Legados de Mujeres Aragonesas de los siglos XIX y XX

Filólogas, lexicográfas, archiveras, bibliotecarias, historiadoras, traductoras, documentalistas

'El bibliotecario, para poner entusiasmo en su tarea, necesita creer en estas dos cosas: en la capacidad de mejoramiento espiritual de la gente a quien va a servir y en la eficacia de su propia misión para servir a ese mejoramiento.


María Moliner

Presentación


Incluye los legados de mujeres investigadoras de la herencia recibida del pasado, para su recopilación, conservación y revisión, y que comienzan en muchos casos la labor de reescribir el patrimonio cultural histórico proponiendo nuevas formas de afrontar la interpretación del pasado.

Aprendemos quiénes somos a través de lo que nos cuentan las palabras. En cómo se cuenta la historia está la creación de las referencias que fundan criterios. El estudio de la Lexicografía ha sido parejo con el de la Historia, ya que ambos saberes nos posibilitan conocer el pasado, la herencia recibida, susceptible de revisión. Las historiadoras, entre la investigación, la deducción y la reinterpretación, son constructoras de nuevos enfoques sobre las palabras y la historia, aportados al mundo con su estudio. La misma y apasionada investigación alcanza al léxico, instrumento por excelencia para la expresión histórica de las sociedades. El siglo XX acoge la eclosión de la mirada nueva sobre la historia, representada en las mujeres estudiosas e interesadas en restau­ rar la presencia de la aportación femenina en el relato histórico. Para encauzar muchos de estos destinos, fue determinante el libre acceso de las mujeres a la Universidad, logrado por fin el 8 de marzo de 1910. Las primeras matrículas de mujeres en la Universidad de Zaragoza fueron en Filosofía y Letras, en 1913, para cursar estudios de Geografía o Historia, la única posibilidad para ellas durante todavía unos años.

En ese crucial primer tercio del siglo XX, un importante ámbito estudioso concentró y potenció especialmente la intelectualidad femenina aragonesa, el Estudio de Filología de Aragón, impulsado por Juan Moneva, donde su acceso lo marcaban exclusivamente los resultados académicos obtenidos en su paso como alumnas de la Facultad de Filosofía y Letras, sin que importara el sexo o la clase social a la que se pertenecía. En el E.F.A., además de formarse María Moliner como investigadora lexicógrafa, trabajó un elenco inigualable de mujeres de excepcional talento, procedentes de clases acomodadas y humildes por igual y que por tres décadas fueron la mejor expresión de la ambición intelectual femenina aragonesa: Las hermanas Áurea y Serafina Lucinda Javierre Mur, Matilde Moliner Ruiz (hermana de María)

Estrella Guajardo Morandeira, Ramona María de las Mercedes Izal Albero, María Mendizábal, María Buj, María Pilar Sánchez Sarto, Margarita Jiménez Lambea, Áurea Lóriz Casanova y María Dolores Caudevilla Martínez, además de María Pilar Moneva de Oro —hija del director —, María Dolores Bernad Sancho, María Pilar Pacareo Serrate, las hermanas Teresa y María Pilar Lamarque Sánchez y María Dolores y María Pilar de Palacio y de Azara. Muchas de las estudiosas y autoras que pasaron por el E.F.A. realizaron labores de gran brillantez en los ámbitos filológicos y archivísticos, como autoras de colecciones y recopilaciones propias y como bibliotecarias, docentes o investigadoras, en muchos casos fuera de Aragón por motivos familiares o al ganar oposiciones en otras ciudades.

Ver Anexo documental y de Fuentes, pág.165 y ss.

PILAR REBULLIDA SANCHO

Pilar Rebullida Sancho

Pionera de la lexicografía aragonesa

La Codoñera, Teruel, 1888 -Jaca, Huesca, 1972.
Autora de la primera recopilación léxica dialectal conservada realizada por una mujer en nuestra Comunidad, que recoge voces de varias localidades del Bajo Aragón de Teruel


Nacida en La Codoñera, Teruel, se trasladó al poco de nacer con sus padres a Torrevelilla (Teruel), lugar que era su residencia habitual. Allí fue criada por unos tíos que no tenían descendencia, ella maestra y él un importante propietario de esta localidad turolense. Por procurarle buena educación, la llevaron a estudiar en el Colegio de la Compañía de María de Zaragoza, donde recibió una sólida formación de carácter general que sentó las bases de muchas de las inquietudes intelectuales que tuvo a lo largo de su vida: la lectura, la pintura, los idiomas, la música y la observación. Cuando terminó los estudios en este Colegio, regresó a Torrevelilla y fue en esa época cuando, estando en Calanda (Teruel) con unas amigas, conoció a Miguel Sancho Izquierdo, que era natural de esta localidad. Ambos contrajeron matrimonio en 1916 y se trasladaron a vivir a Zaragoza.

Pilar compartía con su marido un profundo interés por la cultura autóctona de los pueblos de su procedencia, y conservó durante toda la vida su habla local. Decidió elaborar una colección de voces del Bajo Aragón, que se conservó en el Fichero de Voces Aragonesas del Estudio de Filología de Aragón creado por Juan Moneva en 1915.

Ello la convirtió en autora de la primera colección de voces realizada por una mujer aragonesa para el proyecto del Diccionario aragonés del Estudio de Filología de Aragón, recuperado en el Fichero de voces aragonesas que, como explica la prof. M.Pilar Benítez, recoge voces de varias localidades del Bajo Aragón, en Teruel, como Belmonte de San José, La Cañada de Verich, La Codoñera, La Ginebrosa y Torrevelilla. Conjuntamente con su marido, Pilar elaboró después otra colección de la misma zona geográfica.

La calidad del trabajo realizado por Pilar es excepcional no sólo por el caudal léxico aportado sino por presentar además aspectos innovadores con respecto a otras colecciones coetánea.

