Esenciero (reproducción)
- Autor/es
- Emplazamiento
- Museo Termas
- Periodo
- [-1808] Antes de la Guerra de Independencia
- Materiales
- Marfil (original)
- Cronología
- Siglo I
Útil de aseo e higiene
Al final de la República y primeros siglos del Imperio se conoció el "boom" de la cosmética y la perfumería, que se extendió por todo el imperio, además se popularizó entre todas las capas sociales. El uso de perfumes y ungüentos se convirtió en abuso y exageración.
En Roma, además de las personas, se perfumaban las salas de los grandes palacios, los teatros, los vestidos, el vino, los estandartes de las legiones, cuando iban a la guerra o cuando volvían victoriosas de sus conquistas, y hasta el emperador Calígula llegó a perfumar su caballo preferido. También se usaban innumerables perfumes en las ceremonias religiosas como ofrendas a los dioses, en los entierros y en las fiestas familiares, especialmente en las bodas.
Los perfumistas de Roma tenían instaladas sus tiendas en un barrio llamado "Vicus unguentarium", donde vendían sus productos y en el fondo de la tienda, en pequeños obradores preparaban los perfumes y los ungüentos. Igual que hoy en día, mas de uno, tuvo gran popularidad por el éxito de sus aromas y su nombre era reconocido por todos los consumidores.
Los esencieros llevaban una tapa para asegurarse de que el olor del perfume o de las esencias que contenía no se perdiera.
En Roma, además de las personas, se perfumaban las salas de los grandes palacios, los teatros, los vestidos, el vino, los estandartes de las legiones, cuando iban a la guerra o cuando volvían victoriosas de sus conquistas, y hasta el emperador Calígula llegó a perfumar su caballo preferido. También se usaban innumerables perfumes en las ceremonias religiosas como ofrendas a los dioses, en los entierros y en las fiestas familiares, especialmente en las bodas.
Los perfumistas de Roma tenían instaladas sus tiendas en un barrio llamado "Vicus unguentarium", donde vendían sus productos y en el fondo de la tienda, en pequeños obradores preparaban los perfumes y los ungüentos. Igual que hoy en día, mas de uno, tuvo gran popularidad por el éxito de sus aromas y su nombre era reconocido por todos los consumidores.
Los esencieros llevaban una tapa para asegurarse de que el olor del perfume o de las esencias que contenía no se perdiera.
| Clave Iconografía | Clave Materiales | Clave Temática |
|
|
|
|---|
- Bibliografía
- http://ceres.mcu.es/pages/Main?idt=121685&inventary=00011&table=FMUS&museum=MTPCZ