Mejora de la calidad de las aguas


El agua del río Huerva a su paso por Zaragoza no tiene la calidad que debería y eso afecta al desarrollo de la fauna que vive en el río. Actualmente se producen vertidos procedentes de la red de alcantarillado que arrastran restos orgánicos o agua sucia que ha lavado las calles y con ello grasas, aceites, metales o sólidos.

También acaban en el río y sus riberas plásticos y toallitas que tiramos por el inodoro incorrectamente y que son arrastrados a través de los aliviaderos de la red cuando se producen fuertes lluvias. Todos estos materiales contaminan las riberas, provocan malos olores o la aparición de insectos y roedores.

Para mejorar la gestión de estos vertidos, se construye un tanque de tormentas anticontaminación en la intersección de las calles Marina Española y el paseo Mariano Renovales (antiguos Viveros Soposens). Se trata de un gran depósito enterrado diseñado para almacenar el agua residual mezclada con el agua de lluvia que se recoge cuando se producen fuertes lluvias y gestionarla después a través de la red de depuración. En la segunda fase del proyecto este tanque quedará oculto bajo uno de los nuevos espacios que se prevé crear.

También se van a cambiar las tuberías de saneamiento situadas entre las calles Marina Española y La Luz y las que hay en el entorno del Parque Bruil y la zona verde paralela a Camino las Torres. Algunas de estas conducciones están a casi 9 metros de profundidad y tienen más de un metro de diámetro. Además de renovarlas, se separarán más del cauce.

Se va a aprovechar además para modernizar las tuberías de agua potable en distintos puntos de las calles Marina Española, Arzobispo Morcillo, Gascón de Gotor, Viva España, Carrera del Sábado y Manuel Lasala.

Para que el Huerva pueda ser un río con mucha más vida también se va a actuar sobre el lecho del río, que ahora está muy alterado. Para eso se van a extender sedimentos en determinadas zonas del cauce.