Todo esto fue de enorme importancia para el proyecto del Diccionario aragonés. Aunque no abandonó su interés por la cultura cultivando la pintura y el estudio lexicográfico, tuvo nueve hijos de su matrimonio y se mantuvo a la sombra de su marido colaborando con él en su brillante trayectoria académica, profesional y política como catedrático de Derecho Natural y autor de numerosas publicaciones en esa materia, Decano de la Facultad de Derecho y Rector de la Universidad de Zaragoza, entre otros importantes cargos que desempeñó.

Pilar Rebullida murió el 31 de agosto de 1972 en Jaca, Huesca, donde la familia pasaba sus vacaciones desde 1928, a los 84 años de edad.

Fuentes
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón Las primeras estudiosas del aragonés y del catalán de Aragón. Recopiladas por María Pilar Benítez Marco. https://lenguasdearagon.org/biografias/
  • María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y del catalán de Aragón. M.Pilar Benítez Marco. Zaragoza, Rolde de Estudios Aragoneses, 2010, donde se indica: Los datos sobre la vida y la obra de Pilar Rebullida Sancho proceden de M. Sancho Izquierdo (1993), de los Libros diarios de trabajos del EFA (1915-1930), del Fichero de voces aragonesas del EFA (1915-?) y de la información aportada por sus hijos María Dolores y José Luis Sancho Rebullida. https://es.wikipedia.org/wiki/María_Tadea_Verdejo_y_Durán
  • El Estudio de Filología de Aragón, historia de una institución y de una época. Autores: José Luis Aliaga Jiménez, María Pilar Benítez Marco. Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2011 https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=840295
  • Reseña de Demelsa Ortiz Cruz en Res Diachronicae, núm. 10, 2012 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6287966

Magdalena Lasala Pérez

 ÁUREA JAVIERRE Y MUR

Áurea Javierre y Mur

Archivera e historiadora

Teruel, 1898-Madrid, 1980.
Primera alumna oficial del Instituto General y Técnico de Zaragoza y la primera matriculada en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza. Primera archivera de la Corona de Aragón, documentalista, ensayista y feminista católica. Historiadora de fama internacional e investigadora de figuras femeninas aragonesas de la Edad Media, como la reina María de Luna.


Áurea Lucinda Javierre y Mur nació el 24 de Agosto de 1898 en Teruel. Sus padres eran Serafín Javierre Arasanz, dedicado al comercio, culto y amante de los libros, y Antonia Mur Rivazo, ambos oriundos del Somontano de Huesca. De gran vocación por el estudio que ya manifestaba en su niñez, Áurea se matriculó como alumna oficial en el Instituto de Zaragoza en 1911, hecho reseñado en el ‘Diario de avisos de Zaragoza’, en un artículo titulado ‘La mujer en las aulas’. Era la primera chica. También fue la primera mujer en matricularse en Filosofía y Letras en Zaragoza, licenciándose (Sección de Historia) con magnífico expediente, calificación de sobresaliente y el premio extraordinario. En 1921 ingresó en el cuerpo de Archiveros y en 1922 obtuvo plaza en el Archivo de la Corona de Aragón: fue también la primera archivera de la institución, donde brillaría como una extraordinaria medievalista y documentalista. Estuvo hasta 1935. Por concurso de traslado pasó a dirigir el Archivo General del Ministerio de Obras Públicas y Agricultura en 1935, y en ese mismo año por otro concurso, pasó a la Sección de Órdenes Militares del Archivo Histórico Nacional, de la que fue jefe hasta su jubilación en 1968. La guerra civil la sorprende en Zaragoza en sus vacaciones de verano. Desde septiembre de 1936 se hace cargo de la organización de ‘Lecturas para el soldado’ en hospitales y frentes militares dependientes del Ejército, actividades que extiende en 1937 a San Sebastián y en 1939 a Barcelona, hasta que en julio del mismo año se reincorpora el Archivo Histórico Nacional.

Fue docente en la Escuela de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y una maestra excepcional para incontables especialistas en el ejercicio archivístico a lo largo de los 50.

Su obra de investigación está dedicada en especial a estudiar figuras femeninas de la realeza medieval sobre las que realizó importantes publicaciones, además de otros numerosos y brillantes trabajos de estudio. En 1941 el CSIC premió una de sus trascendentales obras biográficas e históricas, sobre Doña María de Luna, reina consorte de Aragón con Martín el Humano. En varias ocasiones la Real Academia de la Historia la pensionó con becas para sus trascendentales investigaciones sobre templarios, sanjuanistas, calatravos y santiaguistas. Realizó una importante labor historiográfica, y participó en multitud de Congresos y Seminarios de estudios internacionales donde sus ponencias y aportaciones eran del más alto valor histórico sobre todo los relativos a la Corona de Aragón. Permaneció soltera. Se acomodó en el régimen de Franco, y pudo trabajar sin descanso. Publicó abundantes libros y trabajos de investigación, recibió premios y homenajes, y dejó una profunda huella en sus discípulos extendidos por España y el extranjero. Se jubiló en 1968, aunque siguió publicando ensayos de investigación. Murió en Madrid, el 13 de Marzo de 1980, a los 81 años de edad.

