Se localiza bajo el suelo de la actual plaza de La Seo y su interior alberga los restos arqueológicos hallados en las excavaciones realizadas durante los años 1988-1991 en esta zona de la ciudad y que se han conservado en su emplazamiento origina.
Las estructuras arquitectónicas corresponden fundamentalmente a dos etapas. La más antigua, que pertenece a la época fundacional de la ciudad romana (en tiempos del emperador Augusto) conserva restos de un mercado; y tuberías de la traída del agua potable, una cloaca con sus canalillos y algún muro de tiendas. De la época posterior, unos treinta años más tarde (en tiempos del emperador Tiberio) se conservan restos de un espacioso foro; una gran cloaca, canales y las cimentaciones de un sector del pórtico y sus locales anexos.
Era el núcleo vital de la ciudad romana, el centro de la vida religiosa, civil, económica y política, así como de la administración municipal.
Generalmente se situaba en el cruce de los ejes viales principales de la ciudad: cardo y decumano, pero en Caesaraugusta el foro se desplaza hacia el Ebro, sin duda, por la actividad mercantil que la propia vía fluvial debió generar, siendo el centro receptor y distribuidor de las diferentes mercancías.
Los foros se organizaban a partir de un gran espacio abierto, pavimentados con grandes losas y rodeados de uno o varios pórticos circundantes, en torno a los cuales se distribuían los edificios más significativos: la Curia (edificio de carácter político), la Basílica (carácter jurídico y administrativo) y el Templo (carácter religioso). Junto a ellos estaban las tabernas, locales dedicados a usos comerciales siempre situados fuera del gran recinto forense, y otros edificios relacionados con la administración.
En esta zona podemos contemplar los restos arqueológicos conservados in situ del Mercado y Foro de Caesaraugusta. Se puede observar:
La visita comienza con la proyección de un audiovisual, en el que el río Ebro narra los hechos históricos acontecidos en este lugar, de los que él ha sido espectador y testigo. Su voz nos hablará de las primeras chozas que se levantaron en sus orillas, de Salduie y la llegada de los romanos a nuestras tierras.
Un habitante de Caesaraugusta volverá a cobrar vida, por breves instantes, para narrar las propias vivencias de su niñez y juventud en el foro de la ciudad.
A continuación podemos ver una maqueta con información sonora, que reconstruye de manera ideal el mercado de época de Augusto.
En la sala, se distribuyen varias vitrinas dedicadas a la vida cotidiana en época romana. En ellas se exponen piezas arqueológicas de las excavaciones de la plaza de la Seo, junto a dibujos que recrean escenas de sus usos.
Por último, el visitante puede contemplar el interior de la cloaca de época de Tiberio, que se construyó para la evacuación de las aguas residuales de esta parte de la ciudad y en concreto del foro, en dirección al río Ebro. La técnica constructiva utilizada en su realización es el opus caementicium, es decir, nuestro encofrado actual. En las paredes se pueden apreciar las huellas dejadas por los tablones en su construcción.
Caesaraugusta es la única ciudad romana que gozó del privilegio de llevar el nombre completo de su fundador, Caesar Augusto. Fundada en el último cuarto del siglo I a.C. recibe el rango de colonia inmune de ciudadanos romanos.
El periodo de esplendor de la ciudad, en el que se realizan grandes obras públicas, se desarrolla durante los siglos I-II d.C.
Actualmente conocemos una serie de edificios públicos, siendo uno de ellos el Foro de Caesaraugusta.
Los museos de sitio dedicados a cada uno de estos edificios: Foro, Puerto fluvial, Termas públicas y Teatro, junto con las murallas romanas, configuran la Ruta de Caesaraugusta, un itinerario concebido como instrumento fundamental para conocer nuestro pasado romano