Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres
Píldora 5: Taller 4
Hola, bienvenida a esta última píldora de la serie de cinco podcasts que hemos creado en colaboración con El Servicio de Mujer e Igualdad- Casa de la Mujer- del Ayuntamiento de Zaragoza, para celebrar el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres.
Terminamos esta serie de píldoras compartiendo contigo algunas estrategias fundamentales para que puedas comunicarte con las demás personas de una manera más saludable, en la que tú encuentres más bienestar. La propuesta es dejar de hablarnos para comunicarnos.
El objetivo de este taller que no es otro que aprender a expresar tus opiniones y sentir que defiendes tus necesidades de forma clara y sin herir a las demás personas, ya sean tus compañeras de trabajo, tus hijos, tu madre, tu pareja… Queremos conseguir que te empoderes y te sientas con el derecho y la capacidad de decir lo que quieras, con respeto a ti misma y a las demás personas.
Toda esta manera de hablar se llama comunicación asertiva.
Algo muy importante, y a lo que le dedicamos poco tiempo, es parar a escucharnos a nosotras mismas sobre nuestros valores, necesidades, opiniones, inquietudes.. es importante tener claros nuestros puntos de vista: escribe listas o guiones que te ayuden a ordenar y clarificarte, te sentirás mucho más segura. La próxima vez que tengas una cita médica frente a la que te sientes insegura o con susto, antes de ir anota en un papel qué cosas te inquietan y qué dudas tienes. Si las has reflexionado podrás decirlas de manera clara. Cuando llegues a tu cita no dudes en sacar tu papel con tus preguntas.
Escucharte te ayudará, del mismo modo, a identificar tus dudas, tus incertidumbres, tus inseguridades y poder, así, trabajarlas.
Este procedimiento sirve igual cuando tengas que hablar con alguien de un tema difícil, cuando tengas que pedir ayuda o expresar algunas de tus emociones con tu pareja…
En el ejercicio de escribir integramos, ordenamos y clarificamos el pensamiento. Si lo pruebas verás que te encuentras mucho más segura.
Otra cuestión importante de la comunicación es poder hablar con los demás en frío, es decir, en un momento en el que tu cerebro emocional no esté en plena explosión, sino que haya podido transcurrir el tiempo necesario para expresarte desde tu parte frontal del cerebro, con la que podrás ordenar tus palabras, adoptar un tono de voz adecuado o exteriorizar una comunicación no verbal más constructiva.
Otra situación que se suele producir en las conversaciones es que no escuchamos con atención a las demás personas: estamos pensando ya en lo que vamos a decir en lugar de integrar la información que la otra persona nos aporta. Nos anticipamos porque les conocemos o porque ante determinadas cuestiones automáticamente reaccionamos a la defensiva… Te vamos a pedir que pruebes a poner atención consciente a lo que te están diciendo, a la postura corporal de la persona con la que hablas, a qué te dice su mirada… y a que dejes conscientemente aparcadas tus expectativas. Comprueba qué pasa si lo haces por ti misma, seguro que te sorprendes. Es también muy importante aceptar que podemos pensar diferente que las personas que más queremos y que eso no tiene por qué separarnos: existen otras muchas cosas que nos unen. No tenemos que resignarnos a aprobar todo lo que nos dicen, sino a aceptar que existen otros puntos de vista y, que si somos capaces de escucharlos dejando el ego a un lado, seguramente aprenderemos.
Por otra parte, llevar siempre a cabo todas estas pautas de forma consciente sería agotador. Te sugerimos que, para empezar, vayas poniendo en práctica cada una de estas pautas a lo largo de toda una semana: poner atención y conciencia te irá posibilitando experimentar que esta manera de comunicarte es posible, más eficaz y que serás capaz de utilizarla cuando la necesites.
Por último, quería compartir con vosotras un esquema muy sencillo que sirve para afrontar esas conversaciones que tenemos con alguien que dijo que iba a hacer algo y que finalmente no hizo.
Vamos a coger de nuevo papel y lápiz y vamos a escribir el siguiente esquema:
- 1. Describe el compromiso que no se ha cumplido: lo que la persona dijo que haría y no hizo (es una descripción objetiva de lo que ha sucedido, procura que sea sin juicios y evita suposiciones).
- 2. Empatiza, ponte en la piel de la otra persona y dile la siguiente frase: «entiendo que si no lo has hecho tendrás un motivo» (con esto consigues que la otra persona te escuche y no vaya a defenderse directamente).
- 3. Expresa cómo te sientes tú como consecuencia del incumplimiento: «yo me siento decepcionada porque…».
- 4. Plantea opciones de cambio: «aquí hay un problema, ¿cómo te parece que lo resolvemos?» (así tienes en cuenta a la otra persona).
- 5. Ten alternativas preparadas para ofrecer.
Nuestra propuesta es que lo pongas en el espejo, frente a tu mesa de trabajo, en la nevera… donde sea que puedas verlo y que te permita visualizarlo y expresarlo en voz alta el suficiente número de veces como para integrarlo en la memoria y que se llegue a convertir en un hábito. Así, cada vez que se repita de nuevo una situación similar, en lugar de solamente enfadarte, expresarás tu malestar y aportarás soluciones siguiendo este esquema reconciliador. No podemos garantizar que funcione siempre, pero lo que sí te aseguramos es que comprobarás cómo es sentirte con el derecho de expresar que algo te molesta y que puedes gestionar el enfado de un modo saludable y conciliador.
Espero que te haya gustado la propuesta de hoy y, en general, la de estas 5 píldoras.
Te animo a que sigas este camino de introspección, prueba, practica, entrena, busca...
Comunícate.
¡Un saludo, muchas gracias y hasta pronto!
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