La alcaldesa Natalia Chueca presenta la "ordenanza de las ordenanzas" para una Zaragoza "más cívica, más limpia y más segura"
Los actos vandálicos, los grafitis, la venta ambulante o la pernocta en parques y jardines estará sancionada hasta con 3.000 euros
El botellón, los servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero incívicas se sancionarán hasta con 1.500 euros
Conductas como orinar o escupir en la calle, no recoger los excrementos de mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, o abandonar bicicletas y patinetes en la vía pública se sancionarán hasta con 750 euros
La ordenanza incorpora además una disposición específica que impide el acceso a edificios y equipamientos municipales a personas que oculten su rostro o no permitan su identificación visual
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El Gobierno de Zaragoza ha aprobado el proyecto de la nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, que contempla sanciones de hasta 3.000 euros contra conductas incívicas y actos vandálicos. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha presentado hoy la nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, una iniciativa que ha definido como "la ordenanza de las ordenanzas" y que nace con el objetivo de avanzar hacia una ciudad "más cívica, más limpia y más segura".
El proyecto comenzará ahora su tramitación pública y política, con el objetivo de que pueda entrar en vigor "lo antes posible", tal y como ha señalado la primer edil, quien ha añadido que esta nueva normativa responde a una demanda ciudadana ampliamente respaldada por los vecinos. Según recordó, el último barómetro municipal reflejó que el 91,5% de los zaragozanos reclamaba una ordenanza cívica. Además, destacó que el texto incorpora aportaciones recogidas en una consulta pública celebrada el pasado mes de enero. "Esta ordenanza no nace de un despacho. Nace de la calle. Nace de escuchar a los vecinos", afirmó la alcaldesa.
La regidora ha recordado también que Zaragoza ya contó en 2008 con una ordenanza de protección del espacio urbano, pero fue derogada por la izquierda en 2014. Natalia Chueca ha asegurado que el nuevo texto "recupera la capacidad del Ayuntamiento para actuar contra el incivismo" adaptándola a la realidad actual.
La nueva ordenanza establece un régimen sancionador dividido en infracciones leves, graves y muy graves, con multas que oscilarán entre los 50 y los 3.000 euros. Además, se incorpora la obligación de reparar los daños ocasionados al patrimonio público. "El libertinaje se va a pagar doble en Zaragoza", ha añadido la alcaldesa de Zaragoza.
Entre las conductas consideradas muy graves, y sancionadas con hasta 3.000 euros, figuran los actos vandálicos contra infraestructuras municipales, los grafitis realizados con materiales especialmente agresivos, el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal. También se incluye como novedad el uso del espacio público como parques y jardines para pernoctar o realizar un uso "indiscriminado y excluyente".
En el apartado de infracciones graves, con multas de hasta 1.500 euros, se incorporan prácticas como el botellón, los servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero incívicas o los insultos y humillaciones en la vía pública.
Las infracciones leves, castigadas con hasta 750 euros, incluyen conductas como orinar o escupir en la calle, no recoger los excrementos de mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, manipular contenedores o abandonar bicicletas y patinetes en la vía pública.
Regulación del acceso a edificios municipales
La ordenanza incorpora además una disposición específica en materia de seguridad y convivencia en dependencias municipales. El texto establece que no estará permitido el acceso a edificios y equipamientos municipales a personas que oculten su rostro o impidan su identificación visual —como burkas, niqabs, pasamontañas o cascos— sin identificarse previamente ante la Policía Local. La alcaldesa ha defendido que esta medida se aplicará "garantizando el respeto a la legalidad, la proporcionalidad y la no discriminación".
Para Natalia Chueca la nueva ordenanza busca proteger la convivencia y reforzar la calidad de vida en Zaragoza. "Esta ordenanza va a favor de la mayoría de ciudadanos que respetan las normas, que cuidan Zaragoza y que quieren vivir en una ciudad más limpia, más segura y más ordenada", ha afirmado.
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