El proyecto de renaturalización del río Huerva en Zaragoza establece una serie de indicadores clave para medir su éxito en la transformación de este corredor fluvial degradado. Estos indicadores evalúan la mejora del estado ecológico del río, el incremento de la biodiversidad autóctona, la reducción del riesgo de inundaciones, la mejora de la accesibilidad ciudadana y la resiliencia frente al cambio climático. Se monitorizarán parámetros como la calidad del agua, la estructura hidromorfológica, la cobertura de vegetación de ribera autóctona, la reducción de especies exóticas invasoras, la creación de hábitats para la fauna, la conectividad de los corredores ecológicos (Huerva, Ebro, Gállego), la frecuencia de uso de los espacios por la población y la mitigación del efecto isla de calor y del ruido. El objetivo final es cuantificar la recuperación de un espacio natural de alto valor ecosistémico y social, integrado plenamente en la trama urbana.