Zaragoza ejecuta una restauración integral y conservación especializada en los aleros y cubiertas de la Casa Consistorial
Las obras, que suponen una inversión global superior a los 300.000 euros, abordan la consolidación estructural de las cuatro fachadas del edificio patrimonial y el retejado general del inmueble para garantizar la seguridad ciudadana y preservar la arquitectura municipal
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El Ayuntamiento de Zaragoza está desarrollando a lo largo de estas semanas un exhaustivo plan de obras de conservación, consolidación y mantenimiento en el edificio patrimonial de la Casa Consistorial, situado en la plaza del Pilar.
"Esta intervención técnica y especializada, con una inversión total superior a los 300.000 euros, tiene como objetivo primordial subsanar las patologías detectadas en las cornisas, aleros de fachada y cubierta general del inmueble, frenando el deterioro causado por el paso del tiempo y la meteorología, protegiendo así la integridad arquitectónica del inmueble y garantizando la máxima seguridad para los peatones y usuarios de la vía pública", ha explicado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano.
El origen de esta extensa actuación de rehabilitación se remonta al análisis del edificio realizado en otoño de 2025.
"Las inspecciones técnicas pormenorizadas corroboraron que el perímetro general de los aleros mantenía un severo grado de deterioro acumulado. En dicho diagnóstico se evidenció la presencia generalizada de armaduras de acero vistas y oxidadas, grietas, desprendimientos de mortero y marcadas trazas de filtraciones de humedad procedentes del sistema de drenaje de las canales embebidas, lo que hacía necesario acometer una obra de restauración integral y no meramente preventiva", ha valorado Serrano.
REHABILITACIÓN DE LAS CORNISAS
Para la ejecución de estas complejas labores de saneado y reparación en altura, los proyectos técnicos contemplan un notable despliegue de medios auxiliares adaptados a la geometría y especificidad del edificio institucional, minimizando en todo momento la interferencia con la actividad municipal y el tránsito ciudadano.
En las fachadas laterales y frontales donde se sitúan los balcones salientes, concretamente en los faldones recayentes a la Plaza del Pilar, Calle Ximénez de Embún y Calle del Milagro de Calanda, los operarios trabajan mediante plataformas elevadoras móviles de personal de tipo brazo articulado diésel, las cuales desarrollan alturas de trabajo de entre 26 y 28 metros, dotando a los especialistas de un acceso seguro y preciso a las zonas de alero sin someter a carga los elementos ornamentales de piedra y ladrillo. Por su parte, para la reparación de la zona central de cornisa recayente al Paseo Echegaray y Caballero, el operativo emplea una máquina elevadora de tijera con capacidad para alcanzar 22 metros de altura, agilizando de forma notable el proceso técnico de restauración.
Asimismo, en aquellas zonas de cubierta que no resultan accesibles mediante maquinaria de elevación desde el viario, se han desplegado técnicas homologadas de trabajos verticales mediante acceso por cuerdas desde los faldones superiores.
Para ello, se ha procedido previamente a la colocación y verificación de sistemas de seguridad y líneas de vida que cumplen estrictamente con la norma europea. Las intervenciones técnicas de restauración se desarrollan de forma simultánea y coordinada sobre las cuatro caras del edificio consistorial, ejecutando en cada alero un exhaustivo protocolo de saneado, reparación estructural, impermeabilización y acabado estético.
La primera fase en cada frente consiste en una revisión pormenorizada y un repicado manual minucioso de todas las partes de obra y hormigón que presentan pérdida de cohesión, abarcando las molduras decorativas superiores, los frisos de ladrillo en sardinel y las cornisas de cierre superior e inferior.
Este saneado profundo alcanza hasta las capas de base firme, procediendo al decapado de revestimientos antiguos degradados y al cepillado mecánico mediante púas metálicas para lograr una superficie completamente limpia de óxido en las armaduras de acero estructural que habían quedado expuestas a la intemperie.
Una vez preparado el soporte, se aplica una capa para detener los procesos de corrosión y otorgar una protección duradera frente a la oxidación futura. A continuación, los volúmenes perdidos en molduras y sardineles se reconstruyen milimétricamente empleando morteros técnicos de reparación estructural y morteros tixotrópicos de altas prestaciones y sin retracción, restableciendo la geometría original y la resistencia mecánica de cada elemento arquitectónico.
En el caso de la cornisa recayente al Paseo Echegaray y Caballero y en la fachada principal de la Plaza del Pilar, el proyecto incorpora además una importante labor de consolidación estructural mediante el cosido en esquina para subsanar fisuras verticales.
El tratamiento de los elementos de madera, que constituyen los canetes decorativos y el artesonado interior de los aleros, recibe una atención artesanal rigurosa para recuperar su esplendor y resistencia. Los carpinteros y restauradores realizan un lijado superficial de toda la madera deteriorada con el objetivo de abrir el poro, retirando barnices descascarillados y aplicando emplastecidos, sellados o sustituciones puntuales en aquellas piezas que lo requieren por su pérdida de sección.
Debido a la naturaleza del tratamiento preexistente en el edificio, se ha prescrito y se está ejecutando la aplicación de dos capas de esmalte de máxima calidad, el cual aporta propiedades excepcionales para la conservación patrimonial. En cuanto a las remates de zinc que protegen la parte superior de las cornisas, se procede a su limpieza superficial integral y a la instalación de nuevos fijaciones mecánicas de seguridad en los laterales y encuentros para evitar desplazamientos por dilatación o rachas de viento.
Finalmente, para evitar la proliferación de aves y el consecuente deterioro biológico y químico que sus deyecciones provocan en la madera y el mortero, se suministra y coloca una discreta malla antipalomas fijada mecánicamente en el perímetro del hueco situado entre cada pareja de canetes de madera.
ACTUACIÓN EN CUBIERTA Y SISTEMA DE DRENAJE
En paralelo a las obras en las cornisas perimetrales, se está acometiendo un completo proyecto de mantenimiento, retejado e impermeabilización en la cubierta general del palacio municipal, abarcando toda la superficie de faldones comprendida entre las canales embebidas exteriores y el patio interior del Ayuntamiento.
El informe técnico de estado previo detectó la presencia de numerosas tejas cerámicas fracturadas, movidas y con falta de agarre, que estaban provocando pérdidas de estanqueidad y filtraciones hacia los forjados superiores, así como una notable acumulación de suciedad y sedimentos en las canales que ponía en riesgo el sistema de evacuación de aguas pluviales durante episodios de tormenta.
Para solventar estas deficiencias funcionales y estéticas, los operarios llevan a cabo el retejado sistemático de toda la cubierta, sustituyendo las unidades rotas y fijando mecánicamente las piezas sueltas para afianzar el faldón.
Con el fin de no alterar la armonía visual ni el valor histórico del conjunto, el retejado se ejecuta utilizando exclusivamente teja curva vieja recuperada de estética similar a la existente, asegurando una integración cromática y formal perfecta. En el plano del drenaje, se está realizando la limpieza integral y desatasco de todas las canales de desalojo de aguas, cargando y transportando los residuos orgánicos y pétreos a vertederos autorizados para garantizar la estanqueidad y el libre flujo fluvial.
Esta intervención se completa con la restauración minuciosa de los caballones de cumbrera y las limas, saneando sus juntas y tratándolas con recubrimientos y pinturas técnicas impermeabilizantes de alta elasticidad que sellan de forma definitiva cualquier posible vía de entrada de agua en las uniones arquitectónicas de la cubierta.
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