Recuperar la vegetación autóctona


En la ribera del Huerva han crecido numerosas especies exóticas, algunas de ellas consideradas como invasoras. El objetivo del proyecto es recuperar el bosque de ribera para que los ejemplares locales puedan crecer adecuadamente y diversificar las especies para mejorar la biodiversidad. Además se van a incorporar elementos vegetales en algunos muros y zonas del entorno.

Para el tratamiento de la vegetación se ha llevado a cabo un estudio previo pormenorizado y una cartografía vegetal que ayude al manejo y control de las especies exóticas invasoras y de los ejemplares muertos o en mal estado.

De la misma forma, se han identificado los ejemplares que se ven afectados por las obras de renovación de los colectores de saneamiento, la construcción del tanque de tormentas anticontaminación o la creación de los futuros accesos y sendas. Dependiendo del grado de afección, esos ejemplares serán protegidos, podados o apeados. Las zonas de trabajo donde sea necesario retirar el arbolado o la vegetación se restaurarán en la fase final de las obras.

El problema de los ailantos


De los cerca de 6.000 ejemplares vegetales que crecen actualmente en las riberas del Huerva, 1.800 aproximadamente son plantas invasoras. Entre todas ellas preocupa especialmente el ailanto (Alianthus altissima), incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Se trata de un árbol de crecimiento muy rápido que se desarrolla en cualquier pequeño espacio, incluso entre zonas pavimentadas, y que produce toxinas en las hojas y corteza que cuando se acumulan en el suelo frenan el crecimiento de otras plantas.

Los ailantos han colonizado en los últimos años buena parte de la ribera del Huerva creando un manto verde que, lejos de ser beneficioso desde el punto de vista de la biodiversidad, impide el desarrollo de la vegetación autóctona. Para revertir esta situación se van a eliminar la mayoría de estos ejemplares invasores a través de diferentes tratamientos aunque se mantendrán aquellos que sean necesarios, por ejemplo, para la estabilidad del terreno y la seguridad de los taludes.

También se va a eliminar la caña común (Arundo donax), otra especie invasora que crece junto al agua y que en muchos puntos del Huerva alcanza varios metros de altura.

Los ailantos y las cañas van a ser sustituidos por otro tipo de vegetación que, a lo largo de los próximos años, permita recuperar el bosque de ribera y mejorar la biodiversidad del entorno. Los zaragozanos nos tendremos que acostumbrar a ver una vegetación diferente y menos frondosa.