Fuentes
  • Gran Enciclopedia Aragonesa, GEA 2000.on-line |  Última actualización de 2011- http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=7331 , donde se consigna la bibliografía: Ruiz Cabriada, Agustín: Bibliografía del cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos; Madrid, 1958. Y Boletín de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas; artículo-homenaje de próxima publicación.
  • Real Academia de la Historia. https://dbe.rah.es/biografias/56905/aurea-lucinda-javierre-mur. Ficha firmada por Luis Miguel de la Cruz Herranz, con Bibliografía: A. Ruiz Cabriada, Bio-bibliografía del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, 1858-1958, Madrid, Junta Técnica de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1958, págs. 496-498; E. Sáenz y M. Rossell, Repertorio de Medievalismo Hispánico (1955-1975), t. II, Barcelona, El Albir, 1978, págs. 294-295; VV. AA., Gran Enciclopedia Aragonesa, vol. VII [Zaragoza, Unión Aragonesa del Libro], D.L., 1981, págs. 1890-1891 (retrato).
  • Web Pioneras De La Universidad De Zaragoza, http://pioneras.unizar.es/aurea-javierre/ Con copia del Expediente académico y fotografía del Archivo Universitario de Zaragoza
  • Wikipedia - Auñamendi Eusko Entziklopedia
  • Centro del Libro de Aragón. http://www.centrodellibrodearagon.es/asp/libro_detalle.asp?cod=10321
  • Alumnas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, Causapé Gracia, Belén y Flecha García, Consuelo, en Modernas, cultas y profesionales. Mujeres del siglo XX tituladas en la Universidad de Zaragoza Miqueo, C., Y Blázquez Ornat, I. (eds.), , Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2020.
Más información:
  • La turolense Áurea Lucinda Javierre Mur: abriendo caminos de mujer, Benítez Marco, María Pilar, Instituto de Estudios Turolenses, 2017. https://www.ieturolenses.org/index.php/la-turolense-aurea-lucinda-javierre-mur-abriendo-caminos-de-mujer.html
  • Web de Archivos Españoles (PARES) http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/autoridad/142183
  • «Pioneras en la educación secundaria en Aragón»,Baselga Mantecón, C., Fernández Llamas, M. P., Gaudó Gaudó, C. Y Torres Martínez, I., en Vicente Y Guerrero, G. (coord. y ed.), Historia de la Enseñanza Media en Aragón (Actas I Congreso celebrado en Zaragoza en el año 2009), Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 2011, pp. 249-346. https://ifc.dpz.es › recursos › publicaciones
  • «Los bachilleratos femeninos», Baselga Mantecón, C., Fernández Llamas, M. P., Gaudó Gaudó, C. Y Torres Martínez, I., en Vicente Y Guerrero, G. (coord.), Estudios sobre historia de la Enseñanza Secundaria en Aragón (Actas II Congreso celebrado en Zaragoza en el año 2011), Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 2012, pp. 109-146. https://ifc.dpz.es › recursos › publicaciones
  • "A Áurea Javierre la encerraban en la sala de escobas". Entrevista de Antón Castro a María Pilar Benítez. 30/3/2018 en Heraldo de Aragón. https://www.heraldo.es › ocio-cultura › 2018/03/30 ›
  • Una archivera en tiempos convulsos: la actividad de Áurea Javierre en la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza durante la Guerra Civil Española (1936-1939) , Blanco Domingo, Luis, 2019, Revista General de Información y Documentación ISSN: 1132-1873 https://dx.doi.org/10.5209/rgid.64548
  • María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y del catalán de Aragón. Zaragoza: Rolde de Estudios Aragoneses M. Pilar Benítez Marco, Zaragoza, 2010
  • Áurea Lucinda Javierre Mur (1898-1980): su ideal feminista católico, Benítez Marco, M. P. (2014). en Cenarro Lagunas, Á. e Illion, R (eds.) Feminismos: contribuciones desde la historia. Zaragoza, Prensas Universitarias

Magdalena Lasala Pérez

MARÍA MOLINER RUIZ

María Moliner Ruiz

Bibliotecaria y lexicógrafa

Paniza, Zaragoza, 1900-Madrid, 1981.
Brillantísima intelectual apasionada del estudio de las palabras.
Su vocación por el conocimiento se acompañó de un tesón indestructible y un profundo amor a la cultura. Defendió con fe que la educación es el mejor instrumento para el desarrollo de los pueblos.
Autora del Diccionario de Uso del Español.


María Juana Moliner Ruiz nació en Paniza, Zaragoza, el 30 de marzo de 1900. A sus cuatro años la familia se traslada a Madrid y allí estudia en la Institución Libre de Enseñanza, igual que sus hermanos Enrique y Matilde. En 1914 su padre, médico rural, se marchó a Argentina abandonándolos. La madre, sin recursos, regresa en 1915 con los hijos a Zaragoza. La familia saldría adelante gracias a la ayuda económica de María, que se dedicó a dar clases particulares de latín, matemáticas e historia. Estas duras circunstancias fueron fundamentales en el desarrollo de su personalidad. En Zaragoza pasa como alumna libre al Instituto General y Técnico de Zaragoza, concluyendo el bachillerato en 1918. En 1921 se licenció en la Universidad de Zaragoza en Historia con las máximas calificaciones y Premio Extraordinario. En su curso había 6 mujeres. En 1922 gana las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos, y en 1924 ingresa en el Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia, siendo la primera mujer que impartió clase en su Universidad. Allí conoce al que será su marido, Fernando Ramón y Ferrando, catedrático de Física y de ideología liberal como ella. María Moliner como bibliotecaria, republicana y defensora de la lectura pública, entiende la cultura como vehículo para la regeneración de la sociedad y tiene un objetivo: combatir el analfabetismo y por ello alentar la lectura es su gran empresa. De 1929 a 1939 María se entrega a participar en la política bibliotecaria nacional para extender la cultura a la población, escolarizar y alfabetizar al país, tarea organizada a través de las llamadas Misiones Pedagógicas de la República. María concibe la lectura y el aprendizaje como una necesidad para la España del momento y crea una red de 150 bibliotecas rurales que hacen accesible la lectura para todos.

Con la derrota del bando republicano en la Guerra Civil española se clausura el proyecto y María y su marido son depurados y castigados por su ideología, como otros muchos intelectuales. Entonces, ejerciendo un trabajo rutinario, le acecha a María Moliner ‘la melancolía de las energías no aprovechadas’, como dice ella misma, y con 52 años comienza un Diccionario de Uso del español, porque entiende que es preciso elaborar una herramienta para la comprensión y el manejo de las palabras mejor y más pegado al uso que el de la Real Academia Española.

