Proyectos que impulsan la inteligencia artificial
Artículo publicado en el número 7 de la revista Zaragoza Joven.
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Silvia Rived
En los últimos años se ha vuelto tendencia hablar de la Inteligencia Artificial, hasta el punto de que nos la encontramos en numerosos aspectos de la vida. Sin embargo, ¿sabemos qué es realmente?
Ramón López de Mántaras y Pere Brunet Crosa en su obra "¿Qué es la inteligencia artificial?", definen la IA como "un concepto muy amplio que incluye una gran variedad de técnicas y algoritmos". Los autores continúan concretando que se puede hablar de "la habilidad que pueden llegar a tener las máquinas, realizando tareas que típicamente requieren el uso de capacidades humanas inteligentes".
Este fenómeno llegó para quedarse y ya no se entiende un futuro sin ella. Por eso, los más jóvenes apuestan por conocerla e inician estudios superiores con materias inspiradas en IA. Uno de esos es el Máster de Robótica, Gráficos y Visión por Computador de la Universidad de Zaragoza, creado hace cinco años y cuyo director, Jose Neira, considera muy exitoso, ya que se llena de alumnos todos los cursos. Incluso, llegan de otros puntos de España y de Europa.
Según explica, en este se estudian "métodos y técnicas para desarrollar aplicaciones de gran interés económico y social en la actualidad". "Los sistemas de ayuda a la conducción, o los sistemas de realidad aumentada para medicina son un par de ejemplos", continúa.
Sobre inteligencia artificial, en el máster se puede cursar aprendizaje automático, y aprendizaje profundo, para Neira "las dos disciplinas de la IA que tienen más relevancia en la actualidad".

Proyectos de UNIZAR
La Universidad de Zaragoza es pionera en los proyectos de Inteligencia Artificial a través del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón, del que forman parte 500 investigadores. Se creó en 2002 y sus 34 grupos de investigación destacan por la participación en proyectos europeos o programas que tienen el objetivo del avance de la sociedad del conocimiento.
Entre una enorme variedad se encuentran los que tratan de impulsar la Inteligencia Artificial. En el año 2021 se desarrollaron diez proyectos basados en los sistemas de IA.
El primero de aquellos, Trafair, trataba de estudiar la contaminación atmosférica proveniente del tráfico rodado. Para ello, en Zaragoza se instalaron diez sensores que recogían datos sobre las emisiones. El estudio concluyó que la ciudad mantenía una buena calidad del aire.
La salud es otro de los sectores en los que la IA puede resultar fructífera. Ejemplo de esta combinación es la empresa aragonesa Dive Medical, un proyecto de la Universidad de Zaragoza junto con el Instituto de Investigación Sanitario de Aragón. El propósito es el diagnóstico rápido y temprano sobre la vista de los más pequeños. Está destinada principalmente a aquellos pacientes que no pueden cooperar por su edad o por temas neurológicos.
Dive Medical desarrolló la tecnología eye tracking a través de la que el paciente mira a una pantalla y se analiza a donde mira ante los estímulos provocados. La IA se emplea aquí para recoger los datos de los usuarios y estimar la probabilidad de que padezca un problema visual.
Al preguntarle al propio José Neira por los proyectos de la UZ que impulsan la IA, confiesa que la lista es muy grande y creciente. Así pues, el coordinador enumera un total de diez proyectos: Chameleon, edición intuitiva de la apariencia visual a partir de conjuntos de datos del mundo real; Countrubots, para la automatización y robotización de las tareas agrícolas y ganaderas; DeForms, manipulación robótica de objetos flexibles; Divad, aprendizaje profundo para interacciones dinámicas aplicadas a dispositivos asistenciales visuales; Endomapper, modelos del interior del cuerpo a partir de imágenes endoscópicas; Enlighten, desarrollo de dispositivos de femto-fotografía para ver a través de una pared; Event Sleep, modelos de IA para comprender y personalizar intervenciones de sueño; Isuma, comprensión automática de escenas a partir de cámaras y otros sensores, Remain, inspección, desensamblado y reciclado de productos usados y Sestosenso, desarrollo de sensores táctiles para el trabajo colaborativo entre robots y humanos.
Todo ello demuestra que la apuesta es clara y el futuro demostrará qué papel se le guarda a esta "revolución".