Fuente de la Plaza de Utrillas o Fuente de las Garzas

Escenografía
Autor/es
(null)
Colaboradores
Fundiciones Averly S.A.
Emplazamiento
Zona central de los jardines de la Plaza de Utrillas, junto a la calle Miguel Servet y frente a la antigua Estación de Utrillas, parte integrante en la actualidad del Centro Comercial Utrillas Plaza.
Periodo
[1875-1936] Restauración y II República
Materiales
Hierro fundido (la fuente como tal, incluida la taza) y pintura verde (recubrimiento protector).
Dimensiones

Taza o pilón: 0'62 x 3'95 x 3'95 m.

Fuente como tal (sin contar la altura de la taza y el basamento sumergido en ella): 2'58 x 1'67 x 1'67 m.

Altura total (taza-basamento y fuente): 3'2 m.
Cronología
Diseño(último tercio del siglo XIX); ejecución material(c.1918-1930); primera rehabilitación(primeros meses de 1981); segunda rehabilitación(primera mitad de 2000).
Promotor
Ayuntamiento de Zaragoza.
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza.
Inscripciones
Existen dos placas rectangulares iguales de hierro fundido atornilladas a la parte baja o pedestal del fuste de la fuente, una en la cara frontal y otra en la trasera, en las que con letras en relieve aparece el siguiente texto: AVERLY SA / ZARAGOZA.

La Fuente de la Plaza de Utrillas o de las Garzas, como su nombre indica, se ubica en la plaza zaragozana de dicho nombre, en concreto en la zona central de sus jardines frente a la fachada principal de la antigua estación de Utrillas, ocupada actualmente por un gimnasio perteneciente el Centro Comercial Utrillas Plaza, siendo el motivo iconográfico identificativo de la misma, dos garzas. Dicha fuente, tal y como consta en dos placas, fue creada en los talleres de la Fundición Averly S.A. de Zaragoza, algo que sin duda tuvo lugar con posterioridad al año 1918, ya que dicha empresa fundada en 1855 por el Ingeniero Civil francés natural de Lyon, Antonio Averly y Françon (especializada, entre otras labores, en la elaboración de piezas de fundición artística), no alcanzó la categoría de Sociedad Anónima (S.A.) hasta dicho año, en que pasó a ser dirigida por Faustino Bea, quien llevó los mandos de la empresa hasta 1960.

La fecha exacta de la creación de la fuente se desconoce, aunque habría que situarla entre dicho año de 1918 y 1930 aproximadamente, siendo el motivo probable de su creación el servicio a los viajeros de la línea férrea de Utrillas. Eso sí, pese a crearse durante la Dictadura de Miguel Primo de Rivera o poco antes, responde estilísticamente a modelos franceses del último tercio del siglo XIX vinculados a la estética del II Imperio y de la III República francesa, en la línea de otras fuentes creadas por Averly en Aragón como la Fuente de la Mora de Cariñena (Zaragoza). Por este motivo, el diseño de la fuente cabría situarlo en las décadas finales del siglo XIX, siendo obra probable de alguno de los diseñadores-escultores que trabajaban para la fundición zaragozana. Precisamente, este modelo de fuente, pese a sus indudables valores escultóricos y su gran calidad, no se pensó para ser una obra única, sino para poder producirse por encargo, de ahí que todavía permanezca en el catálogo de Averly con la denominación de "Fuente Monumental Garzas FN 015". A pesar de ello, la pieza de la Plaza de Utrillas es única a nivel zaragozano y aragonés, y no se conocen otros ejemplares fuera de Zaragoza, de ahí que se pueda considerar prácticamente una obra escultórica exclusiva.

La Fuente de la Plaza de Utrillas quedó en desuso a raíz del cierre de la Estación de Utrillas, que tuvo lugar en la primavera de 1966, por lo que sufrió un notable deterioro hasta que se rehabilitó por primera vez con motivo de la adecuación de la plaza durante los primeros meses de 1981. La fuente volvió a rehabilitarse en los primeros meses del año 2000 (algo que incluyó su pintado y la reparación de su sistema de surtidores), a consecuencia de la reurbanización de la Plaza de Utrillas con motivo de la creación del nuevo Centro Comercial Utrillas Plaza en las instalaciones y solares de la antigua estación, que se inauguró el 27 de julio de 2000.

