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22 marzo 2015

Fernando Navarro hace 'Un viaje a la Utopía' de su trayectoria profesional

La Lonja acoge hasta el 17 de mayo esta exposición que exhibe las 70 obras escultóricas más significativas del turolense Fernando Navarro

Cuerpo de la noticia

La Lonja acoge hasta el próximo 17 de mayo la exposición "Un viaje a la Utopía" donde se muestra una selección de 70 esculturas, creadas entre 1974 y 2014 de Fernando Navarro.

La exposición muestra una selección muy representativa de las piezas que mejor identifican y definen los aspectos conceptuales, formales y expresivos más destacados y singulares en el conjunto de la obra escultórica de Fernando Navarro a lo largo de las distintas etapas de su trayectoria profesional.

"Un viaje a la Utopía" es una muestra retrospectiva de la obra escultórica de Fernando Navarro (Andorra -Teruel-, 1944). Para el jefe del servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Rafael Ordoñez, Navarro es una de las más interesantes personalidades del arte aragonés del último cuarto del siglo XX y de los tres primeros lustros del actual, tanto por la singularidad de sus propuestas como por el polifacético y versátil carácter de las mismas, dada su dedicación a la escultura, la fotografía, la pintura, el collage, aunque sobre todo ello prime de manera clara su condición de escultor.

Más expresionista y matérico en sus comienzos (algo dadá e incluso surrealista en ocasiones), pronto se consolidó en una línea de trabajo de tendencia geométrica y firme voluntad constructivista, no muy lejos de ciertos rasgos del arte minimal, aunque con planteamientos más lúdicos, a lo que contribuye decisivamente la utilización de una muy reducida carta de colores planos que han dado lugar al catálogo de colores Navarro y caracterizan inconfundiblemente su trabajo, generalmente realizado con chapas metálicas (soldadas, remachadas o atornilladas) y otras manufacturas de naturaleza industrial, sobre las que viene incorporando collages a lo largo de los últimos años.

La obra pública monumental de Fernando Navarro está presente en distintas localidades aragonesas, como Zaragoza, Agüero, Sabiñánigo, Cuarte de Huerva, Calaceite, Alcañiz y se identifica especialmente en Zaragoza por la colosal Puesta de sol, instalada en los enlaces de Vía de la Hispanidad con la avenida y la carretera de Madrid.

El gran fragmentador

A lo largo de las cuatro últimas décadas, el escultor, fotógrafo, pintor y muy prolífico autor de collages, Fernando Navarro Catalán quizá sea el artista aragonés que mejor ha conciliado y representa, en toda su obra, algunas de las más decisivas aportaciones artísticas del siglo XX, en especial por su singular capacidad para sintetizar y mantener operativas determinadas tendencias y ciertas revolucionarias innovaciones conceptuales y filosóficas que sustentan e identifican muchos de los rasgos y valores más distintivos del arte de nuestro tiempo, que bien podrían nuclearse alrededor de las visiones, experiencias y representaciones fragmentarias.

Mientras se aproxima, desde finales de los años cincuenta, a la fotografía, la pintura y la escultura, Fernando está formándose en técnicas industriales que serán determinantes para su trayectoria creativa, fundada en el dominio de materiales, herramientas y procesos fabriles y manuales imprescindibles para llevar a cabo sus esculturas con la precisión, el despojamiento, la sutileza fragmentaria, el dinamismo contenido que las caracteriza y distingue, ya desde la segunda mitad de los setenta, cuando participa en la formación (junto al pintor Antonio de la Iglesia y al fotógrafo Luis Alberto Pomarón) del Equipo LT, al tiempo que conforma una serie de volúmenes cerrados -elementos cúbicos, tubulares y prismáticos-, en la mayoría de los cuales juega con la expresividad de la soldadura y las feroces grapas y los óxidos naturales del metal, poco después cubierto con esmaltes tan netos como el profundo negro y el rojo restallante, abriendo así camino a decisivos valores cromáticos.

En la siguiente etapa, iniciada a finales de los setenta, los volúmenes cerrados dejarán paso a estructuras abiertas y ligeras, formadas por fragmentos de chapas metálicas cuyos pliegues delimitan planos poligonales de superficie tersa e irregular, abiertos al espacio circundante o superpuestos en una primera aproximación a propósitos seriales todavía no definidos, esculturas muy depuradas y de planteamientos constructivistas (utiliza primero los remaches y luego los tornillos pasadores) que con su poderosa incitación al vuelo sugieren los placeres del movimiento extático, mientras sus epidermis se siguen recubriendo con los ya consabidos rojo y negro, pero también muy pronto de amarillo y azul.

