El viejo tanatorio de Torrero entra en servicio plenamente remodelado, con salas aconfesionales y una mayor privacidad para los usuarios

10 marzo 2011
cementerioLos trabajos han puesto en valor las antiguas instalaciones que acogen dos salas de ceremonias, tres velatorios, dos dependencias de espera para la cremación y una para recoger las cenizas El edificio, que supone una ampliación del Complejo Funerario de Torrero, ha incorporado cuatro nuevos hornos con un sistema de filtrado y depuración de humos, que lo hace sostenible medioambientalmente

Zaragoza, jueves, 10 de marzo de 2011.- El edificio del viejo tanatorio del cementerio de Torrero, construido en 1977, entra en servicio, de nuevo, completamente remodelado, con estancias amplias, con nuevos velatorios y salas para ceremonias, con una racional reorganización del espacio y con cuatro hornos crematorios respetuosos con el medio ambiente. Las obras, valoradas en 5,1 millones de euros (IVA incluido) y financiadas por el Fondo Estatal de Empleo y Sostenibilidad Local de 2010, forman parte de un ambicioso Plan Director, que supone una inversión global de 10 millones de euros, lo que representa la inversión más importante que ha registrado nunca el cementerio.Así, a la cifra aportada por el Gobierno de España se ha sumado otra similar que procede de un convenio firmado entre el Ayuntamiento de Zaragoza y Serfrutosa, la empresa que gestiona el complejo funerario de Torrero y que ha dado lugar a otras mejoras, como el aparcamiento de 397 plazas que se ha realizado a la vez que el tanatorio y que se sitúa frente a este edificio, así como la renovación de redes de servicios, o intervenciones diversas en la escena urbana del cementerio.La reforma del tanatorio, diseñada por el arquitecto Fernando Bayo y el arquitecto técnico José María Castejón, y ejecutada por Coebro S.L, comenzó en abril de 2010 y ha permitido intervenir en una superficie de 2.433 m2. La actuación ha respetado la estructura exterior del tanatorio, aunque se ha aprovechado para suprimir las barreras arquitectónicas. El edificio se ha recubierto de placas de cobre que dan unidad a la apariencia exterior, unificando las partes originarias del inmueble (1977) y las posteriores (1993), y aportando además elementos que singularizan la obra y le transmiten una fisonomía más moderna. La acción del cobre, sumada a la introducción del metal, el hormigón y el vidrio se encargan de aportar belleza y personalidad propia al tanatorio.Pero si significativa es la transformación exterior, los cambios de mayor envergadura afectan al interior del edificio, que se ha sometido a un vaciado integral para, a partir de ahí, reorganizar el espacio, marcando una división estricta entre los ámbitos públicos y privados.El proyecto además ha dado mucha importancia al tratamiento de la luz, de manera que se ha intentado que las nuevas dependencias sean amplias a la vez que luminosas para aportar tranquilidad y armonía al conjunto.Recepción de vehículosLa única ampliación del tanatorio se ha producido en la zona sur, donde se ha construido un pequeño edificio de recepción de los coches mortuorios, de manera que éstos entran a través de un subterráneo al interior de las instalaciones. Desde ese pasillo soterrado de 90 metros de longitud pueden acceder de manera directa a las instalaciones del tanatorio que no se han visto afectadas por las obras de remodelación, (el hasta ahora denominado tanatorio nuevo) a las cámaras de refrigeración, a los hornos o a las dos nuevas salas de ceremonias, donde los féretros se instalan en el lugar de la ceremonia a través de un elevador.Salas para todos los ritosLas nuevas salas carecen de cualquier iconografía que las identifique con un determinado rito, aunque poseen elementos para que cada familia las acomode a su fe o ideología. Constan además de una mesa de ceremonias desmontable y con espacio para la presencia de coros o de músicos. De la misma manera, se podrán ofrecer servicios de grabación de las ceremonias a quien lo desee. La sala primera, concede particular atención a la luz. Sus paramentos son curvos y la pared del fondo se ha recubierto con alabastro. La sala 2, que antes era una capilla, ha incorporado un cuadro de gran formato, de 7,50 metros x 2,40, obra del artista zaragozano Alfonso Val Ortego, quien asegura que su trabajo "no tiene una lectura cerrada, aunque encierra una aspiración a la trascendencia". Diez figuras se encargan de transmitir la ambigüedad del duelo y un cierto abandono en este tríptico elaborado con una técnica mixta de acrílicos, óleos y aerosoles.Además de las dos salas de ceremonias, el tanatorio cuenta con tres velatorios de gran amplitud. Son volúmenes de formas sencillas, que logran ambientes de sosiego. Con estos velatorios, la oferta total del complejo de Torrero alcanza los 19.La reforma ha dispuesto también un atrio de entrada y otro de salida para que las personas que ha participado en un funeral no se mezclen con las que acuden a otra ceremonia. En ese momento, el ataúd volverá a descender en el montacargas para iniciar el recorrido hasta el lugar de inhumación, o bien hacia la zona de cremación.Zonas de espera para la cremaciónEn este sector, se han creado dos antesalas de espera para los familiares. Una sala posterior, la denominada Caronte, acoge a los féretros antes de la cremación. Se ha querido concebir un espacio solemne, donde los muros de alabastro y los haces de luz ocultan los hornos. Una cámara posterior permite a los familiares recoger las cenizas del difunto.Los cuatro hornos que funcionan en el complejo (uno más que antes de la reforma) son respetuosos con el medio ambiente, ya que gracias a un sistema de filtros no arrojan a las atmósfera partículas contaminantes. Se trata de la instalación más moderna de España. Además, el nuevo sistema, alimentado con gas ciudad, ha supuesto también la desaparición de los depósitos de gas propano que funcionaban antes con los viejos hornos, ganando en seguridad y evitando los desplazamientos de los camiones con el combustible.La finalización de los trabajos de reforma del tanatorio implica también la vuelta a los horarios previos para las incineraciones, es decir entre las 9.45 y las 18.15 horas, salvo los sábados que serán de 9.45 a 14.15 horas. El domingo es el único día que no se realizan cremaciones, ya que se trata de una jornada que se destina al mantenimiento del sistema. Exposición Ciudad de mármolEl fin de la reforma del antiguo tanatorio se ha hecho coincidir con la inauguración de la exposición "La Ciudad de mármol"; una colección de 60 fotografías del artista gallego Gregorio Halevi. Este trabajo muestra la riqueza artística de los recintos funerarios a través de distintos cementerios del mundo (Zaragoza, Barcelona, Madrid, Nueva York, Buenos Aires, París, Génova, Roma, Viena, Praga, etc) . En palabras de su autor "La ciudad de mármol es el cementerio de cementerios, porque aunque las ciudades son distintas, los cementerios son uno y son el mismo". La exposición estará abierta al público hasta el domingo, 27 de marzo, y podrá visitarse todos los días, con el apoyo del Voluntariado de Zaragoza, entre las 11.30 y las 13.30 y de 17.30 a 19.30 horas.Jornadas técnicasDe la misma manera, durante toda la jornada se celebra un encuentro especializado del sector funerario: "Nuevas perspectivas del sector funerario: necesidades y retos de futuro", que se desarrolla en la sala 1 del tanatorio y que reúne a diferentes especialistas del sector.Las diferentes ponencias abordarán la situación actual del sector y la perspectiva pública y privada; el marco legal; la gestión de los cementerios y la experiencia del traslado masivo de restos que se originó en la manzana 24 del cementerio de Torrero. Los asistentes podrán disfrutar además de las rutas del cementerio: Lugar de Memoria y Arte Funerario.