La Fuente de la Plaza de Utrillas, realizada por completo en hierro fundido pintado de verde, es una pieza ecléctica de tintes neorrenacentistas, neomanieristas y neobarrocos, de gran calidad de diseño y ejecución material, y clara influencia francesa. Presenta una sencilla taza de planta octogonal en la parte inferior, que sirve para recoger el agua que vierten los distintos surtidores de la fuente. En el centro de dicha taza existe un pequeño basamento que alcanza su propia altura y que sirve de apoyo a la fuente propiamente dicha, compuesta de un gran fuste del que surgen dos platos superpuestos y que queda rematado por una pequeña escultura muy dinámica de una figura femenina que sostiene un ave.

La parte baja del fuste de la fuente, que actúa a modo de pedestal, destaca por su gran decorativismo. Presenta un pequeño basamento escalonado y cuatro caras principales separadas por grandes volutas adornadas por elementos vegetales, que quedan ocupadas cada una por un manojo vegetal en su parte inferior y por un mascarón muy estilizado y expresivo en la zona alta, dotado de un surtidor que sale de su boca y que vierte agua directamente a la taza. Por encima del gran pedestal se desarrolla el plato más grande de la fuente, de planta octogonal, cuyos lados no son coincidentes con los de la taza inferior al estar girados. Dicho plato presenta su superficie inferior dividida en ocho sectores que responden alternativamente a dos diseños distintos, ambos decorados con roleos vegetales y motivos florales. Por su parte, los ocho vértices del plato se rematan alternativamente por un motivo vegetal de nenúfar y por un rostro femenino. Los cuatro rostros femeninos corresponden a los cuatro lados principales de la fuente y presentan un surtidor en la boca que vierte directamente a la taza inferior.

Por encima del plato octogonal, el fuste de la fuente adquiere un aspecto vegetalizado muy logrado mediante la representación de juncos y plantas fluviales. Queda flanqueado por dos estilizadas garzas de alas plegadas, cuello espigado y largo pico, que se dan la espalda y dan nombre a la fuente al ser el elemento iconográfico más distintivo de ésta. Dicho fuste vegetalizado sostiene el plato superior, de menores dimensiones y planta pseudocircular (presenta proyecciones semicirculares), del cual rebosa el agua que cae desde el surtidor superior de la fuente, que vierte sobre el gran plato octogonal inferior. El conjunto queda rematado por una figura femenina vestida a la manera clásica con una vaporosa túnica, que presenta una disposición dinámica muy lograda, como si danzara, estando dotada además de una gran expresividad y gracia. Se dispone con los brazos estirados en alto sosteniendo un cisne que presenta su pico elevado hacia lo alto, siendo probablemente una alusión al mito clásico de Leda y el Cisne. Precisamente, el pico del cisne constituye el surtidor superior de la fuente, una obra ecléctica muy interesante, tanto por la gran calidad de su diseño como por su afinada ejecución material.

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Fuentes Animales Mujeres
Pinturas Metal Agua
Escenografía
Autor de la Ficha
Javier MARTÍNEZ MOLINA
Bibliografía

ANÓNIMO, "Averly, S.A.", en GEA 2000, s. p. (edición digital).

ANÓNIMO, "Restaurada la Plaza de Utrillas", en Heraldo de Aragón, (Zaragoza, 12-III-1981), p. 12.

BIEL IBÁÑEZ, Pilar, "¿Conservamos o adaptamos el patrimonio", Artigrama, nº 11, Zaragoza, Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, 1994-1995, pp. 495-500.

CASTRO, Antón, "150 años de industria y arte", en Heraldo de Aragón, (Zaragoza, 6-XI-2005).

JIMÉNEZ ZORZO, Francisco Javier, "El Archivo de Talleres Averly, S.A.: memoria de la industria", Artigrama, nº 14, Zaragoza, Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, 1999, pp. 79-97.