Murales cerámicos en las fachadas del Hotel Meliá


Autor/es
(Ceramista)
Eduardo Cuní nació en Mollet del Vallés (Barcelona) en 1927. Se formó en la Facultad de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, 1955 a 1960, y en la Escuela de Cerámica de la Moncloa, Madrid. Asimismo, estudió numerosos tratados sobre cerámica, vidrio y fundición e investiga la técnica cerámica en el Departamento de Silicatos del Instituto de Investigaciones Científicas de Madrid. Su lugar de residencia por muchos años ha sido la localidad de Teià (Barcelona). Como ceramista otorga trascendencia a la textura del material y su propio color y a la forma, en ambos casos como fusión indestructible. Siempre amó el color rojo por su dificultad. En su trayectoria como ceramista, tras negativas experiencias con galeristas, es fundamental su colaboración con arquitectos. En Zaragoza colaboró con los arquitectos José de Yarza y Teodoro Ríos. También realiza fuentes y esculturas para jardines públicos y particulares.
Colaboradores
Este conjunto de murales fue, en gran parte, restaurado por el ceramista Fernando Malo tras el famoso incendio que ocasionó tantas muertes.
Emplazamiento
Hotel Meliá Zaragoza, antes Hotel Corona de Aragón, situado entre la calle Santiago Ramón y Cajal, fachada de menor tamaño, y la avenida César Augusto, 13, fachada principal y entrada.
Periodo
[1937-1975] Periodo Franquista
Materiales
cerámica
Dimensiones
En la fachada de la calle Santiago Ramón y Cajal hay 18 murales y en la fachada de la avenida César Augusto hay 81 murales. Cada mural tiene 2 x 2 metros.
Cronología
1968
Promotor
Los promotores del entonces llamado Hotel Corona de Aragón
Propietario
Cadena hoteles Meliá.
Inscripciones
Existe la firma CUNÍ en uno de los murales.
Se desconocen las circunstancias del encargo. El alto número de murales posibilitó cambiantes discursos al servicio de su variedad visual, siempre dentro de la unidad por estilo y el mismo tamaño de cada mural para unificar el efecto visual y eludir cualquier matiz de recargamiento.
Los pronunciados relieves, como importante matiz para potenciar cada mural, se enriquecen por los variados fondos monocromos, sobre todo blancuzcos. Añádanse ocres, rojizos y verdosos, aunque la sensación general es cierto predominio de los colores apagados. A sumar, como dato de la complejidad general, grandes planos y manchas, siempre irregulares, así como bandas que cruzan el soporte. Todo en conjunto. Hermosas abstracciones con sonora expresividad y complejo atractivo al servicio del arte.
Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Formas
Cerámica
Autor de la Ficha
Manuel PÉREZ-LIZANO