Una pica en Zaragoza

Milicia
Autor/es
(Escultor)
Carlos Ochoa (1955-2002) se formó en la Escuela de Artes de Zaragoza. Fundó en 1973 junto a Miguel Ángel Domínguez, Luis Sánchez y Vicente Villarrocha el grupo "Algarada" del que se separó poco después. Participó en certámenes y muestras colectivas destacadas en Aragón y el extranjero, en los que obtuvo numerosos premios y reconocimientos. Destacan, entre sus obras, proyectos de arte público como el monumento a las fuerzas armadas en Figueras (1979), el monumento al Tambor del Bruch (1980), el de Isabel de Portugal en Ejea de los Caballeros (1985), y varias piezas en Zaragoza.
Emplazamiento
rotonda entre las avenidas Via Universitas y Duquesa Villahermosa
Periodo
[1976-2000] Último cuarto del siglo XX
Materiales
fibra de vidrio y hierro sobre pedestal de hormigón
Dimensiones
Escultura de 5m x 2,5 x 2,3 m. sobre pedestal de 2,5 x 1,2 x 1,2 m
Cronología
1987
Promotor
Ayuntamiento de Zaragoza
Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza

La urbanización Via Universitas, particularmente en este punto donde había callejas, ruinas y solares infestados de ratas, fue una de las demandas más largamente reivindicadas por los vecinos del Barrio Delicias y, por cierto, no culminó con la inauguración de esta rotonda en 1987, sino diez años más tarde, con la construcción de los edificios para servicios sociales a ambos lados de la misma, tras un enmarañado proceso que enfrentó intereses de los partidos gobernantes en la DGA y el Ayuntamiento. Como lo que se alcanza tras muchas dificultades satisface aún más, parece justificado el título triunfalista de esta escultura, aunque seguramente su autor aludía con él a su anhelo de muchos años por tener una en las calles de su propia ciudad natal. Ochoa era uno de los muchos escultores que se quejaban de las dificultades de los artistas locales para recibir encargos de arte público en Zaragoza, así que cuando por fin consiguió uno, lo consideró un triunfo tan difícil como poner una pica en Flandes. Afortunadamente, a este le siguieron muchos otros.

Dejando aparte la humorada del refranero, y las posibles alusiones cultas de esta pica a las que se ven en el famoso cuadro de Velázquez sobre la Rendición de Breda, son también rasgos muy postmodernos el uso de fibra de vidrio y los colores muy vivos -azul, verde, rojo-; pero esta sintonía con el arte de los ochenta no fue apreciada en su momento, especialmente por el crítico Manuel Pérez Lizano, que valoró esta obra muy negativamente. En efecto, no es de las mejores de Carlos Ochoa, que luego nos dejó mejores pruebas de su talento a través de otras piezas de arte público en Zaragoza, aunque casi todas tienen muchos puntos en común con ésta, incluida la menos postmoderna de todas que es el Velero de la Avda. de los Pirineos, donde volvería a colocar una escultura de silueta sinuosa sobre un pedestal troncopiramidal de hormigón.
Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Objetos
Metal Resinas Hormigón
Milicia
Autor de la Ficha
Társila GIMENO GIMENO
Bibliografía
  • ABAD, Carlos et al.: Inventario de Bienes Histórico Artísticos, Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza, 1995, p. 457
  • PÉREZ LIZANO FORNS, Manuel: "Apuntes sobre la escultura aragonesa: 1900-1988" en Boletín del Museo e Instituto Camón , nº 36 (1989), pp. 51-90.