Cuidado menstrual: opciones sostenibles y saludables para el sangrado
Hablar de la menstruación supone, lo primero, pensar qué tipo de dispositivo uso o puedo usar para el momento del sangrado. Hay muchas opciones, y aunque los tampones y las compresas son los más conocidos, no por ello son los más saludables. Lo único que tienen estos es que están muy accesibles, los encontramos en cualquier establecimiento, y así de primera, parecen económicos.
Palabras clave: Copa menstrual, Tampones, Compresas, Copa menstrual, Esponjas marinas, Tampones sintéticos, Compresas ecológicas, Bragas menstruales
Fecha de publicación: junio de 2020
Cuerpo de la noticia
SUMARIO:
- Tampones y compresas
- Copa menstrual
- Esponjas marinas
- Tampones sintéticos
- Compresas ecológicas
- Bragas menstruales
Tampones y compresas
¿Son realmente inocuos? ¿Son saludables?
Los tampones y compresas más comercializados llevan cloro, por eso son blancos. El cloro es un blanqueante químico que además de ser perjudicial para el organismo, alteran el pH de la vagina, dejándola más expuesta a infecciones. Los tampones tienen una gran capacidad de absorción. Dicho así, parece lo ideal. Pero si sumamos el cloro de su composición como esa fuerte absorción, el daño que esto hace a la flora vaginal en muchos casos es bastante significativo, provocando desde picores hasta infecciones recurrentes. El material, celulosa, de las compresas no permiten la transpiración e irritan la piel de la vulva, con lo cual también facilitan las infecciones y las molestias. Que lleven cloro y tengan una gran capacidad de absorción, así como la celulosa como material es lo que hacen a estos dispositivos perjudiciales para la salud.Entonces, ¿qué opciones puedo encontrar?Hay bastantes opciones, con diferentes funcionamientos, ventajas y desventajas. Todos ellos ponen en centro la salud del cuerpo y hacen del sangrado menstrual una cuestión de respeto, sostenibilidad y cuidado. Además, hacen que la menstruación sea un proceso más consciente y no algo conflictivo con el que hay que sufrir, sino algo más amable con el que vamos a convivir. Estos dispositivos no son universales, sino que cada cual tendrá que conocer qué método es el más apropiado para su realidad, cuál se adapta mejor a sus necesidades. Conozcamos varias alternativas:
Copa menstrual
Es quizá el método más conocido. Por suerte, en los últimos años se ha ido abriendo paso entre los demás métodos más convencionales. Podemos encontrar diferentes tipos de copas, diseños, colores, etc. Se trata de un dispositivo de silicona que no absorbe, sino que acumula el sangrado. Antes y después de la menstruación se hierve para eliminar posibles bacterias. Tras ello, procederemos a la colocación doblándola de la manera que nos sea más cómoda. Una vez doblada, la meteremos en la vagina y dejamos que se expanda. Al hacer el efecto vacío, la copa subirá y se colocará correctamente sin que haya pérdidas. La dejaremos un máximo de seis horas. Para sacarla es necesario pellizcar su base para romper el vacío antes de sacarla completamente. La vaciamos, enjuagamos y repetimos el proceso. Ventajas: Saludable: tanto su sistema de recogida, y no de absorción, como su composición con silicona 100% médica ni tintes, hace que sea hipoalergénica y respete el pH de la flora vaginal. Ecológica: al ser reutilizable y tan duradera, la copa menstrual no genera residuos ni expone al medio ambiente a tóxicos que también le afectan. Económica: Dura diez años, así que imagínate lo que se ahorra en comparación a otros métodos Desventajas: No apta si existen prolapso o atrofias Importante saber de qué está hecha, puesto que muchas de ellas están fabricadas con tipos de siliconas no médicas, incluso pueden llevar plásticos o químicos no saludables.
