Saluda de la Alcaldesa
Queridos zaragozanos y visitantes:
Nuestra ciudad ya luce como cada mes de octubre para dar la bienvenida a sus días más grandes, que llegan repletos de magia y de ilusión. Un pálpito constante recorre las calles de Zaragoza, une a nuestras familias y nos recuerda quiénes somos.
¡Las Fiestas del Pilar ya están aquí! Ese momento del año en el que el corazón de nuestra ciudad late con más fuerza y la tradición, la alegría y el orgullo compartido se dan la mano.
En esta edición queremos ir un paso más allá para reencontrarnos con la esencia de nuestra identidad colectiva. Porque el Pilar no es solo un conjunto de actividades, es una vivencia íntima y compartida. Por eso, hemos concebido unas fiestas pensadas para traspasar la superficie y tocar el alma. Este Pilar te vas a emocionar.
Queremos reanudar esa conexión profunda con nuestros orígenes y vincular de forma transparente el espíritu festivo con nuestra Patrona, la Virgen del Pilar, a quien honramos cada año en la tradicional Ofrenda de Flores. Momentos tan icónicos como la Subida de la Virgen redoblarán su carga sentimental para regalarnos instantes de recogimiento y devoción que pervivirán en la memoria de todos.
Junto a nuestras raíces, la innovación y el dinamismo seguirán marcando el ritmo en cada rincón. Zaragoza se abre al futuro ampliando sus espacios de encuentro: desde la nueva vida para los artesanos en la plaza Aragón y el diseño renovado para el disfrute en familia en Río y Juego, hasta la vibrante oferta cultural en el paseo Independencia, los ritmos folk en Salamero o el homenaje intercultural a la comunidad hispana en la Fuente de la Hispanidad, con nuestra querida Venezuela como país invitado en esta edición.
Quiero aprovechar estas líneas para lanzar un mensaje de agradecimiento muy especial a los trabajadores municipales y a todas las fuerzas y cuerpos de seguridad que velan por el perfecto desarrollo de estas fiestas, con una merecida mención a nuestros Bomberos, a los que recibiremos con orgullo como pregoneros de esta edición.
En definitiva, son días para acogernos, para disfrutar desde el civismo y construir recuerdos imborrables. Os invito a vestir el cachirulo, salir a la calle y dejaros llevar por la magia de nuestra tierra.
¡Viva la Virgen del Pilar! ¡Viva Zaragoza!
Natalia Chueca Muñoz