Aguja de pelo (reproducción)
- Autor/es
- Emplazamiento
- Museo Termas
- Periodo
- [-1808] Antes de la Guerra de Independencia
- Materiales
- Hueso
- Cronología
- Siglo I
Adornos y complementos
Las acus (agujas) en el mundo romano eran de uso exclusivo de las mujeres. Antiguamente se usaban también por los hombres cuando todavía estaba de moda que estos llevaran el pelo largo. Ya en época romana el pelo era un signo de distinción, los hombres debían tener el pelo bien cortado y arreglado según la nueva mentalidad de imagen masculina que se tenía.
Las mujeres tenían siempre que presentarse con el pelo recogido ya que el pelo suelto era un elemento descalificatorio y se consideraba un rasgo de abandono y descuido. El tocado era un elemento de adorno fundamental para la mujer romana, en ocasiones llegaron a tener un gran tamaño y eran auténticas obras de arte, por eso se cree que tenían una esclava dedicada al cabello y al maquillaje llamada ornatrix.
Las agujas para el pelo podían realizarse con asta, hueso o bronce, pero también había otras realizadas en materiales más nobles como marfil, oro o plata. En ocasiones se usaban tintes para las acus de hueso, sobre todo de color rojo o verde. Los tamaños y tipos de decoración dependían de los gustos y del poder adquisitivo de cada mujer, había algunas decoradas con perlas incrustradas, con figuras humanas, motivos vegetales, animales, etc.
En la mayoría de las ocasiones estas agujas se usaron para recoger el pelo, son pocos los casos en los que se han econtrado relacionados con otros usos, pero se barajan otras utilidades como para sujetar la ropa. Se dice que las amas castigaban a sus sirvientas cuando cometían algún error hiriéndolas con las agujas del pelo en brazos, piernas y pecho. También se cuenta que no era raro que las agujas estuvieran huecas y así se las podía llenar de perfume o veneno, según una tradición Cleopatra se enveneno con la sustancia que se encontraba en el interior de una aguja que llevaba en el pelo (Cassius Dio 54,14).
Las mujeres tenían siempre que presentarse con el pelo recogido ya que el pelo suelto era un elemento descalificatorio y se consideraba un rasgo de abandono y descuido. El tocado era un elemento de adorno fundamental para la mujer romana, en ocasiones llegaron a tener un gran tamaño y eran auténticas obras de arte, por eso se cree que tenían una esclava dedicada al cabello y al maquillaje llamada ornatrix.
Las agujas para el pelo podían realizarse con asta, hueso o bronce, pero también había otras realizadas en materiales más nobles como marfil, oro o plata. En ocasiones se usaban tintes para las acus de hueso, sobre todo de color rojo o verde. Los tamaños y tipos de decoración dependían de los gustos y del poder adquisitivo de cada mujer, había algunas decoradas con perlas incrustradas, con figuras humanas, motivos vegetales, animales, etc.
En la mayoría de las ocasiones estas agujas se usaron para recoger el pelo, son pocos los casos en los que se han econtrado relacionados con otros usos, pero se barajan otras utilidades como para sujetar la ropa. Se dice que las amas castigaban a sus sirvientas cuando cometían algún error hiriéndolas con las agujas del pelo en brazos, piernas y pecho. También se cuenta que no era raro que las agujas estuvieran huecas y así se las podía llenar de perfume o veneno, según una tradición Cleopatra se enveneno con la sustancia que se encontraba en el interior de una aguja que llevaba en el pelo (Cassius Dio 54,14).
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- Bibliografía
- http://ceres.mcu.es/pages/Main?idt=121707&inventary=00020&table=FMUS&museum=MTPCZ