Invirtió en ello 15 años. Con su Diccionario revoluciona el uso de las palabras que habían sido definidas desde la estructura de lo masculino, aportando un nuevo orden. Murió en Madrid, el 22 de enero de 1981, antes de cumplir los 81 años.

Fuentes
  • Biografía Por María Antonia Martín Zorraquino. Centro Virtual Cervantes https://cvc.cervantes.es/lengua/mmoliner/biografia.htm
  • Real Academia de la Historia. Biografías. Reseña de Joaquín Dacosta Esteban https://dbe.rah.es/biografias/12970/maria-juana-moliner-ruiz
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón. https://www.lenguasdearagon.org/biografias/ Publicado en: María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y el catalán en Aragón, de M.Pilar Benítez Marco. En: Rolde de Estudios Aragoneses con Casa de la Mujer-Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. ISBN: 978-84-92582-14-3
  • Europa Press. Artículo. Una publicación da a conocer los trabajos sobre diversidad lingüística aragonesa de María Moliner y otras investigadoras, 24-5-2010. https://www.20minutos.es/noticia/716557/0/ Publicado en: María Moliner y las primeras estudiosas del aragonés y el catalán en Aragón, de M.Pilar Benítez Marco. En: Rolde de Estudios Aragoneses con Casa de la Mujer-Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. ISBN: 978-84-92582-14-3
  • El Primer Trabajo Lexicográfico De María Moliner: Su Contribución Al Diccionario Aragonés Del Estudio De Filología De Aragón. María Pilar Benítez Marco Universidad de Zaragoza, 2011. Publicado en: Estudis Romànics. Institut d’Estudis Catalans, Vol. 36 (2014), p. 35-57 DOI: 10.2436/20.2500.01.141
  • La sensibilidad lingüística de María Moliner: enunciación y subjetividad en el Diccionario de Uso del Español. Autora: Esther Forgas Berdet, Universidad Rovira i Virgili, 2011, en Web Lenguas de Aragón. https://lenguasdearagon.org/biografias/
  • Biografía y bibliografía de María Moliner. Artículo de Antonia Martín Zorraquino, en el centenario de su nacimiento. Madrid: Centro Virtual Cervantes, 2000 http://cvc.cervantes.es/actcult/mmoliner/biografia.htm y http://cvc.cervantes.es/actcult/mmoliner/bibliografia.htm ].
  • María Moliner en su centenario, nº 36 de Trébede, VVAA, marzo 2000.
  • Web Biografías y vida. La enciclopedia biográfica en línea. Reseña de Tomás Fernández y Elena Tamaro. Barcelona, España, 2004. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/moliner.htm

Magdalena Lasala Pérez

SERAFINA JAVIERRE MUR

Serafina Javierre Mur

Archivera

Tarragona, 1901- Zaragoza, después de 1971.
Su hermana fue Áurea Lucinda Javierre Mur, 3 años mayor.
Junto a Matilde Moliner Ruiz, fueron las dos primeras secretarias redactoras del Estudio de Filología de Aragón. Desarrolló buena parte de su carrera profesional en el Archivo de la Audiencia de Zaragoza y luego en el Servicio de Depósito Legal hasta su jubilación.


Serafina nació el 24 de mayo de 1901 en Tarragona. Su hermana era Áurea Lucinda Javierre Mur, nacida en 1898 en Teruel, y la primera aragonesa que se matriculó de forma oficial en el Instituto General y Técnico de Zaragoza. El padre, Serafín Javierre, era bibliotecario de la Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País en Teruel, además de delegado comercial, y llevó a la familia por diferentes destinos. Serafina aparece matriculada en el Instituto de Huesca antes de recalar finalmente en Zaragoza. Serafina estudia también en el Instituto de Zaragoza, y en 1930 la vemos ejerciendo de ayudante interina de italiano en el mismo centro.

Matriculada en Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza, participó en el Estudio de Filología de Aragón en calidad de colaboradora alumna junto a Matilde, hermana menor de María Moliner Ruiz. Ambas fueron las dos primeras secretarias redactoras del EFA. Serafina contribuyó también al proyecto filológico del Diccionario Aragonés investigando y aportando voces que integraron el Fichero de voces aragonesas del EFA (1915-1934). Titulada como profesora mercantil, ejerció en distintas instituciones a comienzos de los años treinta. En 1933 ingresa en el Cuerpo Auxiliar de Archivos, Bibliotecas y Museos. Es destinada en el Archivo Histórico y de la Audiencia Territorial de Zaragoza, y durante la Guerra Civil colabora activamente en el Servicio de Lecturas del Soldado promovido por su hermana Áurea aunque con múltiples problemas y muy poco apoyo de las autoridades nacionales. Además colabora en el servicio de información de heridos del hospital de la Cruz Roja. En 1939 figura en las crónicas como participante del Servicio de Lectura del Patronato Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos, integrada en la organización de la Feria del Libro en Zaragoza y las actividades de promoción a la lectura donde su hermana Áurea jugó durante varios años un papel dinamizador importante.

Ambas hermanas ven subordinadas sus actividades profesionales a las necesidades que impone la contienda civil. Seguramente Serafina comparte con su hermana la defensa de un 'feminismo católico de corte aragonesista y conservador' (cit.M.Pilar Benítez Marco), y aunque no tiene filiación política, la colaboración activa con ella defendiendo la importancia de los libros para el desarrollo de la sociedad, la señala como sospechosa de ideología liberal. Se le abre expediente al finalizar la guerra, pero no se le llega a aplicar ninguna sanción y en 1940 se cierra el expediente. Desarrolló buena parte de su carrera profesional en el Archivo de la Audiencia de Zaragoza. En 1968 mediante concurso, pasa a ocupar la plaza en el Servicio de Depósito Legal. Se jubiló en Zaragoza, en 1971.

