18 junio 2024

El Ayuntamiento desarrolla una segunda fase del tratamiento contra la mosca negra en el Ebro con drones

La utilización de estos aparatos garantiza una mayor eficacia en la distribución del larvicida ecológico sobre la superficie del río.

 

El Ayuntamiento de Zaragoza ha realizado hoy una segunda fase del tratamiento directo contra la mosca negra en el río Ebro a su paso por Zaragoza para reducir todo lo posible la presencia de este molesto insecto. Para ello, en esta ocasión se ha utilizado un dron que, según ha explicado la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, permite mejorar la eficacia de los tratamientos.

Gaudes ha señalado que la actuación se centra 'en los dos puntos más sensibles de la ribera: en la zona Expo y en el entorno del Puente de Piedra; los lugares donde se han detectado larvas de mosca negra'. Gaudes ha señalado que 'hasta este momento la presencia es inferior a la de otros años pero a pesar de ello vamos a seguir actuando de forma preventiva en las zonas afectadas porque estamos entrando de lleno en la época de calor. Queremos evitar en todo lo posible las molestas picaduras'.

Los técnicos del Instituto Municipal de Salud Pública iniciaron las labores preventivas para evitar la proliferación de la mosca negra en mayo. Los primeros trabajos se desarrollaron desde la orilla y con embarcaciones con la ayuda del servicio de Bomberos. Se aplicaron en el Ebro, el Huerva y el Gállego, si bien en este último río se hizo de forma preventiva ya que esta temporada los muestreos realizados por el IMSP no han detectado larvas en este emplazamiento. 

'Las crecidas de los ríos que se han registrado esta primavera han ayudado a limpiar los cauces de los ríos de macrófitos, las algas en las que proliferan las larvas', ha apuntado Gaudes, quien también ha indicado como factor clave 'que no se han registrado altas temperaturas en el último mes de forma continuada, lo que ha retrasado el desarrollo de la mosca negra'.

Para el tratamiento con dron, los técnicos han empleado 100 litros de larvicida ecológico, mezclado con otros 100 litros de agua, que sólo afecta a las larvas de mosca negra y que no tiene ninguna repercusión sobre la flora y la fauna del ecosistema. 

En esta ocasión, los drones se han centrado en las zonas de la Expo y del Puente de Piedra, como principales puntos de referencia de presencia de estas larvas. El vuelo con estos aparatos, como ha señalado la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, 'ha demostrado ser un sistema muy eficaz para que el larvicida llegue a toda la superficie del río'.

CONTROL CADA 15 DÍAS

El Instituto Municipal de Salud Pública realiza muestreos cada quince días para hacer un seguimiento de la evolución, comprobar la efectividad de los tratamientos aplicados y programar nuevas intervenciones si es necesario. Además trabaja en coordinación con otras localidades de la parte alta del Gállego y el Huerva para acompasar los tratamientos y que sean más efectivos, ya que la mosca negra tiene una gran capacidad de vuelo y es necesario que otras localidades actúen también en sus riberas.

GARRAPATAS Y MOSQUITO TIGRE

La consejera de Medio Ambiente también ha recordado que, además de combatir la presencia de la mosca negra, el Instituto Municipal de Salud Pública se halla inmerso en la campaña para prevenir la presencia de garrapatas en parques y zonas verdes de la ciudad. 'Comenzamos a principios de mayo y seguiremos hasta finales de junio interviniendo en más de cuarenta espacios de la ciudad y todo esto es posible porque se ha hecho un esfuerzo presupuestario. Destinamos 420.000 euros para la prevención de plagas con el objetivo de reducir afecciones a la ciudadanía', ha especificado Gaudes.

Además este mes de junio el Ayuntamiento de Zaragoza pone en marcha el programa de vigilancia del mosquito tigre; una iniciativa en la que colabora con el Gobierno de Aragón y la Facultad de Veterinaria. El IMSP se encarga de colocar estaciones de muestreo en diferentes puntos de la ciudad con trampas de oviposición que se van retirando quincenalmente hasta finales de octubre y de cuyo análisis se encarga el laboratorio de Entomología Sanitaria del Instituto de Investigación Agroalimentario de Aragón.