06 mayo 2009
La carretera de Madrid se transformará en una vía
Una glorieta ovalada reforzará el carácter ciudadano de ese ámbito y
mejorará la relación de los barrios de Oliver y Valdefierro
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La carretera de Madrid se va a transformar en una vía urbana, eliminando los pasos a distinto nivel y los fuertes taludes que existen en sus márgenes, de manera que se favorezca un acercamiento entre los barrios de Oliver, Valdefierro y Delicias. El proyecto, incluido en las obras del Fondo Estatal de Inversión Local, tiene un presupuesto de 3,2 millones de euros, y un plazo de ejecución de 7 meses. Las obras, que comienzan hoy, han sido adjudicadas a la empresa Mariano López Navarro y generarán trabajo para 146 personas. Los trabajos previstos en la conexión de la carretera de Madrid con el Corredor Verde forman parte de las obras de la segunda fase de gran paseo que se levanta sobre el trazado de la antigua línea de ferrocarril Zaragoza- Teruel-Valencia y que enlaza los barrios de Valdefierro, Oliver y Delicias. La ejecución con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local aporta más racionalidad a la intervención, ya que separa la actuación en el vial del resto del proyecto, que se orienta al reverdecimiento del eje ferroviario. El tramo de la carretera de Madrid objeto de actuación tiene 900 metros y se extiende desde el entronque con Vía Hispanidad hasta pasados 100 metros de la avenida de Valdefierro. En la actualidad, presenta las características de una vía interurbana, con dos calzadas de 7 metros de anchura y dos carriles en cada sentido, además de los arcenes. Los suelos que lo jalonan están escasamente urbanizados, carecen de aceras para el uso peatonal en la mayor parte del trazado, e incluso están separados por fuertes taludes. De manera más precisa podemos diferenciar dos zonas bien distintas, separadas entre sí por el Corredor Verde. De una parte se encuentra la zona de la carretera de Madrid situada entre el Corredor y Los Enlaces, que tiene un carácter más ciudadano, con suelos urbanos y residenciales y aceras. Además, en este sector de la carretera de Madrid desembocan varias calles con tráfico rodado, como las de Pilar Miró, Mosén José Bosqued y Jarque de Moncayo, que, como viales urbanos que son, están regulados por semáforos. El perfil longitudinal de esta arteria presenta una apreciable pendiente conforme nos acercamos hacia la antigua línea férrea Zaragoza -Caminreal, que era precisa para salvar el gálibo del ferrocarril. Esta situación provoca taludes importantes en los márgenes de la carretera. La segunda zona diferenciada que encontramos en la actual carretera de Madrid es la situada entre el Corredor Verde y el acceso a Valdefierro, que está rodeada de suelos urbanos consolidados y no consolidados de uso residencial y de equipamientos. Esta zona no dispone de aceras. En este sector de la carretera confluyen varias calles semaforizadas y diversos accesos a parcelas industriales. También presenta importantes terraplenes. La intervención Para salvar estos inconvenientes y darle un tratamiento de vial urbano se ha previsto una solución que supone tanto cambios en la estructura y la tipología del vial, como en la situación administrativa y la titularidad, para lo que ya existe el preceptivo acuerdo entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ministerio de Fomento, que posibilita una intervención por parte del consistorio. El proyecto que se plantea tiene en cuenta, además, el simbolismo de la zona como lugar de acceso a la capital aragonesa. La intervención que se plantea ahora pretende restituir la topografía de este ámbito a la situación que existía en la zona antes de que construyera el ferrocarril y por lo tanto el paso a desnivel para salvar las vías, lo que logrará la vertebración de los barrios que separa (Oliver y Valdefierro) además de permitir el paso del Corredor Verde, ya que la carretera cruza sobre esa plataforma. La medida tiene una gran trascendencia, ya que la mayor parte de los edificios de esta zona se encuentra a una cota sensiblemente inferior a la del viario actual , por lo que esta modificación, junto a la eliminación de todas las estructuras y pasos ferroviarios existentes reforzará la trama urbana de la zona, permitirá una mejor conexión con los terrenos de las márgenes de la carretera y dará continuidad al tránsito del peatón. Características El viario se adapta al espacio reservado por el PGOU para sistemas generales y establecerá una sección tipo con dos calzadas de 10,50 metros de anchura y tres carriles de circulación en cada sentido, separadas por una mediana de 3 metros. Junto al borde exterior de la calzada surgirán unas bandas peatonales de 10 metros en cada margen, que dispondrán de un ajardinamiento especial, con flores y con especies de hoja caducifolia, además de un carril bici. También aparecerán luminarias, elementos reflectantes y paneles culturales. Las aceras discurrirán entre estas nuevas franjas vegetales, de manera que no están junto al tráfico rodado. En ningún caso, esta naturaleza entrará en competencia con el Corredor, marcado por la frondosidad de sus árboles. La conexión de