El edificio
La llamada casa de los Morlanes se levanta en la plaza de San Carlos, frente al imponente complejo edilicio levantado por la Compañía de Jesús una vez superado el ecuador del siglo XVI, que pasaría a convertirse en Real Seminario de San Carlos Borromeo tras su primera expulsión de territorio español, decretada en 1767.
El edificio conserva los dos muros de su fachada, el que da a la plaza y el que se abre a la calle San Jorge, y su piso noble cuenta con un total de diez ventanas enmarcadas por interesantes estructuras labradas en yeso. Debe advertirse que, comenzando por el extremo izquierdo de la fachada de la plaza, tan sólo la segunda, la quinta y la séptima conservan sus termes originales; que la cuarta, la sexta, la octava, la novena y la décima los perdieron por recargados estípites barrocos decorados con hojarasca cuya realización quizás deba situarse a comienzos del siglo XVIII, y que la primera y la tercera fueron labradas por el escultor Francisco Rallo a mediados de los años noventa del siglo pasado. De hecho, dispuso su retrato y el del arquitecto encargado de la intervención en el edificio, José Mª Ruiz de Temiño, en los extremos del friso de la primera, y firmó y fechó su trabajo en 1996.
A pesar de todas estas intervenciones, los marcos originales debieron de realizarse en torno a 1555 -fecha que aparece consignada en el dintel de la cuarta ventana-, y las esculturas realizadas en ese momento se han puesto en relación con el estilo del mazonero de aljez Francisco Santa Cruz (1526-1571), un maestro que había trabajado en la decoración del claustro grande de Santa Engracia (1538), lamentablemente desaparecido, pudo hacerlo en el patio del palacio Zaporta (1550), y terminaría realizando diferentes trabajos en la Seo zaragozana, como la portada del Atrio de la Pabostría (1557-1558) o la portada de la capilla de los Arcángeles o capilla Zaporta (1570-1571).