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09 octubre 2026

La Policía Local de Zaragoza denuncia 311 comportamientos incívicos en la primera semana de aplicación de la nueva ordenanza cívica

La mayoría de las denuncias están relacionadas con conductas que afectan a la limpieza de las calles, el consumo de alcohol en espacios públicos y comportamientos que perturban el descanso y la convivencia de los vecinos

Los agentes han formulado 76 denuncias relacionadas con la limpieza de la ciudad, entre ellas 42 por orinar o defecar en la vía pública y otra veintena por abandonar residuos fuera de los contenedores o incumplir las obligaciones de limpieza vinculadas a las mascotas

La nueva normativa, que entró en vigor el pasado 2 de octubre, contempla sanciones de entre 50 y 3.000 euros y responde a una demanda ciudadana respaldada por el 91,5% de los zaragozanos

Cuerpo de la noticia

La Policía Local de Zaragoza ha formulado 311 denuncias por comportamientos incívicos durante los primeros días de aplicación de la nueva Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana, que entró en vigor el pasado viernes 2 de octubre. Este primer balance pone de manifiesto la actuación municipal frente a conductas que afectan directamente a la limpieza de las calles, el descanso de los vecinos y el uso adecuado de los espacios públicos.

La nueva normativa, impulsada por el Gobierno municipal de la alcaldesa Natalia Chueca, permite reforzar la capacidad de actuación de la Policía Local frente a comportamientos que deterioran la convivencia y perjudican a la mayoría de los ciudadanos que respetan las normas.

El objetivo es proteger a los zaragozanos frente a las conductas incívicas, garantizar el derecho al descanso y avanzar hacia una ciudad más limpia, más segura y más respetuosa con el espacio público.

Entre las infracciones detectadas durante esta primera semana destacan especialmente las relacionadas con la limpieza, el consumo de alcohol en la calle, la venta de bebidas alcohólicas en espacios no autorizados y la utilización de dispositivos de sonido que ocasionan molestias al resto de ciudadanos.

76 denuncias relacionadas con la limpieza de la ciudad

Uno de los principales ámbitos de actuación de la Policía Local ha sido el cumplimiento de las obligaciones de limpieza y salubridad en los espacios públicos, con 76 denuncias formuladas durante este primer periodo de aplicación.

De ellas, 42 corresponden a personas denunciadas por realizar sus necesidades fisiológicas en la vía pública, ya sea por orinar o defecar en calles, plazas y otros espacios de uso común.

Asimismo, se han registrado cinco denuncias relacionadas con el incumplimiento de las obligaciones de limpieza por parte de los propietarios de animales de compañía, como no recoger los excrementos o no disponer del líquido necesario para limpiar los orines.

Las otras 29 denuncias corresponden a comportamientos relacionados con el abandono de residuos y basuras en la vía pública, especialmente por depositar bolsas fuera de los contenedores o arrojar desperdicios al suelo.

Estas actuaciones se enmarcan en el compromiso municipal de reforzar la limpieza de Zaragoza, pero también de exigir responsabilidad a quienes utilizan los espacios públicos.

El Ayuntamiento recuerda que mantener limpia la ciudad es una responsabilidad compartida y que el esfuerzo económico y humano que realiza el Consistorio para conservar las calles en las mejores condiciones debe ir acompañado del cumplimiento de las normas básicas de civismo.

Consumo de alcohol, molestias a los vecinos y tenencia de animales

Otro de los principales ámbitos de intervención ha sido el consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos, con 89 denuncias registradas por este motivo.

La Policía Local también ha formulado 17 denuncias por la venta de bebidas alcohólicas en el exterior, una conducta sometida a las restricciones establecidas por la normativa municipal.

Por otro lado, los agentes han intervenido frente a comportamientos que perturban la tranquilidad de los vecinos, entre ellos los gritos molestos en la vía pública y la utilización de dispositivos de sonido a un volumen que dificulta el descanso.

En concreto, se han registrado seis denuncias por la utilización de altavoces y amplificadores que generaban molestias al resto de ciudadanos y otras 59 por gritos molestos.

