Sector 9 de Arcosur
La presente reclamación se dirige al Ayuntamiento de Zaragoza con el fin de trasladar la preocupación existente entre los vecinos del barrio de Arcosur, en Zaragoza, ante una decisión urbanística que afecta directamente a la calidad de vida de sus residentes. Desde el planteamiento inicial del desarrollo del barrio en el marco del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), se contempló la reserva de determinados suelos para equipamientos públicos, entre ellos instalaciones deportivas. En concreto, el solar situado en el sector 9 del PGOU estaba destinado a uso de equipamiento deportivo público, una previsión que respondía a las necesidades de una zona en crecimiento y con una población mayoritariamente joven. Desde su creación en 2009, Arcosur ha padecido una notable carencia de servicios básicos, por lo que estos espacios eran fundamentales para garantizar un desarrollo equilibrado del barrio. Sin embargo, recientemente ese mismo Ayuntamiento ha promovido un cambio de uso del citado solar, destinándolo a la construcción de viviendas en régimen de alquiler. Esta modificación supone una alteración relevante de la planificación original y ha generado un rechazo significativo entre los vecinos, que ven cómo desaparece una de las pocas parcelas reservadas para dotaciones públicas sin que se hayan atendido previamente las necesidades existentes. La reconversión de este espacio en uso residencial no solo rompe con las expectativas generadas durante años, sino que agrava el déficit de equipamientos que sufre el barrio. La falta de instalaciones deportivas y otros servicios esenciales continúa siendo una realidad en Arcosur, y decisiones como esta limitan aún más las posibilidades de cohesión social, desarrollo comunitario y bienestar de sus habitantes. Por todo ello, se solicita al Ayuntamiento de Zaragoza que reconsidere esta decisión, valore el impacto que tendrá sobre el barrio y priorice la dotación de servicios públicos antes de modificar el uso de suelos destinados a equipamientos. Asimismo, se insta a abrir un proceso de diálogo con los vecinos que permita atender sus necesidades reales y garantizar un desarrollo urbano acorde con los compromisos adquiridos en la planificación inicial.