Conjunto de restos arqueológicos

Arquitectura
Autor/es
(Arquitecto Técnico)
(1944, Zaragoza). Cursó Arquitectura Técnica en la Escuela Politécnica Superior de Burgos. Desempeño labor cómo docente de interpretación de planos en la Delegación del Ministerio de Trabajo en Reus y en 1986 ingresó en el Servicio de Diseño Urbano del Ayuntamiento de Zaragoza en la cuál sigue ejerciendo actualmente.
Colaboradores
Andrés Álvarez García
Emplazamiento
Plaza Mayor de San José
Periodo
[1976-2000] Último cuarto del siglo XX
Materiales
Metal, hormigón y piedra.
Dimensiones
Altura:2.42 m x Anchura: .85 m x Profundidad: .85 m.
Cronología

Proyecto Plaza Mayor de San José: Febrero 1995

Ejecución del proyecto: 1998-1999

Promotor

Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza

Propietario
Ayuntamiento de Zaragoza
Inscripciones

"CAPITEL", "PILASTRAS ADOSADA ULTRASEMICIRCULAR ACANALADA/SIGLOS XVI-XVII", "PLINTO DE EPOCA ROMANA", "PIEDRA SOLERA DE PORTADA", " CORNISA", "FUSTE /SIGLOS XVI-XVII", "DINTEL/SIGLOS XVI-XVII", "FUSTE TRONCO-CÓNICO/SIGLOS XVI-XVII", " SILLAR /ÉPOCA ROMANA", "BASA/SIGLOS XVI-XVII, "SILLAR/ÉPOCA ROMANA", "FUSTE/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR", "FUSTE SEMI-ACANALADO/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR", "SILLAR ALMOHADILLADO DE COLA/ÉPOCA ROMANA", "SILLAR", "FUSTE/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR/ÉPOCA ROMANA", "FUSTE/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR/ÉPOCA ROMANA", "FUSTE/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR /ÉPOCA ROMANA", "BASA/SIGLOS XVI-XVII", "SILLAR ALMOHADILLADO/ÉPOCA ROMANA", "BASA/ÉPOCA ROMANA", "PEDESTAL/SIGLOS XVI-XVII".

En el diseño global de la Plaza Mayor de San José participaron intensamente los representantes de la Asociación de Vecinos del Barrio de San José quienes dieron al Ayuntamiento de Zaragoza la premisa de que en este solar vacío se urbanizara dotando al espacio de una identidad más de plaza que de parque con el suficiente carácter simbólico y representativo para poder ejercer su papel de Plaza Mayor de un barrio.

Para ello era necesario cerrar el espacio. Por el lateral de la Calle Pablo Remacha, se acotó gracias a la coordinación con el proyecto de la plaza, con el nuevo edificio del Centro Cívico. Por el flanco del Camino de Puente Virrey se elevó el terreno con tres terrazas, que además de servir de cortavientos, contenían bancos, andadores, vegetación e incluso, se planteó colocar en las escalinatas una serie de obras escultóricas.

En cuanto a la solución interior de la plaza se optó por un diseño organizado en torno a un círculo que une las diferentes fachadas. Un tratamiento especial se le dio a la parte interior de la plaza donde se ubican esta serie de estructuras metálicas que alojan restos arqueológicos al conformarse un deambulatorio definido, a un lado, por la cara interior de hormigón de las terrazas que cierran la plaza por esa parte, con un mural cerámico en cascada, y por el otro por la sucesión de estas estructuras. En el proyecto inicial, firmado por el arquitecto Julio Díaz-Palacios, no se planteaban estos contenedores de restos arqueológicos pero tras decisiones políticas en torno al proyecto se optó por esta solución. Las estructuras fueron diseñadas por el arquitecto técnico José Lanao quién seleccionó las piezas arqueológicas junto al arqueólogo municipal Andrés Álvarez.

Este conjunto de esculturas, que contienen restos arqueológicos de diferentes épocas y tipologías: basas, fustes, cornisas, capiteles,…, cuentan con un diseño individual común basado en un pedestal de hormigón compuesto por un primer cuerpo prismático y un segundo cuerpo hexagonal.  En el lado de este hexágono que mira al deambulatorio interior se colocan las placas rectangulares metálicas doradas en las que, con letras negras, se identifica el resto arqueológico.

Sobre el pedestal se apoya la estructura metálica que en su interior acoge a la correspondiente pieza arqueológica. Se optó por destinar para este conjunto un total de veintinueve  restos de diferentes excavaciones de Zaragoza que estaban depositados en los almacenes del Servicio de Arqueología del Ayuntamiento. Todos ellos carecían del suficiente interés como para que formasen parte de la colección del Museo Provincial o de los museos municipales pero, en cambio, en su actual ubicación podían formar un interesante mosaico  de la historia y del arte de la ciudad.

El diseño de la estructura metálica se adecua a la tipología del resto. Así, por ejemplo, los fustes tienen un contenedor metálico circular y vertical, para los capiteles se simula con el metal la forma de una columna y se coloca la pieza en la parte superior o viceversa con las basas.

Pero además este conjunto de restos arqueológicos, reconvertidos en esculturas públicas, responden a un diseño colectivo que da solución al deambulatorio interior de esa parte de la Plaza Mayor de San José. Su disposición a modo de columnata, frente al frontal de hormigón de las terrazas que cierran la plaza por ese lado, conforma un paseo en el que los ciudadanos van descubriendo uno a uno y en perspectiva cada uno de los vestigios arquelógicos. Además se colocaron varios de ellos en los extremos de este deambulatorio que coinciden con dos de los accesos a la Plaza Mayor de San José.

Clave Iconografía Clave Materiales Clave Temática
Objetos
Metal Hormigón Piedra
Arquitectura
Autor de la Ficha
Sergio ARTIAGA ROYO
Bibliografía
  • VALTECSA: Inventario de los monumentos en la vía pública, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2000 (nº 157 del inventario).