En materia de tenencia responsable de animales, la Policía Local ha formulado además nueve denuncias por llevar animales sueltos o incumplir las obligaciones relativas al uso del bozal.

Estas intervenciones responden al objetivo de proteger el derecho de todos los ciudadanos a disfrutar de sus calles, plazas y parques en condiciones de tranquilidad, limpieza y seguridad.

La Policía Local, garante del cumplimiento de la ordenanza

La Policía Local de Zaragoza desempeña un papel fundamental en la aplicación de esta nueva normativa, con una labor de vigilancia y control orientada a prevenir los comportamientos incívicos y actuar frente a quienes incumplen las reglas básicas de convivencia.

Para ello, el Ayuntamiento cuenta tanto con los agentes uniformados que desarrollan sus funciones habituales de vigilancia y presencia en las calles como con actuaciones de agentes de paisano, que permiten detectar determinadas conductas que resultan más difíciles de identificar mediante la vigilancia ordinaria.

La aplicación de la ordenanza supone, además, reforzar la capacidad de respuesta municipal ante situaciones que generan numerosas quejas vecinales, como el abandono de basuras, los comportamientos molestos en horario nocturno, el consumo indebido de alcohol o la falta de respeto a los espacios comunes.

El Gobierno municipal considera que el respeto a las normas es imprescindible para garantizar la libertad y los derechos de todos los ciudadanos, especialmente de quienes desean disfrutar de sus barrios sin sufrir las consecuencias de los comportamientos incívicos de una minoría.

Sanciones de hasta 3.000 euros para proteger la convivencia

La nueva Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana, aprobada definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza el pasado 2 de septiembre, establece un régimen sancionador que distingue entre infracciones leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 50 y los 3.000 euros.

Las infracciones leves, sancionadas con multas de hasta 750 euros, incluyen comportamientos como orinar o escupir en la vía pública, arrojar colillas o basura al suelo, no recoger los excrementos de los animales de compañía, manipular contenedores o abandonar bicicletas y patinetes en espacios públicos.

Las infracciones graves, con multas de hasta 1.500 euros, comprenden conductas como el botellón, las despedidas de soltero que alteren gravemente la convivencia, los insultos y humillaciones en espacios públicos o la contratación y prestación de servicios sexuales retribuidos en la vía pública.

Por último, las infracciones muy graves, sancionadas con multas de hasta 3.000 euros, contemplan los actos vandálicos contra infraestructuras y mobiliario municipal, determinados grafitis especialmente dañinos, el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal.

La normativa establece también la obligación de reparar los daños ocasionados al patrimonio público, reforzando de esta manera la protección de los bienes y espacios que pertenecen a todos los zaragozanos.

Una ordenanza que responde a una demanda de los zaragozanos

La entrada en vigor de esta nueva ordenanza supone recuperar una herramienta municipal para proteger la convivencia después de que la anterior regulación, aprobada en 2008, fuera derogada en 2014.

El Gobierno de Natalia Chueca impulsó su elaboración a partir de las demandas de los vecinos y de un proceso de participación ciudadana en el que se recogieron aportaciones de asociaciones, entidades sociales y grupos municipales.

De hecho, el último Barómetro Municipal puso de manifiesto que el 91,5% de los zaragozanos consideraba necesaria una ordenanza de estas características, evidenciando la preocupación existente por determinados comportamientos que afectan a la convivencia cotidiana.

La norma permite unificar y reforzar la regulación de distintas conductas que anteriormente se encontraban recogidas en ordenanzas sectoriales, facilitando la intervención municipal y proporcionando a la Policía Local nuevas herramientas para actuar frente al incivismo.

Con este primer balance, el Ayuntamiento de Zaragoza reafirma su compromiso de seguir trabajando para proteger la convivencia, el descanso y la calidad de vida de los ciudadanos.

La finalidad de esta normativa no es únicamente sancionar los incumplimientos, sino también prevenirlos y fomentar una cultura de respeto hacia los demás y hacia los espacios públicos.

El objetivo es que Zaragoza siga avanzando como una ciudad más limpia, más ordenada, más segura y en la que el respeto a las normas garantice la libertad y la convivencia de todos.