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13 octubre 2026

Zaragoza redescubre su historia: el minucioso trabajo arqueológico en la reforma de la plaza de San Miguel permite estudiar más de 2.000 años de patrimonio

La reforma integral del espacio ha estado acompañada de un exhaustivo control arqueológico que ha permitido un gran avance en el estudio del pasado de la ciudad, obligando en ocasiones a adaptar los cronogramas de obra para garantizar la correcta conservación y documentación de los hallazgos
Las excavaciones han revelado desde una gran cloaca de la Caesar Augusta altoimperial hasta las cimentaciones de la antigua muralla, el cementerio parroquial y la histórica Puerta del Duque

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La profunda renovación a la que se ha sometido la plaza de San Miguel ha sido mucho más de lo que hoy se ve a simple vista. Bajo el nuevo pavimento, el Ayuntamiento de Zaragoza ha completado un trabajo excepcional que ha supuesto un auténtico viaje en el tiempo y un avance sin precedentes en el conocimiento de la historia de nuestra ciudad. De forma paralela a las obras de renovación de la plaza de San Miguel se han llevado a cabo trabajos de control y seguimiento arqueológico de las mismas.

"Este cuidado esfuerzo municipal ha demostrado que el progreso urbanístico y la conservación patrimonial pueden y deben ir de la mano", ha explicado la consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández. En estos trabajos se ha atendido tanto a la apertura de zanjas para la renovación de los servicios de abastecimiento de agua, vertido o suministro eléctrico, como a la remoción de terreno vinculada a la instalación de alcorques y otros elementos de mobiliario urbano. "La prioridad del Consistorio ha sido siempre la preservación, lo que ha llevado incluso a adaptar los cronogramas y tiempos de la obra civil cuando ha sido necesario para permitir un estudio adecuado, pausado y científico de cada resto encontrado", ha especificado Fernández.

"Ha sido un fantástico momento para descubrir datos de nuestra historia como ciudad", ha valorado la consejera, quien ha agradecido la minuciosa labor desempeñada por la Unidad de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Zaragoza. "Desde el primer momento hemos supervisado minuciosamente todos los trabajos, informando y dando conocimiento en todo momento a Patrimonio del Gobierno de Aragón, con quienes hemos coordinado estrechamente todas las actuaciones y procedimientos para garantizar el mejor trato a nuestro pasado", ha añadido Sara Fernández.

UN RECORRIDO POR LAS ÉPOCAS DE ZARAGOZA
Los resultados ofrecen una amplia secuencia estratigráfica que abarca desde época romana altoimperial hasta el periodo contemporáneo (siglos XIX-XX). Siempre que ha sido posible, se ha profundizado hasta los niveles naturales de arenas y gravas fluviales. Así lo ha desgranado el arqueólogo y jefe municipal de la Unidad de Patrimonio Cultural, José Juan Domingo.

"Entre los descubrimientos más relevantes de este seguimiento, destacan los vestigios de la primera época de la ciudad. En la práctica totalidad de la plaza se han localizado niveles de época romana, fechados entre los primeros años de vida de la Colonia Caesar Augusta y el último tercio del siglo I d.C. Estos niveles han aportado un importante volumen de material mueble, especialmente cerámica. Además, destaca sobre todo el hallazgo de un tramo de cloaca de grandes dimensiones que parece corresponder al primer programa urbanístico de Caesar Augusta", ha informado Domingo.
El legado islámico también ha dejado su huella en esta intervención. "Por lo que respecta a época islámica, han aparecido niveles con material mueble, en los que de nuevo la cerámica es el más abundante, además de restos de estructuras domésticas de época taifal (siglo XI). De ellas destaca parte del pavimento de un patio enlosado con baldosas cerámicas", ha especificado el arqueólogo municipal.

Y, en cuanto a la época medieval, se han localizado abundantes materiales cerámicos fechados entre los siglos XIII y XV, además de restos óseos correspondientes al antiguo cementerio parroquial de San Miguel. Durante la excavación, se han localizado y documenradi más de treinta enterramientos individuales (muy pocos completamente conservados) además de localizar un elevado volumen de restos óseos muy mal conservados y sin conexión anatómica.

LA MURALLA Y LA PUERTA DEL DUQUE
Sin duda, uno de los hallazgos más curiosos de esta intervención arqueológica ha sido el de las antiguas defensas de la ciudad. Así se ha localizado la cimentación de un tramo de la muralla de época medieval y moderna que atravesaba la plaza de forma transversal. "El análisis de esta estructura ha permitido confirmar también que no existió una puerta en esta parte del recinto amurallado antes del siglo XIX, mientras esta muralla tuvo una vida útil como defensa de la ciudad", ha abordado José Juan Domingo.

En estos trabajos arqueológicos se ha podido documentar también el proceso de renovación urbanística desarrollado en la plaza de San Miguel entre 1856 y 1863 y que supone la apertura del espacio de la plaza hacia el Coso y el río Huerva. Directamente asentados sobre la estructura de la muralla han aparecido restos de la cimentación de la que fuera la Puerta del Duque, abierta en 1856 para comunicar el nuevo puente de San José, terminado en 1854, con la plaza de San Miguel.
Finalmente, de los siglos más recientes, a la época contemporánea corresponden también restos de la antigua fuente construida en 1862 que ocupó el centro de la plaza hasta 1925.
El Ayuntamiento de Zaragoza "celebra que la reforma haya culminado siendo un éxito tanto urbanístico como histórico", ha remarcado la consejera de Cultura, Educación y Turismo. "La práctica totalidad de los restos constructivos aparecidos en estas obras se ha conservado en el subsuelo de la plaza, una vez documentados y debidamente protegidos", ha informado Sara Fernández. "En cuanto a los materiales muebles y los restos procedentes de los enterramientos medievales, se han recogido y trasladado a la sede de los servicios arqueológicos municipales para proceder a su limpieza, inventario y estudio, asegurando así que el valioso patrimonio recuperado enriquecerá el conocimiento histórico de todos los zaragozanos", ha resumido Fernández.