Fuentes

Magdalena Lasala Pérez

MARÍA DEL PILAR MONEVA DE ORO

María del Pilar Moneva de Oro

Archivera y bibliotecaria

Zaragoza, 1902-1980.
Directora de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza.
Junto con Pilar Lamarque y María Moliner, trabajó en el proyecto promovido por el Estudio de Filología de Aragón para hacer un Diccionario de Voces Aragonesas.


Su padre fue Juan Moneva y Puyol (1871-1951), jurista, catedrático de Derecho de la Universidad de Zaragoza, académico, político aragonesista y presidente del Estudio de Filología Aragonesa, donde Pilar se familiarizó con la pasión por el estudio de la estructura y evolución de la lengua y las palabras.

En 1915 Juan Moneva impulsó la creación del Estudio de Filología de Aragón, una entidad cultural y científica para el estudio de la lengua y la cultura aragonesa, y quizá, como muchos aragonesistas expresan, la institución más importante en el primer tercio de siglo XX en Aragón. En el EFA se formó toda una generación de estudiosos aragoneses que con el tiempo destacaron en muchos ámbitos de la cultura nacional del siglo XX. Moneva estableció un equipo con el proyecto de elaborar un diccionario de voces aragonesas sobre la base de una investigación de campo en toda la región. Además de los colaboradores externos que enviaban materiales lingüísticos al Estudio, el grupo interno de trabajo, secretarios y redactores se nutría con alumnas y alumnos de Filosofía y Letras, de Magisterio y de los dos últimos cursos de Bachillerato.

Moneva, padre de tres hijas, apoyó particularmente la incorporación femenina al Estudio, y fomentó el valor de las capacidades y méritos de las estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de La Universidad.

Entre las alumnas internas se contaron a su propia hija, María del Pilar Moneva de Oro, a su amiga María Pilar Lamarque Sánchez, incluso acogida en casa de los Moneva al quedarse huérfana, y María Moliner Ruiz. Las tres jóvenes ingresaron en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos.

Pilar Moneva llegó en 1930 en comisión de servicios a la Biblioteca Universitaria de Zaragoza, se quedó allí definitivamente por permuta y llegó a ser su directora, cargo en el que se jubiló.

Murió en Zaragoza, el 18 de abril de 1980.

MARÍA PILAR LAMARQUE SÁNCHEZ

María Pilar Lamarque Sánchez

Bibliotecaria

Zaragoza, 1903-Madrid, xxxx.
Ejerció hasta su jubilación en la Biblioteca Nacional de Madrid. Pionera de la promoción de las Bibliotecas infantiles. Organizó en 1933 junto con otras tres bibliotecarias la primera exposición de bibliotecas infantiles inaugurada en España.


María Pilar Lamarque nació en Zaragoza en 1903 en una familia numerosa. A la muerte de su padre la joven no quiso vivir con su hermano médico y prefirió estudiar en la Universidad de Zaragoza, residiendo en la casa de Juan Moneva Puyol, presidente del Estudio de Filología Aragonesa, de cuya hija María Pilar era muy amiga. Ambas se matricularon en la facultad de Filosofía y Letras en el mismo año 1917, formando parte del grupo de pioneras que cursaron una carrera universitaria de manera oficial con María Dolores de Palacio, Áurea Javierre y Mur, María Moliner, María Pilar Pacareo, María Dolores Claver, María Monzón Casión, Mª Concepción Fernández, Mª Pilar Suñé, Isabel Lozano y Ramona Mercedes Izal. Antes de acabar la carrera se incorporó en 1920 al Estudio de Filología Aragonesa, EFA, que bajo el patrocinio de la Diputación de Aragón potenciaba el estudio de lexicografía aragonesa y en 1922 aprueba la oposición al Cuerpo de Facultativos de Archivos, Bibliotecarios y Arqueólogos junto con María Moliner. María Pilar se queda en Madrid haciendo prácticas en el Archivo Histórico Nacional, y alojada en la Residencia de Señoritas, entra en contacto con los círculos intelectuales de la época.

Participa como profesora en las Colonias Escolares de Vacaciones de la Institución Libre de Enseñanza y el Museo Pedagógico Nacional para niños de familias sin recursos. Conoce en Madrid a Eulogio Varela Hervías, archivero en el Archivo Municipal de Madrid y profesor de Arte en la Institución Libre de Enseñanza, con el que se casará en Cascante, Navarra, en 1926, donde nace su primera hija al año siguiente. En 1928 asciende a funcionaria de primera clase y forma parte del Seminario de Biblioteconomía con sede en la Biblioteca de la Universidad de Madrid. Su inclinación bibliófila y su amor a los libros los vuelca en la infancia y en 1933 organiza en el Círculo de Bellas Artes la Primera Exposición de Bibliotecas infantiles con otras tres bibliotecarias, Juanita Capdeville, Enriqueta Martín y Juanita Quílez. La experiencia se consideró el primer paso para una organización de bibliotecas para niños y para el fomento de la mejor literatura infantil.

En nombre de la Biblioteca Nacional, María Pilar forma parte fundadora de la Sociedad para el Fomento de Bibliotecas, Archivos y Museos en 1934 y asiste al Congreso Internacional de Bibliotecas y Bibliografía en 1935. La guerra civil detiene la expansión bibliotecaria. Durante la guerra civil trabaja como facultativa de la Biblioteca Provincial en Pontevedra. Sufre como funcionaria dos procesos de depuración sin consecuencias negativas, y se traslada a Zaragoza, donde ejerce como bibliotecaria en el Archivo de la Audiencia y en la Universidad. Sigue ejerciendo después en Castilla y Andalucía hasta que en 1965 vuelve destinada a la Biblioteca Nacional de Madrid, donde permanece ya hasta su jubilación.