la carretera de Madrid con el Corredor Verde se logrará mediante una glorieta de planta ovalada y de casi 3.000 m2 de superficie. En esta glorieta confluirán y se canalizarán los flujos de acceso y salida de la ciudad a través del vial de la carretera de Madrid; los accesos a los barrios de Oliver y Valdefierro, así como a la Ciudad Escolar Pignatelli, a través de las calles Jarque de Moncayo y Biel y el tráfico futuro que se generará en el viario previsto en los laterales del Corredor Verde. Los trabajos de transformación de la carretera de Madrid comienzan hoy con las labores previas, de señalización y comprobación de los servicios existentes, pero la afección al tráfico no se dejará sentir hasta el próximo martes, 12 de mayo. Desarrollo de los trabajos Las obras comenzarán en la semicalzada de salida hacia Madrid, de manera que la de entrada pasará a ser de doble sentido. En este tramo se eliminarán todos los giros a la izquierda y se realizarán accesos provisionales a los barrios de Oliver y Valdefierro. Así, las personas que quieran acceder al barrio Oliver desde la carretera de Madrid deberán utilizar la calle Pilar Miró, anulando su salida al viario en obras. La entrada a Valdefierro se mantendrá en esta primera fase, pero será necesario que los vehículos lleguen hasta la confluencia de la calle Ibón de Plan con Orión para penetrar en el barrio desde la carretera de Madrid. También quedará cortada al tráfico la calle Mosén José Bosqued, en la que se le localiza el Centro de Especialidades del Salud Inocencio Jiménez. Los usuarios de estas dependencias deberán acceder a las mismas a través de la calle Pilar Miró. La salida se realizará por las calles Teodora Lamadrid y Progreso Español. Asimismo quedará inutilizado el acceso a la Ciudad Escolar Pignatelli a la carretera de Madrid. Su acceso se deberá realizar a través de la calle Nuestra Señora de Los Ángeles. De la misma manera, las obras afectarán a las líneas de transporte urbano 24 (Las Fuentes- Valdefierro) y 36 (Picarral- Valdefierro), además de a la línea búho N-3 Plaza Aragón-Miralbueno. Inicialmente los autobuses de las tres líneas mantendrán su itinerario habitual hasta llegar a la carretera de Madrid. Una vez en este vial, en vez de entrar a Valdefierro a través de la calle Radio Juventud, tendrán que seguir por la carretera de Madrid hasta la glorieta que se crea en la confluencia de las calles Ibón de Plan y Orión, desde donde los autobuses llegarán a la calle Aldebarán, recuperando su trayecto habitual. El servicio de Movilidad Urbana y Tuzsa, a través del Sae, harán un seguimiento de las afecciones que puedan causar las obras en estas líneas, de manera que podrían ser reforzadas en momentos precisos, si se considera necesario. Urbanización de la calle Ortiz de Zárate El proyecto de urbanización de la calle Ortiz de Zárate permitirá concluir un vial que está inconcluso y que se encuentra en fondo de saco. Las obras permitirán su ampliación y conexión con la calle de Juslibol, frente a la de Monte Perdido. Se trata de una intervención en un tramo de 105 metros que, sin embargo, es fundamental para la fisonomía y las posibilidades de esta calle del Picarral. La realización de los trabajos comenzará a mediados de semana y se ha adjudicado a la empresa Obras y Construcciones García Mancebón por 214.656 euros. El plazo de ejecución es de 4 meses y se prevé contratar a 7 personas para llevar a cabo la transformación de este vial. Las obras se orientan a la conexión de la calle existente, que tiene una anchura de 19, 50 metros, con el nuevo tramo con todos los servicios urbanos necesarios para la correcta implantación de las nuevas infraestructuras. Los trabajos precisan demoliciones previas y movimientos de tierra para preparar el nuevo tramo de la calle, que será de características semejantes a la actual y con un firme flexible y con aceras. Respecto a la red de abastecimiento de agua se unirán las tuberías que discurren por el tramo de la calle actual con las instaladas en la calle Juslibol a través de conducciones de 150 milímetros de diámetro de fundición dúctil, que se instalarán por ambas calzadas. Una solución similar se desarrollará con la red de vertido, donde se empleará una conducción de 300 milímetros, que surcará el centro de la calzada a una profundidad de 2 metros. La actuación en la prolongación de Ortiz de Zárate también incluirá trabajos en las canalizaciones telefónicas, en las eléctricas y en el alumbrado público, que dotará a las aceras de columnas de forma troncocónicas de acero galvanizado, 8 metros de altura y disposición en pareado. Las luminarias tendrán 150 vatios de potencia. De la misma manera se trabajará con la red de gas, cuya tubería general se prolongará por la misma acera por la que discurre en la actualidad con canalizaciones de polietileno de 63 milímetros de diámetro. La nueva zona dispondrá también de plantaciones a ambos lados de la calle. Se trata de acacias de cierto porte que se colocarán en alcorques, provistos de riego por goteo y situados a 5 metros de distancia entre sí. De la misma manera está previsto el mantenimiento de un gran ciprés, que es una de las referencias vecinales en la zona.Más Noticias