Hacia 1984 empieza una nueva etapa (caracterizada por la definitiva incursión de la esfera, como ilusorio elemento de contrapeso, rapidez o equilibrio), que se prolongará durante cuatro años y quizá sea el periodo más prolífico, imaginativo y disperso de la trayectoria de Navarro, de modo que las obras producidas ahora denotan la feracidad creativa, el desparpajo técnico, la seguridad expresiva de un escultor que juega como nunca a la fragmentación y los collages, a las citas oblicuas de otros autores, al trompe-l'oeil visual y literario, a la paradoja mordaz y, en definitiva, al juego gratuito, que es el único verdaderamente permitido a cualquier artista digno de tal nombre.

Antes de terminar la década de los ochenta, hacia 1988, Fernando inicia su particular vuelta al orden con la recuperación de cierta severidad conceptual y compositiva, un mayor rigor geométrico -en ocasiones cercano a querencias minimalistas- materializado en la simplificación formal y el ascetismo de los volúmenes, la incorporación sucesiva a su catálogo de colores Navarro del blanco y el verde, el impetuoso regreso de las esculturas murales -recuentes en su primera época- y la significativa irrupción de las de suelo, ambas caracterizadas, como buena parte de las exentas, por el desarrollo de piezas geminadas mediante parejas complementarias o contrapuestas (a modo de divertimento basado en los dobles especulares con alternancias cromáticas) y los conjuntos seriales -a veces interrumpidos por disyunciones de color-, incluida la apropiación de objetos manufacturados.

Durante la década de los noventa Navarro se ocupa sobre todo en la minuciosa elaboración de una ingente cantidad de collages sobre papel, a veces propiamente fotocollages, que pronto le conducirán, realizados sobre gruesos cartones de embalaje (en cuya superficie pinta fondos expresionistas y practica incisiones geométricas), a utilizar como soporte consistentes tablas de madera sobre las que no sólo pega recortes de imágenes, sino también esferas de melamina, de modo que pronto comienza a construir esculturas con cartón y madera, a las cuales incorpora collages fotográficos, dando así un paso más en el desenvolvimiento de sus persistentes visiones y relatos fragmentarios.

Pero al mismo tiempo vuelve a la construcción de volúmenes cerrados -vehículos, edificios, cajones ocluidos- mediante chapas metálicas atornilladas con pasadores y pintadas en los vivos colores de la casa, sobre cuyas superficies añade incisivos collages que transforman radicalmente los significados, ya que a los valores plásticos se suma la fecunda polisemia de un discurso ideológico directo o elusivo pero muy eficaz, potenciado cuando empieza a construir cajas murales a las que también incorpora collages, insistiendo en la seriación temática y especular a través de homenajes al pop más recurrente, de manera que todo contribuye a seguir conformando los fragmentos innúmeros del extenso universo de formas y volúmenes, imágenes y sueños, colores y relatos ofrecidos al mundo por Fernando Navarro para manifestar una vez más la fragmentaria persistencia feraz de la memoria, esa que corresponde al arte de su tiempo y en la que persevera apasionadamente.


EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1975
Esculturas y montajes. Equipo LT, Zaragoza, Galería Atenas, 2-30 junio.
Pinturas y esculturas. Equipo LT, Zaragoza, Facultad de Filosofía y Letras, 9-22 diciembre.

1977
Pinturas y esculturas. Equipo LT, Zaragoza, Sala Barbasán, 19-29 enero.

1980
Fernando Navarro. Esculturas, Zaragoza, Sala Barbasán, 20 marzo-5 abril.
Esculturas múltiples y fotografías. Equipo LT, Zaragoza, Sala de Librería Muriel, 16 marzo-7 junio.

1982
Navarro and Pomarón. Photo-collages. Equipo LT, Zaragoza, Sala Torre Nueva, 23 noviembre-14 diciembre.
Fernando Navarro. Esculturas y pinturas, Zaragoza, Sala Barbasán, 10-29 diciembre.

1983
Fernando Navarro. Esculturas 1974-1983, Zaragoza, Sala del I.B. Mixto 4, 10-31 mayo.
Fernando Navarro. Pinturas abstractas, Zaragoza, Sala Borsao, 17 diciembre-3 enero.

1984
10 años del Equipo LT, Teruel, Sala de Arte Teruel, 1-30 junio.

1987
Fernando Navarro. Esculturas, Zaragoza, Sala Barbasán, 4-17 febrero.

Fernando Navarro. Esculturas, Teruel, Museo Provincial de Teruel, 12-22 noviembre.
Fernando Navarro. Esculturas en La Lonja, Alcañiz, Sala de la Lonja, 28 noviembre-8 diciembre.

1988
Fernando Navarro. Collages, Zaragoza, Sala Municipal de Arte Joven, 16 junio-3 julio.

1989
Fernando Navarro. Esculturas, Zaragoza, Sala de exposiciones I.B. Jerónimo Zurita, 24 abril-5 mayo.
Fernando Navarro. Esculturas Made in Spain, Zaragoza, Museo Pablo Gargallo, 1 diciembre-7 enero.