Fuentes

Magdalena Lasala Pérez

MARÍA ÁFRICA IBARRA Y OROZ

María África Ibarra y Oroz

Bibliotecaria e historiadora

Zaragoza, 1904Madrid, 1996.
Directora de la Biblioteca de la Real Academia de la Historia.
Activa defensora de las bibliotecas infantiles. Utilizó el seudónimo CRISOL junto a Rosario Altolaguirre.
Historiadora medievalista distinguida por su trabajo de investigación sobre la Corona de Aragón.


María África nació en Zaragoza el 5 de marzo de 1904. Su padre era el historiador Eduardo Ibarra y Rodríguez, catedrático, decano y vicerrector de la Universidad de Zaragoza llamado “el padre de la historiografía profesional”, y que le inculcó el amor por la historia. Fue alumna del Instituto de Zaragoza. Afincada con su familia en Madrid desde los diez años, estudió Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central. Opositó y en 1930 ingresó con el n.º 3 en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos como Funcionaria de Cuarta Categoría, obteniendo plaza en la Biblioteca de la Academia de la Historia en Madrid. Se doctoró en Filosofía y Letras en 1932 con la tesis Estudio diplomático de Pedro el Católico, Rey de Aragón y Conde de Barcelona (1196-1213).

Muy pronto se interesa por la infancia y la formación escolar. En 1948 publicó junto a Rosario de Altolaguirre bajo el seudónimo conjunto CRISOL, un artículo titulado Necesitamos bibliotecas infantiles en el periódico Signo.

Su trabajo en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia a lo largo de los años 50 consistía en emitir informes sobre las publicaciones infantiles para el Ministerio de Educación. En esa época participó en el I Congreso Ibero-Americano y Filipino de Archivos, Bibliotecas y Propiedad Intelectual celebrado en Madrid, donde presentó la ponencia titulada Bibliotecas infantiles.

En los años siguientes compaginó su labor en la Academia con la publicación de varios ensayos de temática infantil en el Boletín de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas. En 1961, tras treinta años de servicio, figura como Directora de la Biblioteca de la Academia junto a Juan Manuel Hernández Andrés (cit. M. Alvira Cabrer).

Como investigadora María África publicó numerosos textos estudiando el legado de figuras femeninas medievales relacionadas con Zaragoza. En 1973 participó en el IX Congreso de Historia de la Corona de Aragón celebrado en Nápoles, y 1974, cuando contaba setenta años, recibió la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en reconocimiento a los servicios prestados en el campo de la investigación científica. Ese año abandonó la Real Academia de la Historia por jubilación.

No se casó ni tuvo descendencia. Su última publicación fue el texto titulado Casamiento de la infanta Catalina Micaela, hija del rey de España Felipe II, con Carlos Manuel I, duque de Saboya, celebrado en Zaragoza en marzo de 1585, que presentó en el Congreso de Historia de la Corona de Aragón celebrado en Zaragoza en octubre de 1976. Mantuvo excelentes relaciones con la Universidad de Zaragoza y su Departamento de Historia Medieval. Falleció en Madrid el 24 de febrero de 1996 a los 92 años.

MARÍA BUJ LUNA

María Buj Luna

Bibliotecaria y profesora

Zaragoza, 1906 - Barcelona, 1967.
Ejerció como profesora de latín en Madrid.
Dirigió las Bibliotecas de la Facultad de Medicina, de Derecho y de Farmacia de la Universidad de Barcelona.


Su padre era Jerónimo Marcial Buj García, periodista de Heraldo de Aragón. Tras el Bachillerato se matriculó en 1921 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, en la Sección de Historia, donde terminó su Licenciatura en 1925.

Colaboró en el Estudio de Filología Aragonesa como secretaria redactora continuando la estela de María Moliner y Áurea Javierre en el estudio y recopilación filológica de voces aragonesas.

Ejerció como profesora de Latín en el Instituto-Escuela de Madrid hasta que en 1931 aprobó las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y fue destinada al Archivo de la Delegación de Hacienda en Badajoz. Allí conoció a Teodoro Pascual Cordero, que fue diputado en Cortes por Badajoz, con quien contrajo matrimonio.

En 1933 María Buj fue nombrada, en comisión de servicios, directora del Archivo y Biblioteca del Instituto de Reforma Agraria. Permaneció allí hasta que en 1935 fue destinada al Archivo del Ministerio de Estado. Pocos meses después, permutaba este puesto por otro en la Biblioteca de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid.

Durante la Guerra Civil, murió su marido y ya finalizada, se casó de nuevo, esta vez con Apolinar Corredor Ferrer, con quien tuvo un hijo.

Fue trasladada a la Biblioteca Universitaria de Barcelona, donde dirigió las Bibliotecas de la Facultad de Medicina, la Biblioteca de la Facultad de Derecho e, interinamente, la de Farmacia, hasta su fallecimiento en 1967.

Fuentes
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón. https://www.lenguasdearagon.org/biografias/ Publicaciones del Rolde de Estudios Aragoneses, Colabora: Casa de la Mujer. Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. Pág. 113-115

Magdalena Lasala Pérez

 ESTRELLA GUAJARDO MORANDEIRA

Estrella Guajardo Morandeira

Filóloga e investigadora

Madrid, 1906-Zaragoza, 2000.
Acreditada como investigadora del Archivo Histórico Nacional desde 1940.
Mujer de espíritu libre y estudiosa en la Biblioteca Nacional


Estrella Guajardo nació en Madrid igual que sus hermanos Arminio y Eduardo, ciudad en la estaba destinado que su padre, militar bien relacionado procedente de Ibdes, Zaragoza. En 1910 la familia se traslada a Zaragoza cuando acaba la dedicación paterna al ejército. Estrella se educó y formó en Zaragoza, matriculándose en la facultad de Filosofía y Letras sección de Historia en la Universidad de Zaragoza. Su hermano Arminio, siete años mayor que ella, sería médico titular en Almarza, Soria, muy querido entre la gente por su generosidad y entrega al ejercicio de una medicina vocacional en favor de los pobres. Mientras Estrella realizaba la carrera, su hermano Arminio cursaba sus estudios de Medicina también en Zaragoza, y era muy conocido por su carácter alegre y artista aficionado al toreo, que llegó a practicar en la plaza de toros de La Misericordia de Zaragoza, y se relacionaba con el sindicalismo estudiantil. Su padre no estaba de acuerdo con sus amistades e inquietudes políticas y el contacto familiar entre ellos fue complicado.

