Instalaciones Deportivas

Queja sobre el servicio de bar de las piscinas del CDM Alejandro Pérez Blanque

Queja por el servicio prestado por el bar de las piscinas del CDM Alejandro Pérez Blanque, el 5 de julio de 2026, sobre las 19:00 h. y solicitud de comprobación de su funcionamiento y obligaciones exigibles. En un cartel figura ¿Cerveza Tubo 33 cl ¿ 2,05 €¿. Solicité dicha cerveza y una bolsa de patatas. Cinco minutos después, mi pareja pidió una cerveza con limón, por la que pagó 2 €. Al reunirnos en el césped observamos diferencia de tamaño entre los vasos. El mío estaba marcado con capacidad de 0,25l y el de mi pareja con 0,20l. Ante la discrepancia entre la cerveza anunciada como 33cl y la capacidad de los vasos, acudí al bar a pedir una explicación. Hablé discretamente y en voz baja con el camarero que me había atendido. Me indicó que la Radler les costaba el doble y que, aunque mi vaso marcaba 0,25l, lo llenaban mucho y la cantidad servida equivalía a 0,33l. En el primer minuto hablando con el camarero apareció una persona que no se identificó y se dirigió a mí en tono elevado y de malas formas, afirmando que molestaba a los clientes. Posteriormente, personal de acceso a las Piscinas, lo identificó como Alfredo, responsable del establecimiento. El responsable me indicó que reclamase ¿en la puerta¿ de las piscinas. En la puerta, la trabajadora que me atendió fue amable, pero manifestó desconocer el procedimiento y entendía que la hoja de reclamaciones debía solicitarse en el bar. Volví y pedí expresamente una hoja de reclamaciones. El responsable se negó a facilitármela, insistiendo en que reclamase contra él en la entrada y manifestando, en tono irónico, ¿ya se me llevaran detenido¿. Otro compañero de la trabajadora de la puerta me remitió a este sistema de quejas. También se me indicó verbalmente que conocían otros problemas relacionados con malas formas y diversas quejas. Desconozco si constan formalmente y traslado esta información para su comprobación. Posteriormente regresé al bar y grabé una nueva interacción con el responsable. El vídeo no recoge los primeros intercambios, sino una conversación posterior. Le solicito su nombre para identificarle en la reclamación. Vuelve a instarme a denunciarle, me llama ¿pesado¿, afirma que molesto a los camareros y termina indicándome que abandone el establecimiento invocando el derecho de admisión. No comparto nada de lo que dice ya que la controversia se produjo con el responsable tras solicitar antes y discretamente una explicación. Aporto fotografías de los vasos, donde constan las capacidades entregadas, y vídeo de esta última interacción. Mi reclamación no se centra en el importe económico. Solicito: 1. Que se compruebe la relación de precios expuesta y su correspondencia con los productos, cantidades y volúmenes servidos y cobrados, especialmente la ¿Cerveza Tubo 33 cl ¿ 2,05 €¿ servida en vaso de 0,25 l y la cerveza con limón servida en vaso de 0,20 l. 2. Que los usuarios conozcan de forma clara qué producto y cantidad adquieren y cuál es su precio. 3. Que se valore el trato dispensado por la persona responsable. Un servicio prestado en una instalación municipal mediante concesión debe permitir plantear discrepancias sin gritos, descalificaciones ni respuestas irónicas. 4. Que se compruebe el cumplimiento de la obligación de disponer y facilitar hojas de reclamaciones, con trato correcto y respetuoso. 5. Que, al tratarse del bar de las piscinas del CDM Alejandro Pérez Blanque, gestionado mediante el contrato de concesión de servicios expediente 0067877-24, se dé traslado de los hechos al Servicio de Instalaciones Deportivas o al órgano municipal responsable del seguimiento de la concesión. Solicito que se comprueben los hechos y se me informe de las actuaciones realizadas o del traslado de esta queja al servicio municipal competente. Atentamente, Un usuario de la instalación municipal