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23 junio 2026

El Ayuntamiento de Zaragoza aprueba un pionero plan para combatir la soledad no deseada entre las personas mayores

La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, y la concejal delegada del Mayor, Paloma Espinosa, han presentado el Plan de Acción ante la Soledad No Deseada en Personas Mayores de Zaragoza 2026-2029

Se articula en tres grandes ejes estratégicos: la prevención y detección de la soledad, la información y acceso a recursos, y el desarrollo de programas y servicios específicos

 

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La consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, y la concejal delegada del Mayor, Paloma Espinosa, han presentado hoy el Plan de Acción ante la Soledad No Deseada en Personas Mayores de Zaragoza 2026-2029. El documento, que se enmarca en el II Plan de Ciudades Amigables con las Personas Mayores de Zaragoza 2025-2029, establece una hoja de ruta para prevenir, detectar y paliar las situaciones de aislamiento social que afectan a una parte creciente de la población mayor de la ciudad.

Marian Orós ha destacado que la salud mental y el bienestar emocional se han convertido en una prioridad estratégica para Zaragoza. "La soledad no deseada no implica simplemente estar solo; significa no contar con los vínculos significativos que nos sostienen. Cuidar nuestro bienestar emocional ya no es una tarea meramente individual, sino un compromiso colectivo y una prioridad de primer orden para nuestra ciudad", ha afirmado.

La consejera ha enmarcado esta iniciativa dentro de la adhesión de Zaragoza a la Red Europea de Ciudades por la Salud Mental y de la denominada 'Misión Ciudad', en la que ya está trabajando el Área de Políticas Sociales. "Queremos involucrar a instituciones, profesionales, entidades y vecinos para tejer una red que proteja la mente y el corazón de los zaragozanos. Porque la salud mental es algo que nos afecta a todos", ha señalado.

Orós ha subrayado que, aunque la estrategia municipal aborda el bienestar emocional en todas las etapas de la vida, el nuevo plan pone el foco en quienes contribuyeron a construir la ciudad. "No nos olvidamos de nuestros mayores. Queremos detectar a tiempo cada situación de aislamiento, prevenirla y empoderarles para que sigan siendo una parte activa y querida de Zaragoza", ha indicado.

Por su parte, Paloma Espinosa ha definido el documento como "uno de los proyectos más importantes de esta legislatura" y ha insistido en que la soledad no deseada constituye un reto colectivo que exige una respuesta coordinada. "Ninguna persona mayor debe sentirse sola en una ciudad como Zaragoza. La soledad no deseada no es únicamente un problema individual; es una realidad que afecta a la salud física y emocional, limita la participación social y puede conducir a situaciones de vulnerabilidad y exclusión", ha explicado.

Espinosa ha defendido que "la grandeza de una ciudad se mide por cómo cuida a quienes la construyeron" y ha resumido el espíritu del plan con una idea central: "Queremos hacer de nuestros barrios espacios donde las personas mayores no solo vivan más años, sino que vivan mejor. Porque la mejor ciudad es aquella donde nadie se siente invisible".

Zaragoza cuenta con más de 701.000 habitantes, de los que el 22,4 % supera los 65 años. Además, existen cerca de 44.000 hogares unipersonales ocupados por personas mayores y el 44 % de quienes tienen más de 85 años viven solos, en su mayoría mujeres. "Detrás de cada una de estas cifras hay una historia. Y esas historias nos obligan a actuar", ha señalado Paloma Espinosa.

Tres ejes de actuación para crear una ciudad más conectada

El Plan de Acción se articula en torno a tres grandes ejes estratégicos: la prevención y detección de la soledad no deseada, la información y acceso a recursos, y el desarrollo de programas y servicios específicos.

Entre las medidas previstas destaca la puesta en marcha de la Red de Antenas contra la Soledad, un sistema de detección temprana que implicará a centros de convivencia, servicios sociales, centros de salud, farmacias, comercios de proximidad, servicios domiciliarios, asociaciones vecinales y ciudadanía. Esta red permitirá identificar situaciones de riesgo y derivarlas a los recursos adecuados. Asimismo, se desarrollarán campañas de sensibilización, actividades informativas dirigidas a los perfiles más vulnerables, grupos de acogida en los centros municipales de convivencia, programas de acompañamiento, voluntariado vecinal e intergeneracional, asesoramiento psicológico especializado y un servicio profesional de valoración y coordinación de casos.

El plan también contempla la elaboración de una guía integral de recursos frente a la soledad no deseada y la creación de nuevos espacios de convivencia en los barrios para favorecer las relaciones sociales y la participación comunitaria.

Una estrategia basada en la experiencia y el trabajo en red

La nueva estrategia se apoya en la amplia trayectoria municipal desarrollada a través de la Red de Centros Municipales de Convivencia para Personas Mayores, integrada por 32 equipamientos y cerca de 78.000 socios, así como en la coordinación con recursos sanitarios, sociales y comunitarios. Con una inversión específica de 375.000 euros entre 2026 y 2029, complementada por los recursos ya contemplados en el II Plan de Ciudades Amigables, el Ayuntamiento impulsará una implantación progresiva de las distintas actuaciones y evaluará periódicamente sus resultados para medir su impacto real en la reducción de la soledad no deseada.