Desnudo femenino


Autor/es
(Escultor)
Antonio Bueno Bueno (1913 – 1991) fue un destacado escultor cuya trayectoria vital y formativa estuvo profundamente vinculada a Zaragoza, ciudad donde desarrolló el grueso de su producción. Su aprendizaje se inició de manera temprana en Haro, ciudad en la que transcurrió su infancia, bajo la tutela de D. Manuel Anzuela, quien le transmitió los primeros rudimentos del modelado y dibujo antes de que el artista se trasladara a la capital aragonesa para ingresar en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos. Durante la década de 1930, su formación se consolidó de manera decisiva al entrar en el taller del escultor Féliz Burriel, una etapa fundamental donde perfeccionó la técnica del natural y el dominio de diversos materiales. Tras la Guerra Civil, su talento fue reconocido con una beca de la Diputación Provincial de Zaragoza, que le permitió ampliar sus conocimientos en los núcleos artísticos de Madrid y Barcelona, consolidándose como una figura clave de la escultura figurativa aragonesa del siglo XX. A lo largo de su vida, Bueno compaginó su labor creativa con la participación activa en círculos culturales como el Estudio Goya, manteniendo siempre un perfil alejado de los ideales de vanguardia presentes en otros de sus compañeros artistas.
Emplazamiento
C. de Domingo Miral (jardines del Centro Cívico Universidad)
Periodo
[2001-] Siglo XXI
Materiales
Cemento policromado en blanco
Dimensiones
 escultura: 1m de alto × 58cm de ancho × 58cm de profundidad (con el pedestal: 1,26m de alto x 80cm de ancho y de profundidad)
Cronología
1950 escultura original; 2024 instalación en este espacio público
Promotor
Familia del artista y Ayuntamiento de Zaragoza
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Inscripciones

Una placa sobre el pedestal con la siguiente inscripción: “Antonio Bueno Bueno / Desnudo femenino, ca. 1950 / Cemento policromado en blanco / Donación de la familia del artista a la ciudad de Zaragoza”.

Una incisión en la base de la escultura: “Antonio Bueno”.

La gracilidad y belleza del desnudo femenino era uno de los temas predilectos en la producción de Antonio Bueno. Por eso la familia escogió esta escultura tan característica para donarla a la ciudad de Zaragoza. En 2024 se instaló en este jardín, sobre el césped, donde destaca por su elegancia, armonía y equilibrio formal.

La escultura representa una figura femenina desnuda en actitud de reposo, con los brazos enlazados en alto, recostada sobre un pedestal rectangular. La obra, realizada en cemento policromado en blanco, destaca por la suavidad de sus volúmenes y una superficie lisa que realza la claridad de las formas bajo la luz ambiental.

La pieza es un perfecto ejemplo de la línea clásica y figurativa que Antonio Bueno mantuvo a lo largo de toda su carrera. El diseño de la mujer no busca la ruptura ni la abstracción, sino que se apoya en un riguroso estudio del natural para plasmar la anatomía con absoluta fidelidad y elegancia. Se aprecia una composición equilibrada, donde la serenidad de la pose y la contención del movimiento transmiten una sensación de calma y armonía. 

La obra refleja la maestría del autor para dignificar materiales sencillos a través de un modelado cuidado, fruto de su sólida herencia académica y su respeto por la tradición escultórica.

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Mujeres
Hormigón
Autor de la Ficha
Irene MARTÍN RODRÍGUEZ
Bibliografía

González Gil, A. (15 de abril de 2026). Desnudo femenino. Escultura Urbana Zaragoza. Recuperado el 19 de abril de 2026 de https://www.esculturaurbanaaragon.com.es/desnudozgz.htm.

Pano Gracia, J. L., Pinilla Langa, F. (1999). Vida y obra del escultor Antonio Bueno Bueno (1913-1991). Artigrama, 14, 325-352.