Estrella ingresó en el Estudio de Filología de Aragón hasta 1925 en que dejó de funcionar. Se licenció en 1927. En 1930 el EFA volvió a funcionar pero, como Estrella ya había finalizado sus estudios, según los estatutos no podía trabajar en él; sin embargo siguió colaborando de forma privada por su amistad con las hermanas Dolores y Pilar Moneva mientras preparaba oposiciones.

En 1934 aprobó el ingreso como funcionaria de la Agrupación de Jurados Mixtos de Trabajo de Empleados de Oficinas y Despachos, Empleados de Notarías, etc., y se trasladó a Madrid a trabajar.

Mientras tanto su hermano Arminio ejercía como médico titular en Almarza, Soria, desde 1931. Aunque no militaba políticamente, por su mentalidad librepensadora y su forma de actuar contra los caciques locales, al estallar la guerra civil fue fusilado en el verano de 1936 en Calatañazor, Soria, después de “darle el paseíllo”. Esta circunstancia marcó profundamente a la familia de Estrella, donde sus miembros evitaban hablar de él, por el dolor de su madre. Estrella fue intelectualmente muy inquieta y de espíritu libre.

A partir de 1939 y durante muchos años recorrió diversos puestos en la Administración en diferentes ciudades españolas.

Mantuvo su interés por el estudio, que concentró en la Biblioteca Nacional, y sobre todo por la investigación filológica. Consta acreditada como investigadora del Archivo Histórico Nacional desde 1940. Regresó a Zaragoza en 1957 como funcionaria de la Administración del Estado, donde residió ya el resto de su vida. Se jubiló en 1976 de su puesto en la Delegación Provincial de Trabajo de Zaragoza. Murió en esta ciudad el día 1 de enero de 2000.

Fuentes
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón. https://www.lenguasdearagon.org/biografias/ Publicaciones del Rolde de Estudios Aragoneses, Colabora: Casa de la Mujer. Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. Pág. 101-104

Magdalena Lasala Pérez

HORTENSIA BUISÁN BERNAD

Hortensia Buisán Bernad

Erudita lexicógrafa

Zaragoza, 1917-1994.
Estudiosa de la lengua, la historia y las costumbres altopirenáicas.
La primera mujer que de forma autodidacta combinando la Etnografía y la Dialectología, realizó un diccionario etnográfico-dialectal altoaragonés.
Autora del Diccionario dialectal del Valle de Hecho.


Nació en Zaragoza, en 1917. Sus padres procedían de pueblos del Pirineo oscense que habían abandonado para procurarse unas mejores oportunidades. Junto con sus dos hermanos varones, Hortensia Buisán empezó a formarse en el Colegio San Felipe de Zaragoza, pero mientras ellos continuaron estudiando en la Facultad de Derecho, los padres no vieron adecuado que Hortensia siguiera estudios superiores y tuvo que seguir recibiendo educación en el Colegio de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (Colegio de las Paulas), con las materias y labores entonces consideradas ‘propias de su género’. Completó esta formación con las clases de mecanografía a las que asistía en el Centro de Mecanografía de la calle Méndez Núñez de Zaragoza. Su gran ambición intelectual la llevó a aprender de forma autodidacta fotografía y astronomía, a la vez que estudiaba los apuntes de las clases de Derecho de sus hermanos. Desde niña pasaba los meses de verano en los pueblos oscenses de Buisán y Oto, donde tenían familia. Hortensia pudo conocer así el aragonés hablado en el Sobrarbe natal de sus padres directamente de los vecinos y la abuela paterna de Nerín.

Durante años fue anotando verano tras verano todas y cada una de las palabras aragonesas con un estudio concienzudo de costumbres y circunstancias de su pronunciación; un estudio que amplió años después con la recopilación de vocabulario, gramática y tradición oral en aragonés del valle de Tena y los valles circundantes, cuando la familia cambió el lugar de veraneo a Jaca y El Pueyo de Jaca.

En 1944 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, a través de la Sección de Filología de la Estación de Estudios Pirenaicos que dirigía Antonio Griera, convocó un Concurso Lexicográfico. Los hermanos animaron a Hortensia a presentar su estudio y Hortensia lo presentó como Diccionario dialectal del Valle de Hecho. Esto le ayudó a sistematizar todo el trabajo de recopilación de léxico, gramática y tradición oral en aragonés, que venía realizando desde muchos años atrás (cit.M.Pilar Benítez Marco).

Hortensia fue galardonada con el primer premio y la promesa de edición del mismo, cosa que no llegó a ver en vida. Murió en Zaragoza, en 1994. Fueron sus dos hijos quienes gestionaron y culminaron la publicación en 2005, once años después de su fallecimiento, bajo el título Diccionario dialectal altoaragonés [1944], por ajustarse mejor a las características lingüísticas de los materiales recogidos, correspondientes, en su mayoría, no al valle de Echo, sino a los del Sobrarbe y del Alto Gállego. Su gran mérito es haber sido la primera mujer que, de una forma autodidacta, fue premiada académicamente por recopilar y estudiar con dignidad la lengua hablada en los valles de los que procedía.

