04 junio 2014

El Ayuntamiento de Zaragoza presenta alegaciones al proyecto de Reglamento General de Circulación

El Consistorio critica el hecho de que no se haya tenido en cuenta la opinión de los municipios a la hora de realizar la nueva norma

Las alegaciones reclaman mayor autonomía de los Ayuntamientos en la regulación de algunos aspectos específicos y en la seguridad ciclista
 

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El Gobierno de Zaragoza ha aprobado hoy las  alegaciones que el Ayuntamiento presentará al Proyecto de Reglamento General de Circulación, actualmente en trámite parlamentario y pendiente de aprobación definitiva. Las alegaciones presentadas han sido consensuadas con los grupos políticos que han querido colaborar en las mismas (Izquierda Unida y Chunta Aragonesista), y también han sido trabajadas en el seno del Observatorio de la Bicicleta.

De hecho, el documento coincide en esencia con el presentado por la Mesa Nacional de la Bicicleta, de la que forman parte la Red de Ciudades Por la Bicicleta, que agrupa a 100 ciudades españolas; ConBici, que agrupa a 58 entidades de usuarios; Real Federación Española de Ciclismo; Asociación de Ciclistas Profesionales; Asociación de Marcas de Bicicletas de España; Plataforma Empresarial de la Bicicleta; y Red de Cicloturistas.

En el documento presentado, el Ayuntamiento de Zaragoza expresa su queja, contrastada con otros municipios componentes de la Red de Ciudades por la Bicicleta, por no haber sido tenido en cuenta en la redacción de los diferentes borradores del Reglamento. Se califica al Reglamento, asimismo, de "muy intrusivo" en competencias municipales en una materia tan importante como la bicicleta en la circulación urbana.

El Ayuntamiento solicita mayor autonomía para delimitar las excepciones en la circulación por las zonas peatonales, así como el establecer que los ciclistas circulen por el centro del carril cuando lo hagan por la calzada, para mayor seguridad.

Asimismo, incide en algunos aspectos relacionados con el transporte de personas y carga, así como el uso del casco, que debería ser obligatorio sólo en vehículos aptos para transitar por la calzada y no, por ejemplo, en bicis pequeñas con ruedines.