LA CRECIENTE PRESENCIA DE PERROS Y SU IMPACTO EN LA CONVIVENCIA Y LA SALUD PÚBLICA.
En los últimos años estamos asistiendo a un aumento constante de presencia de perros. Existe la falsa creencia de que a todo el mundo le gustan. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Hay personas que sufren alergias, otras que tienen miedo y otras que simplemente sienten rechazo ante la presencia constante de animales en espacios compartidos. Uno de los aspectos más preocupantes es la Salud Pública. Los perros son portadores potenciales de parásitos, garrapatas, pulgas y otros agentes biológicos que generan inquietud sanitaria. La cuestión de la Salud Pública se vuelve sensible cuando se normaliza que los perros accedan a espacios donde se bebe, hay alimentos, incluso se come. Las consecuencias sobre el estado de las calles es para enfermar. En numerosas zonas el olor a orina es permanente. Existen calles, esquinas, fachadas, farolas y mobiliario urbano que reciben diariamente decenas de micciones. O lo hacen en sus casas o se acondicionan zonas solo para ellos.