El Gobierno de Zaragoza implantará un sistema de videovigilancia para garantizar la seguridad en el renovado río Huerva
El proyecto se encarga a Ecociudad, como gestora del proyecto de regeneración del espacio, y cuenta con una dotación económica de 328.120 euros para el despliegue de unas 40 cámaras de alta tecnología distribuidas a lo largo de los dos tramos del cauce
Las imágenes captadas serán procesadas mediante Inteligencia Artificial y analítica avanzada para detectar incidentes, transmitiéndose en tiempo real a la central de la Policía Local
Las cámaras, diseñadas con un criterio de mínimo impacto visual, se integrarán en las farolas y en el mobiliario urbano para preservar el valor paisajístico del nuevo corredor verde
Además, la nueva infraestructura tecnológica permitirá vigilar de forma permanente el cauce para anticipar posibles crecidas del río y facilitar la prevención de emergencias
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El Gobierno de Zaragoza ha dado un nuevo y definitivo impulso al proyecto de regeneración integral de las riberas del río Huerva. El Consistorio ha aprobado el encargo a la sociedad municipal Ecociudad de la adjudicación y formalización de los contratos destinados a la implantación de un sistema de videovigilancia de última generación. "Esta actuación estratégica, para la cual se ha reservado una dotación económica de 328.120 euros, estará directamente vinculada a los tramos del río donde actualmente se desarrollan las ambiciosas obras de transformación urbanística y medioambiental", ha anunciado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
El objetivo central de la remodelación del tramo fluvial urbano impulsada por el Ayuntamiento es "reconectar a la ciudadanía de Zaragoza con la historia y el entorno natural del Huerva. La meta es transformar un espacio que durante años ha estado degradado en un moderno corredor de alta calidad ambiental y bienestar, poniendo en valor su rica biodiversidad", ha recordado la alcaldesa. Sin embargo, el cauce urbano presenta actualmente "un trazado profundamente encajado y sus características han generado históricamente una percepción de inseguridad ciudadana, especialmente en horario nocturno o en condiciones de baja visibilidad", ha recordado la primera edil. Para revertir esta situación de manera definitiva, el proyecto dotará al entorno de un vanguardista circuito de visión artificial diseñado para aportar la seguridad necesaria para que los ciudadanos puedan volver a disfrutar del Huerva con absoluta tranquilidad y sea un verdadero espacio de movilidad activa, paseo y encuentro ciudadano.
ANÁLISIS AVANZADO
El sistema proyectado se aleja de la videovigilancia convencional y da el salto a la Inteligencia Artificial. Su objetivo principal es incrementar la seguridad permitiendo la monitorización y el análisis de comportamientos sospechosos o delictivos, prestando especial atención a puntos críticos y áreas de mayor actividad nocturna. El sistema contará con una altísima capacidad de computación basada en analítica avanzada de vídeo, superando las prestaciones habituales del mercado. Si bien las propias cámaras realizarán un pretratamiento digital y obtención de metadatos, el grueso del procesamiento inteligente se llevará a cabo en servidores centrales o nodos de computación dedicados.
Para garantizar que esta tecnología no altere la paz del entorno natural, el equipamiento buscará el equilibrio perfecto entre el efecto disuasorio y el carácter no intrusivo. Los cerca de 40 dispositivos contemplados —cámaras de tipo domo, bullet y equipos multisensor— "se instalarán en infraestructuras ya existentes, como el alumbrado público, puentes o pasarelas, minimizando su tamaño y pintándose en los colores específicos que indique el Consistorio para favorecer su total integración visual", ha apuntado la alcaldesa.
Técnicamente, el hardware a instalar es de primer nivel. Las cámaras operarán eficazmente incluso de noche, garantizando capturas de alta precisión con niveles de iluminación mínimos. Para situaciones de oscuridad total (0 lux), los equipos cuentan con iluminación infrarroja integrada con un alcance mínimo de 20 metros, distancia que se ampliará para las cámaras destinadas a cubrir grandes explanadas. Algunos dispositivos alcanzarán resoluciones de hasta 20 megapíxeles, lo que asegura la posibilidad de identificar a las personas en los accesos, en el interior de los parques y pasarelas, y en la observación general.
Además, todos los equipos estarán blindados frente a actos vandálicos y las inclemencias meteorológicas, contando con protección mecánica IK10 (máxima resistencia a impactos), grado ambiental IP66 frente a polvo y agua, y sistemas informáticos "anti-tamper" capaces de detectar y notificar automáticamente cualquier manipulación física o intento de sabotaje.
