Fuente del Molino de la Casa Blanca (nombre original), Fuente de Casablanca o Fuente de los Incrédulos

Arte del Paisaje
Autor/es
(null)
Emplazamiento
Vía Ibérica, s/n, junto al puente sobre el Canal Imperial y el Molino de Casablanca
Periodo
[-1808] Antes de la Guerra de Independencia
Materiales
Sillares de piedra caliza
Dimensiones

7,00 x 17,4 x 5,00 m.

Cronología
Fue inaugurada en diciembre de 1786.
Promotor
Ofrecida a la ciudad por Ramón Pignatelli.
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Inscripciones

Placa de bronce con la dedicatoria"para convencimiento de los incrédulos y utilidad de los caminantes" escrita en latín:

D. O. M.

INCREDULORUM CONVICTIONI

ET

VIATORUM COMMODO

ANNO MDCCLXXXVI

Tras una atribulada construcción del Canal Imperial, iniciada en 1766, sus aguas se dejaron correr por las calles de Zaragoza por primera vez en una gran fiesta el 14 de octubre de 1784. La fuente, inaugurada en diciembre de 1786, sirvió de pequeña venganza del noble y canónigo Ramón Pignatelli, constructor del Canal, sobre sus colegas del Cabildo Metropolitano, que eran incrédulos de que la obra llegara a Zaragoza algún día (de ahí la alusión de la lápida, "incredulorum convictioni"). Los canónigos mantenían un fuerte enfrentamiento político y judicial con él porque no querían dejar de percibir los diezmos de las nuevas tierras que iban a regarse. La reforma agraria que suponía la llegada del agua a Zaragoza preveía que la contribución por el riego se unificara en toda la zona e incluyera el diezmo eclesiástico, que el Cabildo Metropolitano venía percibiendo hasta entonces, con lo que los canónigos perdían una importante fuente de rentas. Triunfó la posición de Pignatelli, en lo que supuso la primera gran supresión de diezmos como renta tradicional de la Iglesia, en plena Ilustración. Años después la revolución liberal acabó suprimiéndolos.

Fue la primera fuente pública zaragozana construida sirviéndose de agua del Canal Imperial de Aragón, para dar servicio a los que pasaban por el camino real que iba hacia Valencia y Madrid ("viatorum commodo"). Cuando, recientemente, el por eso llamado Puente Real fue restaurado y ampliado para ser carretera moderna, la fuente fue desplazada de su sitio original a donde hoy está.

La Fuente de los Incrédulos es un pilón de líneas sobrias y sencillas a medio camino entre el barroco-clasicista y el neoclasicismo, hecho en piedra caliza de cantería de tonos blancos, en el que destaca su macizo y rotundo cuerpo principal de formato rectangular y disposición vertical, que apoya sobre un potente basamento no visible en su cara frontal por situarse detrás de las cubetas que recogen las aguas que vierten los dos caños metálicos que surgen de la parte baja del cuerpo principal de la fuente. Dichas cubetas son tres, una principal que corresponde a toda la anchura del basamento, y dos laterales a las que llega el agua tras pasar por la central a través de dos aberturas.

El cuerpo principal de la fuente presenta dos niveles de saliente: 1) el correspondiente a su zona central, que queda presidida por una gran losa inserta de piedra negra de Calatorao rodeada por un recercado labrado en la propia piedra blanca, en la que se recoge el famoso lema que da nombre a la fuente, sin duda compuesto por el propio Ramón de Pignatelli, y el año de su erección, 1786, en números romanos; y 2) el que afecta a sus dos extremos, que se disponen retranqueados, algo que es una pervivencia barroco-clasicista que contribuye a animar y a aligerar visualmente el conjunto. Dichos extremos presentan su superficie ocupada por un paño rectangular de disposición vertical cubierto de ímbrices o "escamas de pez", muy típicas de la arquitectura de la época de la Ilustración, lo que también colabora en animar visualmente la pieza. Este cuerpo principal queda rematado por una sencilla y potente cornisa clasicista que se adapta a sus dos niveles de saliente. Por encima de la cornisa, como culminación de la fuente, existen tres sencillos trofeos o copas, el central situado sobre un alto pedestal adornado con guirnaldas, lo que otorga al remate un sentido ascensional que de nuevo constituye un toque compositivo de raíz barroco-clasicista que contribuye a aligerar visualmente el conjunto.

Esta fuente, que destaca por la calidad y refinamiento de su diseño, es una obra que estilísticamente todavía está a medio camino entre la tendencia barroco-clasicista, visible en los detalles compositivos ya expuestos, y el neoclasicismo, patente en el uso de un lenguaje muy sencillo y puro, de líneas claras, sobrias y elegantes, y volúmenes netos. Desgraciadamente, la autoría del diseño todavía no consta a nivel documental, aunque probablemente fuera obra de Fernando Martínez Corcín, director facultativo de las obras del Canal Imperial en el momento de la creación de la fuente y profesional de la confianza de Pignatelli, el cual, no obstante, pudo proponer a Martínez la idea general de la traza, dados sus conocimientos arquitectónicos y su interés personal en la erección de esta fuente como testimonio del éxito de las obras del canal a pesar del escepticismo general.

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Formas Fuentes
Piedra Agua
Arte del Paisaje
Autor de la Ficha
Guillermo PÉREZ SARRIÓN y Javier MARTÍNEZ MOLINA (análisis artístico)
Bibliografía
  • ABAD ROMÉU, C. et al, Inventario de Bienes Histórico - Artísticos del Ayuntamiento, Zaragoza, 1995, p. 87.
  • ANSÓN NAVARRO, Arturo, y BOLOQUI LARRAYA, Belén, "Zaragoza neoclásica", en FATÁS CABEZA, Guillermo (dir.), Guía Histórico-Artística de Zaragoza, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 1991 (reedic. 2008), pp. 335-345, espec. p. 342.
  • BARLÉS BÁGUENA, Elena, "Fuente de los Incrédulos o de Pignatelli, 1786-1787", en ÁLVARO ZAMORA, Isabel, e IBÁÑEZ FERNÁNDEZ, Javier, (coords.), Patrimonio hidráulico en Aragón, Zaragoza, Cajalón, 2008, pp. 234-237.
  • FERRANDEZ VALENZUELA, M. et al, Fuentes de Zaragoza, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza-Fomento de Construcciones y Contratas, 2002, p. 38.
  • LABORDA YNEVA, José, Zaragoza. Guía de Arquitectura, Zaragoza, CAI, 1995, p. 291.
  • PEREZ SARRION, Guillermo, El Canal Imperial y la navegación hasta 1812, Institución Fernando el Católico, Zaragoza 1975.
  • PEREZ SARRION, Guillermo, Agua, agricultura y sociedad. El Canal Imperial de Aragón, 1766-1808, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1984.
  • PEREZ SARRION, Guillermo, "Política hidráulica y capital financiero en la España ilustrada, 1766-1792", en Guillermo PÉREZ SARRIÓN, Guillermo y REDONDO VEINTEMILLAS, (Dirs.), Los tiempos dorados. Estudios sobre Ramón Pignatelli y la Ilustración, Diputación General de Aragón, Zaragoza 1996, pp. 225-299.
  • VALTECSA: Inventario de los monumentos en la vía pública, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2000 (nº 142 del inventario).