La violencia contra las mujeres no es un fenómeno aislado ni circunstancial en las relaciones entre hombres y mujeres, sino que es un daño estructural de la organización del sistema social, que afecta a todos los grupos sociales y se muestra como una de las manifestaciones más graves del desequilibrio en las relaciones de poder existentes entre hombres y mujeres.
La violencia que se ejerce contra las mujeres es la mayor expresión de desigualdad de nuestra sociedad.
La prevención de la violencia machista nace de la necesidad de erradicar la violencia contra la mujer ejercida por su pareja o expareja, y busca las medidas más adecuadas para adelantarse a cualquier situación que implique violencia machista, ya sea violencia psíquica, física, verbal, digital, económica o sexual.
La prevención se fundamenta en la sensibilización de la población, con la implementación de políticas sociales y culturales, a través de campañas específicas, como el “NO es NO” o, la celebración del 25 de noviembre, Día Internacional para la erradicación de la violencia contra las mujeres, con debates, charlas, masterclass de defensa personal, mesas redondas, actividades para escolares y materiales divulgativos.
Asimismo, la prevención de la violencia contra las mujeres se aborda también desde el ámbito educativo ofreciendo formación al profesorado, y diversos materiales didácticos así como la realización del programa de actividades educativas dirigidas al alumnado de los diferentes ciclos formativos (educación infantil, primaria, educación secundaria, bachillerato y ciclos formativos).
Desde el Servicio de Igualdad y Mujer, se llevan a cabo colaboraciones y distintas actuaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, agentes sociales y Colegios Profesionales.