DESPLIEGUE ESTRATÉGICO
El despliegue de la red se ha diseñado milimétricamente para evitar ángulos muertos en las zonas críticas y focalizarse en los principales accesos, parques e infraestructuras, en lugar de monitorizar indiscriminadamente la totalidad del trayecto fluvial. Las áreas de actuación se han dividido en los dos grandes tramos:
- TRAMO 1 (Puente Blasco del Cacho - Gran Vía): Con un total de 20 cámaras, este segmento blindará el nuevo pulmón verde en zonas neurálgicas. Contará con dispositivos inteligentes desplegados en enclaves como el Parque Sopesens (3 cámaras), el Parque Bruno Solano (5 cámaras), la nueva pasarela y el Parque Emperador (8 cámaras), y los entornos este y oeste del Puente de la Gran Vía (4 cámaras).
- TRAMO 2 (C/ Miguel Servet - Desembocadura en el Ebro): Al estar en una zona de mayor densidad de edificios y tránsito, aquí se priorizará el control en las áreas menos expuestas. Con otras 20 cámaras protegerán el Parque Villafeliche, el tramo entre Camino de las Torres y el puente Jorge Cocci, la senda hacia la Pasarela 1, la conexión entre las pasarelas 1 y 2, y todo el trayecto hasta el Puente del Paseo Echegaray y la posterior desembocadura del río. En este segmento se pondrá un interés especial en áreas críticas de ocio nocturno, controlando su uso inusual o peligroso.
De forma paralela a la prevención de delitos, la avanzada tecnología multisensor de la red aportará un servicio de incalculable valor para la gestión medioambiental de la ciudad. "Diversas cámaras apuntarán directamente al cauce del río con labores de monitorización hidrológica, lo que permitirá anticipar y alertar sobre posibles crecidas del Huerva, activando protocolos de prevención temprana", ha explicado también Natalia Chueca.
Las imágenes y metadatos captados se transmitirán en tiempo real a las instalaciones de la Policía Local de Zaragoza. Para ello, el proyecto contempla una infraestructura de telecomunicaciones mediante redes de fibra óptica monomodo OS2.
La alimentación eléctrica de todos estos dispositivos se realizará de forma limpia y eficiente directamente desde los switches Ethernet (tecnología PoE+ y PoE++). Además, para evitar al máximo las molestias a los vecinos mediante la apertura de nuevas zanjas, el tendido compartirá las canalizaciones disponibles del nuevo alumbrado público (en tubos separados para evitar interferencias) empleando cableado apantallado de altas prestaciones.
PRIVACIDAD CIUDADANA
El Gobierno de Zaragoza ha sido taxativo a la hora de garantizar que la implantación de "este avanzado sistema disuasorio no interfiera bajo ningún concepto en los derechos individuales", ha remarcado la alcaldesa. El tratamiento de imágenes cumplirá escrupulosamente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD).
La finalidad del sistema será única y exclusivamente la protección de bienes, prevención y seguridad ciudadana. Se procurará evitar permanentemente la grabación de recintos de titularidad privada, y en los casos donde la orografía o ubicación de la cámara provoque que entre en el plano la fachada de una vivienda o balcón, el sistema aplicará automáticamente e inalterablemente una "máscara negra" virtual que impedirá la captación de esas zonas, velando por la más estricta intimidad.
Todas las grabaciones serán eliminadas sistemáticamente tras un plazo máximo de 30 días, exceptuando aquellas sobre las que recaiga un requerimiento explícito por parte de la autoridad judicial o policial para una investigación en curso. El Ayuntamiento procederá, del mismo modo, a la colocación de cartelería informativa visible en todos los accesos al entorno fluvial. "La legalización final estará sujeta, como marca la ley, a la autorización expresa de la Delegación del Gobierno tras el dictamen de la Comisión de Garantías de Videovigilancia de la Comunidad Autónoma", ha recordado Natalia Chueca.
PROYECTO ESTRATÉGICO
La regeneración del río Huerva en su tramo urbano es un ambicioso proyecto de ciudad liderado por el Ayuntamiento de Zaragoza en alianza con el Gobierno de Aragón y la Fundación Biodiversidad, y está financiado en parte por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) con fondos NextGenerationEU.
