El parque de la Camisera del barrio Oliver sale a licitación por 1,5 millones de euros
El proyecto, aprobado por el Gobierno de Zaragoza, supone la creación de un nuevo parque que conectará la escuela infantil municipal, el centro de salud del barrio y el Centro Comunitario Oliver
El diseño integra de forma innovadora una dolina natural, que se preservará y transformará en una singular zona de picnic arbolada
El nuevo espacio público dispondrá de una gran plaza central con juegos infantiles inclusivos, arbolado de sombra y praderas de césped, mejorando significativamente la conexión peatonal
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El Gobierno de Zaragoza ha sacado a licitación las obras de urbanización del área de intervención G-56-13 (entorno de La Camisera, en el barrio Oliver), lo que supondrá la creación de una nueva zona verde entre la calle de Antonio Leyva y la calle de Jerónimo Cáncer. El proyecto, que tiene un precio base de licitación de 1.491.262,21 euros y un plazo de ejecución de 10 meses. El modelo supone que el Ayuntamiento ejecutará directamente el desarrollo de las obras, si bien el coste debe repercutirse a los propietarios del entorno.
El nuevo parque contará con más de 17.000 m² donde se plantarán 70 árboles y tendrá una pradera verde con mesas picnic. La zona verde también incorporará paseos peatonales que atraviesen el espacio y mejoren la interconexión con algunos equipamientos de su entorno, como la Escuela Infantil Municipal Los Ibones, el Centro de Salud Oliver y el Centro Comunitario Oliver, situados anexos a la parcela.
Uniendo el Área de Intervención G-56-13 (con una superficie de 13.026 m2) y la zona verde ZV 56.66 (de 4.033 m²), el proyecto suma esos 17.000 m² de nuevo parque que ha sido diseñado para fomentar la convivencia vecinal y el contacto directo con la naturaleza, además de plantear soluciones sostenibles e innovadoras para adaptarse a la topografía existente del terreno. Con ello se garantiza la accesibilidad plena y se crean espacios diferenciados para todas las edades.
Una de las premisas fundamentales del diseño ha sido resolver las circulaciones peatonales. Para facilitar el tránsito de los ciudadanos entre las calles paralelas, el parque contará con una red de senderos fluidos que cruzan la parcela en diagonal, mejorando la conectividad del entorno urbano.
Los pavimentos se han seleccionado meticulosamente buscando la durabilidad, el confort de la pisada y la integración paisajística. Como material principal se utilizará un terrizo estabilizado de coloración natural; una solución de alta calidad y muy resistente a las escorrentías que mantiene un aspecto orgánico y evita la degradación típica de los caminos de tierra convencionales. Además, se emplearán losas de hormigón lavado en vías específicas para garantizar un tránsito óptimo y proteger las parcelas colindantes de la humedad.
El rasgo más singular y llamativo de este nuevo parque es la integración de una dolina natural situada en el extremo sur, que presenta un importante desnivel respecto a la calle Antonio Leyva. Lejos de suponer un obstáculo para la urbanización, los proyectistas han convertido este accidente geográfico en una oportunidad inmejorable para crear un espacio único. Para garantizar la estabilización del terreno, se ha optado por realizar la menor intervención posible: no se aportarán tierras de nivelación ni se plantarán especies que requieran riego. En su lugar, el foso de la dolina se transformará en una tranquila y sombreada zona de picnic. Los visitantes podrán acceder a este nivel inferior a través de caminos habilitados con losetas de hormigón, y disfrutar de mesas dispersas armónicamente bajo un arbolado que se mantendrá en su estado natural.
El corazón social del nuevo recinto verde se situará en el cruce principal de caminos, en un área próxima a la guardería colindante. En esta amplia zona de estancia se instalará un moderno parque de juegos infantiles de última generación. Los más pequeños podrán disfrutar de estructuras multijuego, que incluyen desde toboganes y puentes de cuerda hasta columpios mixtos con asientos adaptados. Toda esta área infantil estará asentada sobre un pavimento continuo de caucho elástico bicolor (con una base negra amortiguadora y una capa final de color), garantizando la máxima seguridad para los niños y cumpliendo con las más estrictas normativas europeas.
El proyecto en su totalidad contempla el mobiliario, las fuentes, los parterres y plantaciones vegetales y de césped, así como las luminarias que serán LED de bajo consumo. La jardinería y la selección de la flora han sido concebidas para ofrecer confort climático durante todo el año. La zona de juegos y estancia estará rodeada de alcorques equipados con árboles de hoja frondosa y caduca, diseñados estratégicamente para proporcionar abundante sombra en los meses de verano a los bancos y áreas de descanso. Como hito visual y representativo, en el centro geométrico del parque se ha proyectado un parterre circular que albergará un árbol de gran porte, dotando de identidad y carácter al conjunto. El resto del recinto se completará con amplias praderas de césped y se implementará un sistema de riego por goteo altamente eficiente para asegurar la sostenibilidad y la optimización del consumo de agua.
Con esta actuación, el consistorio no solo aporta una notable mejora estética y medioambiental al barrio, sino que consolida un nuevo punto de encuentro, ocio y naturaleza para el disfrute de todos los zaragozanos.
Los primeros trabajos para reconvertir el área comenzarán antes de final de año con la preparación de todos los terrenos y deberá acometerse también el desbroce general en profundidad y la limpieza de toda la parcela. A este proceso le seguirán los movimientos de tierras precisos, con combinación de desmontes y terraplenes para obtener las nuevas rasantes de los viales, y los rellenos con materiales.
REFORMA DE LA CALLE DE JERÓNIMO CÁNCER
Además de estas actuaciones, el Ayuntamiento también promueve en el área las obras ordinarias para la urbanización de la calle Jerónimo Cáncer, desde la calle de San Alberto Magno hasta la de Ibón de Escalar, lo que afecta a 1.907,25 m². En la actualidad, la acera norte tiene una anchura de 1 m y la acera opuesta tiene una anchura variable, siendo muy pequeña en algunos puntos debido a la alineación irregular de la edificación existente. Además, el alumbrado existente está ubicado en el interior de la parcela y por detrás de la tapia que se retirará.
Las obras ya iniciadas parten de la necesidad de ajustar la urbanización existente a la normativa de accesibilidad y de adecuar la instalación de alumbrado público. Por lo tanto, se hacía necesario modificar la sección de la calle mediante una plataforma única al mismo nivel con un viario de 3,5 m de acceso exclusivo a viviendas, eliminando el aparcamiento en línea existente. De esta manera las aceras resultantes tendrán una anchura de 2 m en un lado de la calzada y de 2,50 m en el lado opuesto, quedando una anchura total de calle de 8 m.
Asimismo, se modificará la ubicación del alumbrado existente que quedaba en el interior de la parcela sustituyendo las luminarias por unas nuevas situadas en la acera opuesta.
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