Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres
Píldora 4: Taller 3
Hola, bienvenida al tercer taller de la serie de cinco píldoras que hemos creado en colaboración con El Servicio de Mujer e Igualdad- Casa de la Mujer- del Ayuntamiento de Zaragoza, para celebrar el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres.
En esta cuarta píldora vamos a hablar de cómo gestionar tus emociones de un modo saludable. Para ello lo primero que tenemos que reconocer es que no todas tenemos suficiente formación ni información en este ámbito y que, para potenciar la inteligencia emocional y llevar a cabo una regulación sana de nuestras emociones, el punto de partida es identificar las emociones básicas.
El objetivo de este taller es, pues, que identifiques en ti las emociones primarias: hay muchas teorías sobre cuáles son estas emociones básicas, pero yo trabajo con estas cinco: el enfado, el miedo, el amor, la alegría y la tristeza.
Cada una nos informa de algo:
- El enfado nos señala algo que nos molesta y nos lleva a poner límites.
- El miedo nos informa de un peligro y nos lleva a escapar o protegernos.
- El amor y la alegría nos dan información de algo que nos sienta bien, y nos acercan a lo que queremos.
- La tristeza nos ayuda a ver que hemos perdido algo que valoramos y nos moviliza a pararnos para despedirnos.
Otro objetivo de este taller es que conozcas de un modo sencillo cómo se producen las emociones en nuestro interior: las emociones se generan en la amígdala, una zona que está en el centro del cerebro. Cuando sucede algo o percibimos algo que nos emociona, la amígdala segrega una sustancia. Esta sustancia será distinta con cada emoción, por ejemplo, en el miedo es la adrenalina, en el estrés es el cortisol… estas sustancias activan un tipo de glándulas que, a su vez, segregan hormonas que pasan a la sangre provocando cambios en nuestro cuerpo.
Según indican numerosos estudios científicos, esta activación de la amígdala dura 90 segundos, el tiempo que tarda la sustancia en ser reabsorbida. Después de este tiempo se activa la parte frontal de nuestro cerebro, detrás de la frente, que es la zona encargada del razonamiento y, así, la emoción es pensada y pasa a ser SENSACIÓN. Esta es la diferencia entre emoción y sensación.
A veces, nosotras mismas nos enganchamos a esa emoción, superactivando esa zona del cerebro que esta detrás de la frente. En ese momento el cuerpo se tiene que reajustar a un nuevo nivel neuroendocrino y, de ahí, los desajustes hormonales causados por el estrés, la ansiedad, la tristeza,…
¿Se puede gestionar de algún modo cómo afectan las emociones en nuestro organismo? Sí, con el diálogo interior, es decir, el pensamiento, eso de lo que ya hablamos en el primer taller.
Un nuevo ejemplo: la realidad es neutra, ver un perro a mí me puede hacer sentir miedo y a ti alegría, es decir, ver un perro no genera una emoción concreta: sentimos lo que genera aquello que pensamos de esa emoción, o sea, la sensación, como ya hemos visto antes.
La primera práctica de hoy consiste en contactar con tus emociones primarias: dedícate a reflexionar sobre cómo las experimentas en tu cuerpo, toma conciencia de los momentos en que las has sentido y procura evocar la sensación en el presente. Recuerda que las emociones primarias son: la tristeza, la alegría, el enfado, el amor y el miedo.
Después, coge 5 folios, lápices y colores, y procura plasmar, mediante un dibujo libre en cada uno de ellos, cada una de las emociones básicas. Dedícate tiempo, identifícate con tus emociones. Y recuerda para qué sirve cada una.
Una vez que tengas los cinco dibujos, observa cuál esta más presente en tu vida en el momento actual. A continuación, memoriza esta imagen como un ancla para poder traerla a la mente cuando identifiques que te encuentras en esa emoción: te ayudará a poder expresarla y gestionarla.
La segunda propuesta trata de que utilices a tu favor lo que hemos aprendido: como ahora sabemos que durante 90 segundos (aproximadamente) tu cerebro no es capaz de racionalizar, te propongo que la próxima vez que sientas una emoción de manera muy intensa lo tengas en cuenta y te des esos segundos para poder reaccionar de un modo más saludable (90 segundos es una cifra orientadora, cada una tenemos nuestro tiempo, aprende a descubrir cuál es el tuyo).
Aquí te ofrezco algunas técnicas para gestionar ese tiempo de dificultad para racionalizar:
- Cierra los ojos y respira profundamente las veces que sean necesarias (Inhala por la nariz hasta que hayas llenado bien los pulmones, hinchando la tripa y exhala por la boca, despacio, hasta que no quede ni una gota de aire en tu cuerpo. Repite la operación, claro).
- Cambia de espacio físico, date una vuelta, vete a otra habitación...
- Realiza otra actividad que requiera de atención: leer, pintar, hacer crucigramas…
- Visualiza tu dibujo de esa emoción que estás sintiendo.
- Investiga otras técnicas y ¡encuentra la tuya!
Espero que te haya gustado la propuesta de hoy,
Te animo a que sigas este camino de introspección.
Exprésate. Un saludo, y ¡muchas gracias!
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