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24 abril 2026

La alcaldesa Natalia Chueca recuperará la antigua cárcel okupada de Torrero e invertirá 3,4 millones de euros para convertirla en un Centro de Convivencia para Mayores

La regidora presenta el proyecto básico de este nuevo equipamiento para revitalizar este icónico edificio del barrio de Torrero, aunando la protección del patrimonio histórico con unas instalaciones modernas y eficientes

El nuevo equipamiento contará con comedor, cocina y cafetería, zona ajardinada exterior, aulas, talleres de artes plásticas, salas de juegos y una gran sala polivalente, diseñados bajo estrictos criterios de accesibilidad, flexibilidad y rapidez de ejecución

El proyecto básico prioriza la conservación de la fachada neomudéjar y la recuperación de la tipología espacial del patio claustral, adaptándolo a las necesidades actuales con una cubierta que permitirá su apertura y cierre

Cuerpo de la noticia

El Gobierno de Zaragoza ha dado un paso decisivo en la recuperación de su patrimonio histórico y en la mejora de los servicios sociales de la ciudad con la aprobación del proyecto básico para la creación del nuevo Centro de Convivencia de Mayores en la antigua Cárcel de Torrero, okupada ilegalmente cuando gobernaba la izquierda, cuya inversión supondrá 3.375.199,71 euros (IVA incluido).

"Este ambicioso plan de rehabilitación transformará un espacio cargado e historia y memoria colectiva en un equipamiento de referencia, abierto, accesible y diseñado específicamente para el bienestar de nuestros mayores en uno de los barrios con más identidad de la capital aragonesa", ha destacado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, durante la presentación de este proyecto que define las líneas maestras de una intervención que "marca un antes y un después para el entorno de la avenida América".

 

"La reconversión de la antigua Cárcel de Torrero es mucho más que una obra arquitectónica y la creación de un nuevo equipamiento. Supone la culminación de un proceso de resignificación de los espacios urbanos, y lo que en su día fue un recinto de privación de libertad, se transformará en un ágora de socialización, cultura y encuentro para los más mayores", ha remarcado la alcaldesa.

Pero, además, supondrá "recuperar para todos los zaragozanos un edificio que está ocupado ilegalmente desde hace más de 16 años", ha apuntado Natalia Chueca, quien también ha recordado que, "al igual que ocurrió con el antiguo instituto Luis Buñuel, el objetivo final es dotar al espacio de un proyecto oficial y un presupuesto como paso previo y necesario para que los juzgados autoricen el desalojo policial de los ocupas". "Los edificios municipales son de todos los zaragozanos y nuestro compromiso de seguir dotando a los distritos de la ciudad de servicios de proximidad modernos, resolviendo una deuda histórica con el barrio de Torrero y proporcionando a sus mayores un espacio digno, luminoso y lleno de vida", ha reafirmado la primera edil.

 

INNOVADOR, ACCESIBLE, FLEXIBLE Y SOSTENIBLE

El nuevo Centro de Convivencia para Mayores no será un mero ejercicio de restauración, sino una auténtica regeneración urbana e interior. Los condicionantes de partida exigidos por el Ayuntamiento han sido claros: "mantener la imagen actual del edificio, poner en valor sus elementos arquitectónicos originales, asegurar una accesibilidad total, crear espacios interiores flexibles y garantizar la sostenibilidad con un edificio de bajo mantenimiento", ha apuntado Natalia Chueca.

La intervención mantiene la volumetría y la geometría original del pabellón principal (un rectángulo de 58,60 x 15,60 metros). Para adecuarlo a su nuevo uso, se acometerán trabajos de consolidación estructural que dotarán al edificio de la capacidad portante necesaria, al tiempo que se preserva intacta la envolvente histórica. El bloque lateral izquierdo se destinará a cafetería, cocina y comedor, concebidos como espacios de encuentro, relación y convivencia para los usuarios.

Desde la cafetería se accede directamente a un patio exterior ajardinado, en el que se incorporará una pista de petanca y áreas de estancia, fomentando la actividad física ligera y el esparcimiento al aire libre. El bloque lateral derecho albergará los despachos de administración, un salón de actos y una sala de actividades polivalente. Esta última se proyecta con un tabique móvil que permite unificarla con la sala contigua, generando un espacio de mayor dimensión adaptable a diferentes programas.

Y en el bloque central se plantea una sala de actividades que funcionará como sala principal del edificio y donde se plantea una nueva solución de cubierta para poder utilizarla como espacio interior climatizado. En este bloque estará el acceso principal que se seguirá realizando a través del monumental arco de ladrillo visto, un elemento compositivo singular que da paso a un patio cuadrangular central. Este patio es el verdadero "corazón" del proyecto: se recuperará su tipología espacial claustral mediante una galería cubierta perimetral en forma de "U" que organizará las circulaciones y bañará de luz natural el interior.

