Monumento a la Jota

Memoria, Leyendas y Tradiciones Música y Artes Escénicas
Autor/es
(Escultor)
Carlos Ochoa (1955-2002) se formó en la Escuela de Artes de Zaragoza. Fundó en 1973 junto a Miguel Ángel Domínguez, Luis Sánchez y Vicente Villarrocha el grupo "Algarada" del que se separó poco después. Participó en certámenes y muestras colectivas destacadas en Aragón y el extranjero, en los que obtuvo numerosos premios y reconocimientos. Destacan, entre sus obras, proyectos de arte público como el monumento a las fuerzas armadas en Figueras (1979), el monumento al Tambor del Bruch (1980), el de Isabel de Portugal en Ejea de los Caballeros (1985), y varias piezas en Zaragoza.
Emplazamiento
Calle Royo del Rabal
Periodo
[1976-2000] Último cuarto del siglo XX
Materiales
Fibra de vidrio y poliéster
Dimensiones

Basamento 10 cm x 157 cm x 108 cm  

Escultura 280 cm x 94 cm

 

Cronología

Inauguración octubre de 1986

Promotor
Ayuntamiento de Zaragoza
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza

A la hora de hablar del encargo y realización del Monumento a la Jota hay que retrotraerse a la exposición celebrada en 1986 en CAZAR (Caja de Ahorros de Zaragoza Aragón y Rioja). En esta muestra participaron artistas como Julio Pablo, Alicia Vela, Carrera Blecua y Carlos Ochoa, que presentó la imagen de un jotero.

A raíz de esta exposición, el Ayuntamiento entró en contacto con Ochoa para encargarle la realización del Monumento a la Jota, que debía seguir las características de la obra expuesta en CAZAR. La obra tenía que estar lista para el mes de octubre, ya que iba a ser instalada durante las Fiestas del Pilar, en conmemoración del primer centenario del Certamen de Jota.La decisión de encargar directamente la obra a Ochoa se basaba en la trayectoria exitosa que su carrera estaba alcanzando en esta época. Este hecho estuvo rodeado de cierta polémica debido a que fue un encargo directo en el queno setuvo en cuenta laopinión de los aragoneses, según el criterio de algunos sectores de la ciudadanía. Otra de las quejas vecinales fue que la realización de esta obra restó protagonismo a las iniciativas de Vadorrey y CAZAR de levantar sendos monumentos a la Jota.

Este monumento plantea la exaltación de la tradición y el folclore, un tema muy destacado en la producción artística de Ochoa, que era un defensor de los elementos identitarios propios. Si bien una buena parte de su producción artística reúne las características plásticas más destacadas de la posmodernidad, como lo kitsch o el eclecticismo, no sucede lo mismo en el caso del Monumento a la Jota, salvo quizá por el uso de materiales tan contemporáneos como la fibra de vidrio.  

Esta obra reproduce a gran escala y con un tratamiento figurativo, dos características propias de la posmodernidad, la imagen de un jotero. Su tratamiento "gigantista" está en la línea de la grandilocuencia y efectismo posmoderno, enlazando muy bien con la concepción arquetípica del cantador de jota en actitud y gesto de bravura. Todo ello está aderezado con el regusto cómico tan propio de este momento y que se manifiesta en el gesto facial, un tanto caricaturesco, del jotero.

 

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Hombres Alegoría
Resinas
Memoria, Leyendas y Tradiciones Música y Artes Escénicas
Autor de la Ficha
Mª Luisa GRAU TELLO
Bibliografía
  • ABAD, Carlos et al.: Inventario de Bienes Histórico Artísticos, Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza, 1995, p. 89 (figura como anónimo)
  • VALTECSA, Inventario de los monumentos en vía pública. Tomo 3, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2000. (nº 199)