Esponjas marinas
Se trata de esponjas marinas naturales, extraídas de forma ética respetando el crecimiento de las mismas. Secas tienen un aspecto rígido, pero al sumergirlas en agua tibia se convierte en un material suave, sedoso y muy absorbente. Quitándole el exceso de agua ya está lista para su introducción vaginal. Podemos llevarla puesta alrededor de unas 6 horas dependiendo de la cantidad de flujo menstrual que tengamos. Tras ello, la extraeremos tirando de ella con los dedos, la aclararemos y repetiremos el proceso. Ventajas: Saludable: respetan el ph vaginal al no estar tratadas con ningún tipo de químico y su capacidad de absorción es menos agresiva. Ecológica y biodegradable: al ser reutilizable y tan duradera, no genera residuos ni expone al medio ambiente a tóxicos que también le afectan. Económica:Tienen una duración de 6 meses a un año. Se adaptan con facilidad a las paredes de la vagina gracias a su plasticidad. Apta para personas que tengan prolapsos o atrofias gracias a su ligereza. Se puede emplear para evitar pérdidas en las prácticas sexuales con penetración. Desventajas: Se trata de un elemento de absorción y, por lo tanto, no solamente absorberá el flujo menstrual, sino que también lo hará con parte de la lubricación y pueden producir sequedad.
Tampones sintéticos
Son tampones de poliuretano, sin tóxicos, respetuosos con el pH de la vagina y no genera alteraciones en la misma. La colocación es muy sencilla y parecida a la de los más comercializados. Se lubrican, se pliegan y se introducen. Los dejaremos un máximo de 6 horas. Tienen una apertura que permite su extracción. Ventajas: Saludables: el poliuretano es un compuesto que respeta la flora vaginal. Se pueden usar en los casos de atrofia o prolapso, gracias a su poco peso. Además, es un tipo de tampón que permite que haya penetración mientras está colocado sin que haya pérdidas. Desventajas: No son reutilizables, por lo que genera residuos y no son tan respetuosos con el medio ambiente como los otros dispositivos reutilizables y genera a su vez y a la larga un mayor gasto económico. Por otro lado, no podemos olvidarnos de que se trata de un elemento de absorción y, por lo tanto, no solamente absorberá el flujo menstrual, sino que también lo hará con parte de la lubricación y puede producir sequedad.
Compresas ecológicas
Buena opción cuando se siente molestias en la introducción de elementos externos en la vagina. Están fabricadas con algodón y en su interior llevan una fina capa de bambú, que se trata de un material muy absorbente y transpirable. La convierten así en una compresa fina y resistente a las grandes cantidades de flujo menstrual. La colocación de estas compresas es muy parecida a de las compresas más comercializadas, la diferencia está en que en sus alas cuenta con unos corchetes. Dependiendo de la cantidad de flujo menstrual, una misma compresa puede aguantar hasta ocho horas. Se pueden meter en la lavadora. Ventajas: Salud, ecología y ahorro al ser reutilizables, además siendo de algodón 100% respeta el flujo constante de la vulva y no altera su ph, eliminando el riesgo de producir infecciones o cándidas. Perfectas también para ser usadas en los últimos días de menstruación, cuando el flujo menstrual se da en menor cantidad y la introducción de elementos en la vagina puede ser algo más incómoda después de varios días de menstruación. Desventajas: ninguna.
Bragas menstruales
Son bragas corrientes en su apariencia, pero están hechas de un tejido técnico especial -una combinación de algodón y poliester- que retiene el flujo menstrual. Esto quiere decir que la parte de contacto con la piel no se queda húmeda y además no traspasa hacia afuera. Podemos ir seguras por la calle sin temor a manchar los tejidos, porque no lo hará. Ventajas: Saludables: permiten la transpiración y no alteran el pH vaginal. Ecológicas: reutilizables. Económicas: duran años, así que como hablamos en otros dispositivos, ahorras a medio plazo. Comodidad: se ajustan y hay muchos tamaños y modelos. Sirven para aquellas personas que no quieren introducirse nada en la vagina. Se pueden lavar en lavadora. Desventajas: ninguna. Como ves hay muchas opciones. Piensa que la vagina es un lugar que merece ser cuidado y respetado.
Victoria Tomás, Jara Barrero y Lurdes Orellana, Asesoras sexológicas del CIPAJ y de la Universidad de Zaragoza. CIPAJ. Centro de información y asesoramiento juvenil. Casa de los Morlanes. Plaza San Carlos, 4. 50001 Zaragoza. Tel. 976 721 818. cipaj@zaragoza.es