Para lograr esto, se instalará un innovador lucernario "tipo diente de sierra" que protegerá el espacio frente a la intemperie mientras garantiza un óptimo acondicionamiento lumínico y térmico, siendo totalmente respetuoso con la estética patrimonial.

DISTRIBUCIÓN PENSADA PARA LOS USUARIOS

El programa de necesidades, diseñado atendiendo a las demandas de los mayores del barrio, se distribuye en dos plantas principales. Así, la planta baja estará destinada a las áreas de mayor concurrencia y actividad social. Acogerá un amplio y representativo vestíbulo, despachos de dirección, una generosa Sala de Convivencia (36,25 m²) y dos Salas de Juegos (de 39,59 m² y 31,75 m²). Además, el bloque lateral derecho albergará una gran Sala Polivalente de 58,5 m² (con su propio camerino), ideal para eventos, charlas y representaciones, junto con una sala de actividades de gran capacidad. Todo el entorno de la planta baja gravitará en torno al patio central revitalizado.

Mientras, la planta primera estará pensada para el aprendizaje, la concentración y el desarrollo personal. Los bloques laterales se destinarán a aulas formativas (de unos 18 m² cada una) y grandes Talleres de Artes Plásticas (de 36,38 m²), espacios que disfrutarán de ventilación e iluminación natural cruzada gracias a la presencia de los patios.

Asimismo, las cubiertas serán totalmente rehabilitadas: una parte se mantendrá como cubierta a dos aguas tradicional (reponiendo tejas antiguas para asegurar la homogeneidad cromática), mientras que otra zona se resolverá como cubierta inclinada a medio faldón para ocultar de manera discreta e integrada los modernos equipos de instalaciones y climatización.

El compromiso del Gobierno de Zaragoza con este proyecto se materializa en un presupuesto que asciende en esta primera valoración a 3.375.199,71 euros (IVA incluido). Esta importante inyección económica garantizará que no exista ninguna merma en la calidad de la edificación y que se empleen materiales de primer nivel.

El presupuesto se desglosa en distintas partidas esenciales para la correcta adecuación del edificio histórico. Entre ellas destacan los más de 311.000 euros destinados a demoliciones previas y vaciado interior controlado, los más de 337.000 euros para la nueva estructura portante, y unas partidas altamente tecnificadas para instalaciones de climatización, protección contra incendios, telecomunicaciones y saneamiento. Con ello se asegura que un edificio de 1928 cumpla holgadamente con los más exigentes estándares del Código Técnico de la Edificación (CTE) en 2026. Uno de los condicionantes fundamentales exigidos plasmado en la redacción del proyecto básico es la "rapidez de ejecución". Aunque la temporalidad exacta en meses vendrá determinada en la posterior fase de licitación y en el proyecto de ejecución final, la concepción del diseño arquitectónico, basada en consolidar la envolvente exterior y generar una estructura interior regular y eficiente, ha sido ideada precisamente para acortar al máximo los tiempos de obra.

 

El objetivo es que, una vez adjudicadas las obras de manera definitiva, las labores de demolición de la tabiquería obsoleta y los trabajos previos se inicien a la mayor brevedad posible, permitiendo que los vecinos de Torrero puedan disfrutar de su nuevo equipamiento social sin demoras innecesarias.

HISTORIA DEL INMUEBLE

 

La antigua Cárcel de Torrero se ubica en el número 97-101 de la avenida de América, la arteria principal que concentra gran parte de la vida social y comercial del barrio. Este enclave goza de un profundo arraigo histórico y se erige sobre una parcela de 1.247 m². Construida en 1928 para sustituir a las instalaciones de la calle Predicadores, el recinto penitenciario original fue diseñado por el arquitecto Manuel Sainz de Vicuña. Su concepción arquitectónica se enmarca en el historicismo de principios del siglo XX, destacando por sus fórmulas neomedievales y neomudéjares, su riqueza ornamental y el uso magistral del ladrillo. Este estilo lo emparenta con otros grandes hitos arquitectónicos zaragozanos de la época, como el edificio de Correos y Telégrafos o el propio Cementerio de Torrero.

Tras el cese definitivo de su uso penitenciario en 2001, tras la apertura de la cárcel de Zuera, en 2005 se demolieron las galerías de celdas, los muros perimetrales y los patios, dejando solo en pie el edificio central de acceso que da a la avenida de América. El resto del terreno se convirtió en una plaza, varios bloques de vivienda pública y VPO, y el Centro de Inserción Social (CIS) Las Trece Rosas en régimen abierto para internos en última fase de condena. Asimismo, hay una parcela donde el Ayuntamiento de Zaragoza construirá en breve un inmueble con 32 pisos de alquiler asequible y zonas comunes abiertas al barrio, y hay otra parcela propiedad de Instituciones Penitenciarias, calificada para vivienda, que permanece abandonada y donde hasta el momento no se ha desarrollado ningún proyecto.