Eslovenia
Eslovenia es el penúltimo tamiz del filtro europeo. Como consecuencia de las políticas migratorias los grandes campos de refugiados estaban vacíos mientras en los países del sur estaban llenos. Allí se encontraba en pleno continente europeo un campo de personas refugiadas sin nadie que lo habitara. Marzo 2016.
La ordenación y sistematización era una constante. Crecía conforme más se acercaba al final de la ruta migratoria. Las personas que (antes) circulaban por allí tenían que sortear un sinfín de trámites administrativos. Marzo 2016.
La dureza del lugar intentaba ser disimulada y algo acogedora para un colectivo vulnerable durante las migraciones: la infancia. En todo centro de acogida se pretendía acoger dando lugar a imágenes extrañas. Marzo 2016.
En marzo de 2016 los campos de refugiados eslovenos estaban vacíos. Tanto los del norte como los del sur. Meses antes del cierre de las fronteras por allí pasaban al día 4.000 personas. Eran transportadas en varios trenes al día y había un flujo constante de solicitantes de asilo que querían llegar a su destino. Sin embargo, eso finalizó con los cupos acordados en los países de llegada. Después de las 4.000 personas discurriendo, el flujo paso a ser de 500 personas y finalmente por allí no camino nadie.
Volvemos a encontrar una gran arquitectura vacía.




