Parques y Jardines

Falta de sombra en la calle Vía Ibérica

Dada la situación climática a la que nos enfrentamos, considero totalmente inhabitable y totalmente peligroso para la salud el estado de la calle Vía Ibérica por los siguientes motivos: - No hay prácticamente tramos de sombra en toda la vía, a excepción de unos cuantos pinos en una de las aceras a la altura de la parada de tranvía de Argualas, que por desgracia apenas dan sombra al peató pese a su imponente altura (por favor, con esto no pido que se talen estos árboles, sino que se facilite otra solución que proporcione sombra adicional). - Las características de la vía incrementan la sensación de calor, por ser exclusivamente de asfalto y por recibir el calor de las cuatro vías de coche más la del tranvía. Caminar en el canal, el puente cercano a la Fuente de los Incrédulos, es completamente asfixiante, sobre todo cuanto circulan autobuses que desprenden gases muy calientes y se paran en el semáforo colocado al lado de la acera, junto a los peatones. - Hay multitud de pasos de cebra en los que hay que esperar largos ratos dada la gran cantidad de vehículos y el paso del tranvía, por supuesto al sol. Como resultado de las interminables esperas en condiciones casi inhumanas, con temperaturas que muchas veces ascienden a los 38-40 grados, mucha gente se salta los semáforos en rojo, lo que en algún momento podría incluso desencadenar el atropello de algún peatón, ya sea por un coche o por el tranvía. No sé cuál puede ser la solución, por eso me dirijo a ustedes pidiendo que, como expertos en urbanismo, se replanteen la situación de esta calle. Actualmente las altas temperaturas duran muchos meses y los vecinos del barrio necesitamos soluciones prácticas que nos permitan caminar por la ciudad y no tener que recurrir constantemente al coche, dado que además el uso de vehículos aumenta todavía más la temperatura de la ciudad. Extiendo además esta falta de sombra al parque de Casablanca, IMPOSIBLE de utilizar en cuanto hace un poco de calor por estar totalmente al sol. Los niños se merecen un parque integrado en la naturaleza, con árboles que les cobijen para poder jugar y vivir en una ciudad que respete sus ritmos y necesidades. Gracias.