Reclamación formal por la baja frecuencia y los retrasos de la Línea 41
Me dirijo a ustedes para presentar una queja formal ante el deficiente servicio que sufrimos a diario los usuarios de la Línea 41. Quiero dejar claro que esta situación no es un hecho aislado ni algo puntual, es el problema habitual que sufrimos los usuarios de esta línea a diario. La frecuencia de paso de este autobús suele ser de entre una hora y una hora y media, un tiempo de espera inaceptable para un servicio de transporte urbano. A esto se suma la poca fiabilidad de los tiempos de espera que marcan los paneles y la aplicación. Es constante ver cómo los tiempos indicados suben y bajan de forma impredecible, obligándonos a esperar en la parada hasta una hora. Adjunto una fotografía tomada en tiempo real que demuestra las esperas tan desproporcionadas que tenemos que soportar. Es indignante que un barrio tan grande y en pleno crecimiento dependa prácticamente de un único autobús que conecta con el tranvía. El transporte público es un servicio esencial para ir a trabajar, estudiar o acudir al médico (dependemos exclusivamente del 41 para acudir al Hospital Clínico), y la sensación de la vecindad es de total abandono. A pesar de las reiteradas quejas de los usuarios, la situación no ha cambiado. Por todo lo anterior solicito que se aumente la frecuencia de la Línea 41 para responder a las necesidades reales del barrio y garantizar el acceso directo al hospital y que se corrija el sistema de información de tiempos para que refleje esperas reales. Atentamente, Adriana Martínez