9 de octubre de 2004, siendo alcalde de la ciudad Juan Alberto Belloch.
El 26 de mayo de 2003 un trágico accidente aéreo, sucedido en Turquía sacudió a la opinión pública española, debido al fallecimiento de la totalidad de los pasajeros del avión, un Yakolev-42, estrellado cuando regresaban sus 62 ocupantes de una misión militar de carácter humanitario en Afganistán y Kirguistán. El motivo que impulsó al Ayuntamiento de Zaragoza a erigir este Memorial no estaba basado meramente en erigir un cenotafio al recuerdo de un triste acontecimiento, que había causado la pérdida de varias vidas humanas, ya que todas las profesiones tienen su mayor o menor grado de riesgo y es evidente que este peligro aumenta en las tareas desempeñadas por las fuerzas de seguridad del Estado, sino por las polémicas circunstancias que rodearon el suceso, poniéndose en la palestra la idoneidad del estado en que se encontraba el aparato en que volaban por su antigüedad y precario mantenimiento, a lo que sumó una acelerada inhumación de los cadáveres, lo que produjo confusiones en la identificación de los cuerpos de las algunas de las víctimas. Por justicia en un estado democrático, en el que la transparencia y el trato igualitario debe prevalecer ante todo, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, como localidad que había perdido a un número mayor de ciudadanos, sintió la necesidad de erigir este monumento para su recuerdo y el del resto de sus compañeros. El viernes 9 de octubre de 2004 fue presentado el proyecto de este Memorial ante los familiares de las víctimas en un homenaje póstumo, siendo alcalde de la ciudad Juan Alberto Belloch.

El Memorial a los fallecidos en el accidente del Yakolev-42 es un monumento caracterizado por su sencilla rotundidad y vocación de horizontalidad. Envuelto en el último tramo del jardín del paseo de la Constitución, invita al paseante a detenerse en este pequeño rincón, situado entre altos árboles, a olvidarse por un momento del ritmo frenético de la ciudad y reflexionar.

Sobre un amplio basamento de hormigón armado, que sirve como estructura y al que se accede por una suave rampa, se sitúa un banco de piedra negra Marquina de sutil diseño, cuyo asiento se orienta hacia la lápida de acero cortén situada sobre un estanque, donde figuran los nombres de los fallecidos ordenados alfabéticamente, y alberga en el lado que sirve de pequeño respaldo, a la vez que de frente del monumento, la inscripción "MEMORIAL" . A cada lado un estanque rectangular, bordeado de piedra de Calatorao, marca su linde con el jardín y en sus aguas tranquilas se reflejan las copas de los árboles, mientras en la zona central losas del mismo material pétreo, con su superficie intencionadamente tosca y gris, se disponen cubriendo gran parte de la superficie del basamento, dibujando una retícula ortogonal donde las aguas que discurren mansamente al formar un laberinto de pequeños canalillos, unas aguas que en la interpretación de su autor representan "la vida y la naturaleza", desembocando en el estanque central donde descansan bajo la lápida. Precisamente, la lápida está realiza a partir de un poliedro rectangular de acero cortén, constituido por dos grandes planchas sujetadas por una estructura interna a modo de costillas, ocultada en sus cuatro lados por un remate del mismo material, siendo doble la plancha central para albergar las letras de la inscripción mediante un sistema parecido a la plantilla de un estarcido pero en este caso cortado con láser. De esta manera se consigue que la tensión sometida a su superficie de la lápida al elevar su plano en la zona superior hacia el cielo, símbolo de la trayectoria de un avión al despegar o aterrizar, mantenga su curvatura a pesar de su gran peso con el paso del tiempo.El conjunto se culmina con una pequeña jardinera, situada entre el banco y la lápida, que alberga plantas y flores; las cuales con su color cambiante, según las estaciones del año, para José Manuel Pérez Latorre, serán la ofrenda de la naturaleza a la memoria de las víctimas de este trágico accidente.

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Hombres
Piedra Arquitecturas Agua Metal Naturaleza
Política Víctimas
Autor de la Ficha
Mª Pilar POBLADOR MUGA
Bibliografía
  • PÉREZ LATORRE, José Manuel, Memoria del proyecto "MONUMENTO CONMEMORATIVO DEL YAKOLEV-42 (YAK-42)", [documento inédito].