1990
Fernando Navarro. Exposición antológica, Zaragoza, I.F.P. Miralbueno, 21-25 febrero.
Fernando Navarro. Collages, Zaragoza, Sala Centro C.T.J., 7-15 mayo.

1991
Fernando Navarro. 7 (Blanco y Rojo), Zaragoza, Escuela de Artes Aplicadas, 8-30 noviembre.

1992
Fernando Navarro. Rever 70-90, Zaragoza, Sala Hermanos Bayeu, Espacio Pignatelli, 10 diciembre-10 enero.

1994
Fernando Navarro. Homenajes y recuerdos, Zaragoza, Galería Odeón, 2-16 julio.

1997
Fernando Navarro. Otros espacios. Collages, esculturas y cartones, Zaragoza, Torreón Fortea, 8 mayo-1 junio.
Fernando Navarro. Otros espacios. Collages, esculturas y cartones, Calaceite, Museo Juan Cabré, 14 junio-20 julio.

2000
Fernando Navarro. El arte en la escultura, Zaragoza, Alter Ego-Grancasa, 10 abril-6 mayo.
Fernando Navarro. Esculturas y pinturas, Barbastro, Insitución Ferial de Barbastro, Sala de Exposiciones, 24-27 agosto.

2006/2007
Fernando Navarro. Decíamos ayer 96-06, Zaragoza, Galería Spectrum Sotos, 28 diciembre 2006-24 enero 2007.

2010
Fernando Navarro. Collages y esculturas, Zaragoza, Palacio de Montemuzo, 26 enero-7 marzo.

2012
Encuentro en Crivillen. Fernando Navarro y Velásquez-Gómez, Crivillén (Teruel), Centro de Arte Contemporáneo Pablo Serrano, 22 junio-2 septiembre.

2013
En el castillo. Fernando Navarro y Velásquez-Gómez, Albalate del Arzobispo (Teruel), Salas del Castillo, 27 julio-29 septiembre.

2015
Fernando Navarro. Un viaje a la Utopía, Zaragoza, La Lonja, 19 marzo-17 mayo.

COLECCIONES INSTITUCIONALES
Ayuntamiento de Alcañiz (Teruel).
Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros (Zaragoza).
Caja de Ahorros de la Inmaculada, Zaragoza.
Construcciones y Contratas, Madrid.
Cortes de Aragón, Zaragoza.
Diputación General de Aragón, Zaragoza.
Diputación Provincial de Zaragoza.
Escuela de Arte, Zaragoza.
Facultad de Ciencias Empresariales, Zaragoza.
Ibercaja, Zaragoza.
Ministerio de Educación y Ciencia, Zaragoza.
Museo del Grabado, Fuendetodos (Zaragoza).
Museo Itinerante Salvador Allende.
Museo Juan Cabré, Calaceite (Teruel).
Museo Provincial, Teruel.
PSOE Aragón, Zaragoza.

OBRAS EN ESPACIOS PÚBLICOS
1975Tótem. Hierro pintado y acero inoxidable, 270 x 80 x 80. Parque Primo de Rivera, Zaragoza.
Homenaje al chicotén. Acero, 100 x 45 x 25. Agüero (Huesca).
1979Sugerencias. Acero inoxidable, 60 x 80 x 40. Colegio Oficial de Médicos, Zaragoza.
1981Nudo-2. Hierro pintado, 200 x 70 x 70. Facultad de Derecho, Zaragoza.
1982 Competencia. Hierro pintado, 250 x 110 x 85. Polideportivo, Sabiñánigo (Huesca).
1985Composición. Hierro pintado, 155 x 130 x 55. Centro de Formación CAI, Cuarte de Huerva (Zaragoza).
1988Puesta de sol. Hierro pintado, 900 x 2.500 x 1.000. Enlace avenida de Madrid-vía Hispanidad, Zaragoza.
Domi y Carol en clase. Hierro y madera pintados, 200 x 600 x 30. Instituto de Educación Secundaria Jerónimo Zurita, Zaragoza.
1990La sabiduría de Salomón. Acero, aluminio, madera y melamina pintados, 140 x 282 x 69. Biblioteca municipal Ricardo Magdalena, Zaragoza.
1992Bitis roja africana. Acero pintado, e inoxidable, 210 x 50 x 36. Plaza de los artistas, Calaceite (Teruel).
1993Conducto. Hierro pintado, 1.200 x 4.500 x 800. Depuradora de la Cartuja, La Cartuja Baja (Zaragoza).
1997Equilibrio inestable. Hierro, 460 x 250 x 220. Glorieta de Valencia, Alcañiz (Teruel).

 

En www.zaragoza.es/ciudad/cultura podrá encontrar una detallada relación de la actividad expositiva en los museos de Zaragoza.