Menstruación. Tú pones las reglas, ¿quieres conocerte mejor?
Culturalmente, tener la regla es algo negativo, pero es hora de cambiarlo. Se puede a aprender a apreciar el cuerpo, entenderlo y saber que la regla es algo importante a lo que debemos dar valor. Aquí te ayudamos a conseguirlo.
Palabras clave: menstruación, regla
Cuerpo de la noticia
SUMARIO:
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Qué es la regla
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¿Duele la regla?
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Menstruación. Tú pones las reglas: ¿quieres conocerte mejor?
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Copa menstrual: una buena alternativa para la regla
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Cómo ampliar información
Si te plantearan qué es lo primero que te viene a la cabeza al pensar en la menstruación, ¿qué contestarías? Seguro que te vendrían frases como "me ha bajado la regla, ¡qué rollo!", "tengo que comprar tampones otra vez", "espero que no manche la ropa" o el tristemente famoso eslogan de "¿a qué huelen las nubes?". Si analizamos todos los mensajes que recibimos, tanto en nuestros círculos más cercanos (familia o amigas) como a través de los medios de comunicación, nos daremos cuenta de que eso de que te venga la regla no se nos transmite como algo divertido ni cuya llegada nos deba entusiasmar. Es como cuando recibimos comentarios negativos sobre una persona a la que no hemos tenido oportunidad de conocer: al final acaba cayéndonos mal antes de tratarla. Con la regla pasa lo mismo, a veces se convierte en una enemiga cuando en realidad puede ser una gran aliada y compañera (nos va a acompañar mucho y durante muchos años; mejor llevarse bien, ¿no?). Si te animas a conocerla y saber un poquito más, podrás establecer una buena relación con tu regla, que es una parte importante de ti. Así que te invitamos a redescubrir nuevos y diferentes aspectos de la regla y el ciclo menstrual. ¡Te sorprenderán!
1. Qué es la regla
La regla es un sangrado que sale por la vagina (*1). Se produce porque el endometrio, que es la capa interna del útero, después de aumentar de tamaño unos milímetros se deshace en forma de flujo menstrual y es expulsado por el orificio de la vagina. Eso sí, no es una sangre cualquiera, está llena de nutrientes y por eso su color, textura y olor son diferentes y van cambiando durante los días que sangramos. ¿Te has dado cuenta de ello? El sangrado tiene un olor a hierro y no huele como los tampones o compresas convencionales nos hacen pensar.
(*1) Los genitales femeninos externos están formados por tres orificios: la uretra (por donde sale la orina), la vagina y el ano. ¿Sabes dónde está cada uno de ellos? Te invitamos a que cojas un espejo y descubras dónde se sitúan y qué forman tienen.
2. ¿Duele la regla?
La regla puede producir ciertas molestias en los días previos a que aparezca el sangrado menstrual o durante los mismos. Esas molestias pueden incluir dolor de cabeza, sensación de hinchazón y dolor lumbar o abdominal. Fíjate que hablamos de molestias, y no de dolor intenso. En caso de que aparezcan dolores muy fuertes y que estos se repitan todos los meses, te recomendamos que hagas una visita a tu médico/a de cabecera, puesto que la regla no tiene por qué ser dolorosa en extremo (y ahí derribamos otro de los mitos que nos han transmitido: que la regla duele mucho y eso es lo natural). En algunos casos también puede resultar de ayuda una visita a la asesoría sexológica, donde podemos ayudarte a resignificar algunos aspectos de la relación con tu cuerpo y tu sexualidad (a veces el dolor viene provocado por una mala relación con una misma y no sólo por los procesos fisiológicos).
El ciclo menstrual
El ciclo menstrual se produce a lo largo de una etapa de nuestra vida que en general va desde la primera regla en la adolescencia, llamada menarquía, hasta la última que se produce en la menopausia. Un ciclo menstrual no es sólo el sangrado, sino un ciclo completo con diferentes fases, que suele durar entre 24 y 35 días. Comienza el primer día de regla y termina el día anterior al siguiente sangrado. Mientras tenemos ciclos menstruales sentimos unos cambios que si los recibimos como se merecen, son oportunidades para conocernos mejor y saber lo que queremos.
A veces no entendemos qué nos pasa y vivimos esa incertidumbre desde esos mensajes negativos de los que hemos hablado antes. Pero si nos paramos a pensar qué necesitamos y nos escuchamos, viviendo esos momentos como ocasiones para redescubrir aspectos de una misma, podremos transformar nuestra visión del ciclo menstrual y de la regla.
Como normalmente nos cuentan sólo los cambios físicos que se producen en nuestros cuerpos a lo largo del ciclo menstrual, esta vez nos parece interesante explicar los cambios emocionales, puesto que también están presentes, y también es necesario prestarles atención.
