Igualdad
Parroquias como espacios seguros
Cuando leí la noticia no lo podía creer. ¿La iglesia atendiendo a mujeres víctimas de violencia de género? Y ¿qué hará el cura ?,¿recomendar que aguanten? No, culparlas por beber, por la forma de vestir y provocar a los hombres. Siento inmensa vergüenza de mi Ayuntamiento, en el cuál desarrollé toda mi vida profesional. Les sugiero, aunque me gustaría más exigirles, que recuperen los puntos violeta, donde profesionales de verdad atendían a las mujeres agredidas y dejen a los curas que se dediquen a lo suyo, a lo que sea que hagan. Las mujeres merecemos más respeto.