Zaragoza regulará el uso obligatorio del casco en patinetes eléctricos si la DGT no lo hace a corto plazo

22 noviembre 2022

La consejera de Servicios Públicos y Movilidad se reunió ayer en Madrid con Pere Navarro y le adelantó la intención municipal de avanzar en la seguridad de los usuarios de los VMP
Natalia Chueca lamenta el retraso acumulado en la aprobación del Real Decreto que proteja a peatones y usuarios más vulnerables de la vía pública, dando cobertura legal a todos los ayuntamientos


La consejera de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca, se reunió en la tarde de ayer en Madrid con el director general de Tráfico, Pere Navarro. Este encuentro se ha producido en el contexto del incremento de accidentes mortales experimentado en Zaragoza a lo largo del último año, y da continuidad a otras reuniones previas sobre esta materia que ya se habían producido anteriormente con otros responsables de la DGT.

En concreto, la consejera expresó a Navarro la preocupación del Consistorio sobre las condiciones de seguridad de los usuarios de VMP (patinetes eléctricos) y la necesidad urgente de incrementar su seguridad vial. Por eso, solicitó que "de manera inaplazable, se apruebe el Reglamento que regule todas las condiciones que deban exigirse a estos vehículos y a sus conductores", incluido el casco de protección.

De hecho, esta obligación está recogida en el artículo 47 de la nueva Ley de Tráfico, pero queda pendiente la aprobación del necesario Reglamento que regule este apartado. 

En todo caso, la consejera expresó al director general la "intención municipal de avanzar en este terreno si la DGT no lo hace a corto plazo, modificando para ello la Ordenanza municipal". Sería necesario, en todo caso, que el Gobierno de España "elabore y defina las recomendaciones técnicas necesarias para que la regulación se pueda ir avanzando conforme a unos criterios comunes para todos los municipios".

En esta misma reunión, Chueca pidió la máxima celeridad en la aprobación del Real Decreto de Vulnerables, "que serviría para proteger de manera más eficaz tanto a los peatones como al resto de usuarios de la vía pública dando, además, cobertura legal a todos los ayuntamientos", aunque lamentó que "la propia DGT confirma que no está entre sus prioridades".

PACIFICACIÓN DE VÍAS Y MEJORAS EN SEGURIDAD VIAL

Además del trabajo en la evolución de la normativa, el Ayuntamiento de Zaragoza ha intensificado a lo largo de los últimos tres años el impulso a la pacificación y las mejoras en materia de seguridad vial en calles y avenidas de la ciudad.

Así, se ha dado prioridad peatonal, elevando los cruces de las calles perpendiculares para reducir la velocidad, en vías como Santiago Lapuente, Osa Mayor, Predicadores, Ricla, Latassa, Rosa Lausín (Santa Isabel) o San Miguel, actualmente en obras.

Asimismo, se sigue trabajando en la avenida de Navarra, que tendrá aceras más amplias y menos carriles de tráfico y carril bici. Ya se ha construido en esa vía un nuevo giro previo a la estación del AVE, para desviar circulación por Ciudad de Soria.

Se han ampliado aceras en otras calles, como Sixto Celorrio, y tendrá prioridad peatonal todo el entorno de la Plaza de Salamero.

Además de las calles citadas, en más de 42 kilómetros de viales se ha calmado la velocidad mediante la ampliación estacionamientos o su disposición en batería o espiga. De esta forma se deja un único carril de circulación limitado a 30 Km/h. Fundamentalmente estas acciones se han llevado a cabo en los barrio de Valdespartera y Rosales del Canal, así como en otras zonas de la ciudad.

Los nuevos ciclocarriles, con los que en vías de dos carriles de circulación, se habilita el carril derecho para la circulación de bicicletas y VMP, cuentan ya con más de 70 kilómetros ejecutados desde 2019. A ellos se suma el carril bici en Gómez Laguna (2,6 kilómetros), con reducción de la capacidad de turismos en un tramo, así como los carriles que se van a ejecutar para conectar la ciudad con diferentes polígonos del entorno.

En calles como Antonio Leyva, Pedro Cerbuna o Domingo Miral se han hecho actuaciones específicas para la reducción de la velocidad de circulación, ejecutando cambios de ejes que obligan a circular de manera más tranquila. Medidas parecidas están en estudio para calles como Enrique Calvo, camino Fuente de la Junquera o Nuestra Señora de los Ángeles.

Y recientemente se han introducido, a modo experimental, los llamados "dientes de dragón", en Jerónimo Cáncer y Carrera de la Camisera, que también reducen visualmente la anchura del carril e invitan a reducir la velocidad.