El proyecto supera los 31,9 millones de euros de inversión global. La fase 1 de las obras (preparación del terreno) está finalizada y supuso una inversión de 8,85 millones de euros. Ahora, los operarios se centran en la fase 2 (el renacimiento urbano), que tiene una inversión de más de 23 millones de euros.
El impacto final será la transformación de 2,5 kilómetros de cauce, revalorizando un área total de 80.000 metros cuadrados en el corazón de la ciudad. Además, se crearán 8 parques fluviales (5 de ellos de nueva creación que suman 12.400 m², y 3 espacios verdes históricos parcialmente renovados).
Asimismo, se realiza la renovación de 8 calles adyacentes priorizando al peatón mediante plataformas únicas y ensanchamiento de aceras, que integrará y revalorizará el entorno urbano, conectándose al nuevo espacio natural. La sostenibilidad ambiental (mejora de la calidad del agua), la conexión ciudadana, la resiliencia urbana frente a fenómenos extremos y la innovación mediante infraestructuras como el tanque de tormentas anticontaminación y los parques con carácter inundable, forman parte de la filosofía de un proyecto que sacará del olvido una cicatriz urbana para crear un verdadero corredor verde natural para los ciudadanos.
En estos momentos, el Ayuntamiento de Zaragoza pisa el acelerador y la segunda fase de las obras está centrada en la regeneración urbana y ha alcanzado ya una media de ejecución del 62%. Dada la envergadura y la complejidad orográfica de la actuación, la ejecución sobre el terreno se encuentra dividida en dos grandes tramos.
En el tramo 1, que abarca el recorrido entre los antiguos viveros de Sopesens y el ocultamiento del río en la Gran Vía, los avances son continuos. Actualmente, los trabajos de bioingeniería en este sector se encuentran fuertemente centralizados en el área que conformará el futuro parque de los antiguos viveros de Sopesens, un espacio clave para la renaturalización de la zona. Uno de los hitos más esperados en este primer tramo es la creación de la nueva pasarela peatonal que cruzará el río Huerva. Tras haber superado su fase de diseño y cálculo estructural, ya han comenzado aguas abajo los trabajos de micropilotaje que darán soporte a esta futura infraestructura de conexión entre las dos orillas. Paralelamente, los operarios también se encuentran trabajando de forma activa en las escaleras de acceso situadas en la calle de Zumalacárregui, mejorando así la permeabilidad peatonal hacia el cauce.
Esta regeneración no se limita exclusivamente al río, sino que conlleva la metamorfosis de su entorno urbano, convirtiendo las arterias adyacentes en espacios vibrantes y accesibles. En este sentido, se sigue avanzando a buen ritmo en la reforma integral de la calle de Martín Ruizanglada, una vez superadas las primeras fases de renovación de sus antiguas tuberías de saneamiento y abastecimiento de agua. Asimismo, las máquinas ya han comenzado con la remodelación de aceras en la calle denominada Río Huerva, consolidando la integración de la trama urbana con el nuevo corredor natural.
Por su parte, en el tramo 2 del proyecto, delimitado entre la calle de Miguel Servet y la desembocadura del río, los esfuerzos operativos se enfocan en la accesibilidad y la consolidación verde. Los trabajos se centran actualmente en las labores de bioingeniería en la zona trasera del Centro Deportivo Municipal (CDM) Alberto Maestro. Estas técnicas de ingeniería sostenible resultan fundamentales para lograr la estabilización y naturalización de las riberas.
De forma complementaria a la estabilización del terreno en este segundo tramo, avanza también a gran velocidad la creación de las sendas que bordearán el río y que coserán el tejido urbano con la naturaleza. En estos momentos, las labores de acondicionamiento de los senderos están especialmente focalizadas en las áreas cercanas al parque Bruil, preparando el terreno para facilitar un óptimo tránsito peatonal.
La transformación verde es el pilar de este proyecto, y para garantizar su éxito a largo plazo se están dando pasos definitivos en materia de mantenimiento. En la zona cercana a la desembocadura en el Ebro, los operarios están llevando a cabo la instalación de los nuevos sistemas de riego. Esta infraestructura subterránea será esencial para asegurar la viabilidad de las nuevas plantaciones programadas de árboles, plantas y especies arbustivas en el tramo final del Huerva.
Con estos últimos avances, el proyecto afianza sus ambiciosos objetivos estructurales, apostando por la sostenibilidad ambiental, la conexión ciudadana y la resiliencia urbana.
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