Durante la fase menstrual (los días de regla) las emociones están más presentes, sentimos más las cosas y solemos estar con menos energía. Por otro lado, es un momento creativo que nos facilita conectar con una misma. ¡Aprovéchalo! Después del sangrado menstrual viene la fase preovulatoria, en la que tenemos más vitalidad, nos gusta realizar actividades y solemos tener más presentes nuestros deseos de estar en compañía. Seguimos en esta misma sintonía durante la fase siguiente, la ovulatoria: en ella los ovarios están trabajando para el desarrollo del óvulo y es frecuente que nuestras ideas sean más claras y mejore nuestra habilidad comunicativa. En la fase premenstrual, los días antes de que tengamos la regla, nos apetece estar más en casa y nos puede costar más reprimir nuestras emociones. Si poco a poco vas identificando estas pistas durante tus ciclos menstruales, podrás entender mejor tus cambios y aceptarlos de forma positiva y desde el aprendizaje.

3. Menstruación. Tú pones las reglas: ¿quieres conocerte mejor?
El ciclo menstrual coincide con el ciclo reproductivo natural. Durante la fase de la ovulación, el óvulo sale del ovario y pasa la trompa de Falopio. Durante las veinticuatro horas siguientes es cuando se puede producir la concepción. Recomendación: conocer el ciclo menstrual sirve para conectar con una parte importante de nosotras y, además, toda la información que descubrimos la podemos utilizar si buscamos un embarazo. Sin embargo, debes tener en cuenta que los ciclos menstruales no siempre son regulares y que puede producirse la concepción en otros momentos del ciclo, así que para evitar embarazos lo mejor es que utilices un método anticonceptivo fiable. Nuestra recomendación es que, en caso de relaciones coitales, utilices preservativos. Son baratos, eficaces, protegen también contra enfermedades e infecciones de transmisión genital y es posible erotizar su uso de muchas maneras (hablaremos de ello en otro artículo).
4. Copa menstrual: una buena alternativa para la regla
Volviendo al sangrado menstrual o regla, existen muchos productos para gestionar el sangrado pero no todos cuidan por igual los cuerpos ni tienen en cuenta las necesidades de las personas. Un dispositivo cuya utilización es compatible con nuestra salud es la copa menstrual. Se trata de un pequeño recipiente de silicona que se introduce en la vagina y así recoge la sangre menstrual. Al cabo de varias horas se saca, se vacía, se aclara con agua y se vuelve a introducir.
Podrás encontrar muchas en el mercado, nosotras te recomendamos buscar una que esté hecha con silicona hipoalergénica. Su funcionamiento es fácil, cómodo e higiénico, y te permitirá ahorrar mucho dinero, ya que una de estas copas puede durar unos diez años. Es el dispositivo más saludable porque es el más respetuoso con el cuerpo. Pensarás, "¡pero si es una guarrería!". La verdad es que lo realmente guarro son los tampones, no sólo porque absorben tanto el sangrado como nuestro flujo vaginal, necesario para mantener un equilibrio saludable, sino porque llevan químicos que son muy tóxicos. Las compresas y salvaslip, por otro lado, suelen tener una capa plástica en su composición que no permite que la vulva respire, y que a muchas mujeres les producen picores y molestias varias.
La copa menstrual nos permite observar y entender mejor la regla, favoreciendo el autoconocimiento y el autocuidado. Muchas mujeres sentimos al usarla que sangramos menos y que nos duele menos la regla. No es nada agresiva para el cuerpo, así que facilita que los sangrados se regulen. Al ser un dispositivo de almacenaje, la sangre no es absorbida sino que queda dentro de la copa hasta que la vaciamos. Por esta razón, el pH de la vagina no se altera. ¿Más ventajas? Dura el triple que un tampón y la puedes utilizar durante un montón de horas, hasta doce. ¡Incluso puedes dormir con ella! Para su mantenimiento basta con hervirla durante 5-7 minutos en un cazo antes de utilizarla el primer día de regla y limpiarla con agua después de cada vaciado. Cuando finalice tu sangrado menstrual, guárdala en su bolsa hasta el siguiente.
copa menstrual
Llevarse bien con la regla es una de las cosas que pueden disminuir los dolores menstruales y ayudarte a aumentar la aceptación de ti misma, así que esperamos que estos datos te ayuden a conocer tu ciclo menstrual y a vivirlo de manera positiva. ¡Utilízalo y sácale partido a esta gran fuente de autoconocimiento!
5. Cómo ampliar información
Si quieres leer para ampliar sobre este tema, aquí tienes algunas sugerencias:
Viaje al ciclo menstrual. Anna Salvia Ribera, 2012.
El libro rojo de las niñas. Cristina Romero y Francis Marín, 2014.
Nuestros cuerpos, nuestras vidas. The Boston Woman,s Health Book Collective, Plaza & Janés Editores, 2000.
Webs:
http://viajealciclomenstrual.com/
http://www.mooncup.co.uk/es/
Victoria Tomás y Lurdes Orellana
Psicólogas-sexólogas de la Asesoría Sexológica del Cipaj