Fuentes
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón. https://www.lenguasdearagon.org/biografias/ Publicaciones del Rolde de Estudios Aragoneses, Colabora: Casa de la Mujer. Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. Pág. 171-176, donde se indica: Los apuntes que ofrecemos sobre la vida y la obra de Hortensia Buisán Bernad se han elaborado a partir de G.Alarés (2007), H. Buisán (2005), J. A. Cremades (1945) y A. Griera(1945) y de la información aportada por sus hijos, Luis y Marisa Tomás Buisán

Magdalena Lasala Pérez

ILUMINADA RITA LORÉN GÓMEZ

Iluminada Rita Lorén Gómez

Filóloga

Retascón, Zaragoza, 1922-Valencia, 2008.
Filóloga apasionada, autora junto con su marido José de Jaime de la obra Contribución al estudio de la Filología agrícola y pecuaria aragonesa, de 1950, que es la primera muestra, dentro de la Filología Aragonesa, de repertorio léxico especializado en una determinada materia científica. .


Nació en el seno de una familia numerosa. Marchó a estudiar a Zaragoza, al Colegio de la Sagrada Familia, donde cursó Bachillerato. Ingresó, en 1941, en la Facultad de Filosofía y Letras de esta ciudad, donde cursó la Licenciatura de Historia. Durante los dos cursos de estudios comunes, Rita Lorén compartió Facultad e interés por la Filología Románica, en general, y por la Filología Aragonesa, una pasión más allá de las aulas y que la unió al que sería su novio y luego su marido, José de Jaime Gómez, que, por aquel entonces, también estaba en Zaragoza estudiando Veterinaria. Ambos próximos de familias vinculadas a los ámbitos ganadero y agrícola (él era de Calamocha, Teruel), unieron sus afinidades humanas e intelectuales con los conocimientos filológicos y científicos que cada uno de ellos poseía.

Rita Lorén terminó la Licenciatura en 1945. En 1950 Rita Lorén y José de Jaime publicaron conjuntamente la obra Contribución al estudio de la Filología agrícola y pecuaria aragonesa, sobre el léxico agrícola y ganadero aragonés. El trabajo constituye la primera muestra, dentro de la Filología Aragonesa, de repertorio léxico especializado en una determinada materia científica. En 1951 contrajeron matrimonio y ya casados, ampliaron el anterior trabajo y lo publicaron en 1952 con el mismo título, como separata del Boletín de Ciencia Veterinaria.

En 1953, José aprobó las oposiciones para Institutos Laborales y fue destinado a diferentes centros, por cuyas ciudades Rita lo acompañó, anteponiendo la proyección profesional e investigadora de su marido y de sus hijos a la suya propia, alentándolos a éstos en su propia trayectoria académica.

Rita siguió publicando junto con su marido diferentes trabajos e investigaciones de ámbito veterinario sin dejar de investigar en el campo de la Filología aragonesa y el estudio y cultivo del aragonés de las tierras de Teruel.

Sus trabajos resultan de enorme importancia por su carácter de glosarios ocultos,, pero al ser incluidos en publicaciones no filológicas, fueron tardíamente reseñados en los trabajos sobre la historia de la Lexicografía en Aragón. (La especialista M.Pilar Benítez desarrolla su biografía y aportación)

Una hemiplejia la apartó de la vida activa y murió en Valencia en 2008.

Fuentes
  • Web Lenguas de Aragón. Biografías de autores/as y estudiosos/as del aragonés y el catalán en Aragón. https://www.lenguasdearagon.org/biografias/ Publicaciones del Rolde de Estudios Aragoneses, Colabora: Casa de la Mujer. Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, 2010. Págs.161-165

Magdalena Lasala Pérez

 MARÍA LUISA LEDESMA RUBIO

María Luisa Ledesma Rubio

Historiadora medievalista

Zaragoza, 1927-1996.
Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza con premio extraordinario. Profesora Titular de Historia Medieval en la Facultad de Filosofía y Letras y Profesora Emérita de la misma.


De la siguiente generación de estudiosas de los legados históricos, inolvidable es la figura de la profesora María Luisa Ledesma Rubio. Su fecunda vida académica e investigadora la acreditó como una de las mejores conocedoras del pasado medieval de Aragón y de Zaragoza en particular. De su herencia sigue bebiendo la investigación contemporánea en nuestro pasado.

Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, con premio extraordinario. Profesora Titular de Historia Medieval en la Facultad de Filosofía y Letras y Profesora Emérita de la misma. Se especializó sobre todo en los estudios de Órdenes Militares, Repoblación y Comunidades Mudéjares, si bien su legado se extiende a otras cuestiones y análisis que la convierten en referencia obligada para quienes se inician en la historia medieval aragonesa.

Seguidora de la corriente historiográfica renovadora iniciada en torno al magisterio del ilustre profesor don José María Lacarra y de Miguel, y compañera y amiga de otros ilustres profesores e investigadores, como don Antonio Ubieto Arteta y don Ángel J. Marín Duque, ella misma formó y orientó a varias generaciones de licenciados, doctores y estudiosos que respetaron siempre su profesionalidad, agradecieron su magisterio y elogiaron su personalidad en merecidos homenajes a su obra.

Entre sus múltiples actividades, en el Centro de Estudios Medievales de Aragón, la Escuela de Profesorado o las revistas de investigación histórica Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón y Aragón en la Edad Media, cabe destacar el impulso dado a los estudios de Mudejarismo desde 1975 a través de su pertenencia al Comité Científico de los Symposia Internacionales de Mudejarismo y del Centro de Estudios Mudéjares.

Autora de numerosas obras como Zaragoza en la Baja Edad Media (1977), Templarios y Hospitalarios en el reino de Aragón (1982), Cartas de Población del reino de Aragón en los siglos medievales (1991), Las Órdenes Militares en Aragón (1994), Vidas Mudéjares (1994) o sus póstumos Estudios sobre los mudéjares en Aragón (Teruel, 1996).

De su herencia sigue bebiendo la investigación contemporánea en nuestro pasado.

Murió a los 69 años de edad, en Zaragoza, en 1996.

Fuentes

Magdalena Lasala Pérez