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23 julio 2026

Zaragoza vuelve a tener una ordenanza cívica para reforzar la calidad de vida de la ciudad

La Comisión Extraordinaria de Presidencia da luz verde al texto definitivo de la Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, que será aprobada en el próximo Pleno tras incorporar las aportaciones de entidades sociales y de los grupos políticos

Los actos vandálicos, los grafitis o la venta ambulante estará sancionada hasta con 3.000 euros

El botellón, los servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero incívicas se sancionarán hasta con 1.500 euros

Conductas como orinar o escupir en la calle, no recoger los excrementos de mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, o abandonar bicicletas y patinetes en la vía pública se sancionarán hasta con 750 euros

La ordenanza incorpora además una disposición específica que impide el acceso a edificios y equipamientos municipales a personas que oculten su rostro o no permitan su identificación visual

 

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Zaragoza está a un paso de recuperar una Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana que se derogó en 2014. La Comisión Extraordinaria de Presidencia ha dictaminado favorablemente este miércoles el texto definitivo de la nueva regulación, una vez concluido el periodo de información pública y analizadas todas las alegaciones presentadas por la ciudadanía, las entidades sociales y los votos particulares de los grupos municipales. La ordenanza será elevada para su aprobación definitiva en el próximo Pleno municipal.

Con esta norma, diseñada por los técnicos del Área de Presidencia, Relaciones Institucionales y Seguridad Ciudadana, el Ayuntamiento vuelve a dotarse de una herramienta para proteger la convivencia, el espacio público y la calidad de vida de los zaragozanos, recuperando una regulación de la que la ciudad dejó de disponer tras la derogación de la anterior ordenanza. El objetivo es seguir construyendo una Zaragoza más cívica, más limpia y más segura, reforzando la capacidad municipal para actuar frente a las conductas incívicas, el vandalismo y aquellos comportamientos que deterioran la convivencia.

La nueva ordenanza responde, además, a una petición ampliamente respaldada por la ciudadanía. El último Barómetro Municipal puso de manifiesto que el 91,5% de los zaragozanos consideraba necesaria una regulación de estas características, convirtiéndose en una de las principales demandas vecinales para mejorar la convivencia en la ciudad. Ese respaldo fue el punto de partida para la elaboración de un texto construido desde la escucha activa a vecinos, asociaciones y colectivos sociales. Como ya destacó el Ayuntamiento durante su presentación, "esta ordenanza no nace de un despacho; nace de la calle y de escuchar a los vecinos".

Durante el periodo de exposición pública se han estudiado todas las alegaciones y propuestas presentadas, incorporando aquellas que contribuían a mejorar el texto.

Entre las principales novedades destaca la aportación realizada por la Coordinadora de Entidades para Personas sin Hogar de Zaragoza, reforzando el enfoque social de la regulación. De esta forma, la pernocta de las personas sin hogar en parques seguirá estando prohibida, pero no se considerará una falta grave.

Asimismo, el texto incorpora propuestas formuladas por los grupos municipales de VOX y PSOE, entre las que destaca el reconocimiento expreso del derecho al descanso como parte del derecho a la salud, el endurecimiento de las sanciones cuando los actos vandálicos afecten a Bienes de Interés Cultural (BIC) de la ciudad, la incorporación de la salubridad como uno de los deberes básicos de convivencia y civismo, y la prohibición del uso de fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando perturben la convivencia del resto de viajeros.

Estas aportaciones permiten culminar una de las ordenanzas cívicas más completas de España, adaptada a la realidad actual de una ciudad que continúa creciendo en población y actividad.

Multas de hasta 3.000 euros para proteger el espacio público y la convivencia

La nueva Ordenanza Cívica establece un régimen sancionador dividido en infracciones leves, graves y muy graves, con multas que oscilarán entre los 50 y los 3.000 euros, además de incorporar la obligación de reparar los daños ocasionados al patrimonio público.

Las infracciones muy graves, sancionadas con multas de hasta 3.000 euros, incluyen los actos vandálicos contra infraestructuras y mobiliario municipal, los grafitis realizados con materiales especialmente agresivos, el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal.. Además, las nuevas aportaciones endurecen las sanciones cuando estos actos vandálicos recaigan sobre elementos declarados Bien de Interés Cultural, reforzando así la protección del patrimonio histórico de Zaragoza.

Las infracciones graves, castigadas con hasta 1.500 euros, sancionan conductas como el botellón, la contratación o prestación de servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero que alteren gravemente la convivencia o los insultos y humillaciones en la vía pública.

Por su parte, las infracciones leves, con multas de hasta 750 euros, recogen conductas que afectan al día a día de la ciudad, como orinar o escupir en la vía pública, no recoger los excrementos de las mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, manipular contenedores, abandonar bicicletas o patinetes en la calle y, tras las aportaciones incorporadas durante la tramitación, utilizar fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando alteren el descanso y la convivencia del resto de usuarios. También contempla el uso indiscriminado y excluyente del espacio público, como la ocupación de parques y jardines para pernoctar.

La ordenanza incorpora igualmente una disposición específica para reforzar la seguridad en las dependencias municipales, estableciendo que no podrá accederse a edificios y equipamientos municipales ocultando el rostro o impidiendo la identificación visual sin identificarse previamente ante la Policía Local, una medida que se aplicará siempre con pleno respeto a la legalidad, la proporcionalidad y la no discriminación.

"Es una ordenanza que protege a la inmensa mayoría de zaragozanos que cumplen las normas"

El consejero de Presidencia, Relaciones Institucionales y Seguridad Ciudadana, Ángel Lorén, ha destacado que la aprobación del texto supone "un paso decisivo para que Zaragoza vuelva a disponer de una herramienta eficaz para proteger la convivencia, el espacio público y los derechos de la inmensa mayoría de ciudadanos que respetan las normas". Asimismo, ha recordado que la regulación responde a una demanda social ampliamente respaldada y que ha sido enriquecida durante su tramitación gracias a las aportaciones de entidades sociales y grupos políticos.

Lorén ha querido agradecer especialmente el trabajo desarrollado por los funcionarios municipales del Área de Presidencia, cuyo esfuerzo técnico y jurídico ha permitido elaborar una ordenanza moderna, garantista y adaptada a la realidad de Zaragoza, así como la colaboración de todas las entidades y colectivos que han participado en su mejora.