Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres

Píldora 3: Fisioterapia y suelo pélvico.

DIÁLOGOS PARA LA SALUD

Bienvenida al episodio número tres de estos diálogos para la salud; te recuerdo que se han creado con motivo de la celebración del día 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. Hoy vamos a hablar de un tema súper interesante: fisioterapia de suelo pélvico.

Yo, soy Carmen Rived, psicóloga, y con el impulso del Servicio de Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de Zaragoza, te voy a guiar y acompañar a lo largo de estos diálogos. Estoy realmente contenta de que estés con nosotras de nuevo; como te dije en la presentación, nuestra intención es que sea un momento agradable y nutritivo, así que muchas gracias por decidir escucharnos de nuevo.

Como te he dicho antes, hoy hemos puesto el foco en una parte de la salud específica de la mujer, pues vamos a hablar de fisioterapia y suelo pélvico.

Vamos a poner el foco en cómo experimentar salud en la zona pélvica, que hasta ahora era una zona más bien olvidada y que atendíamos sólo cuando nos tocaba visita con ginecología, pero afortunadamente esto está cambiando.

Para este diálogo cuento con Sara Puyal, graduada como fisioterapeuta y especializada en el acompañamiento a mujeres y suelo pélvico. Desde su profesión interviene en patologías como dolor pélvico crónico, irritación vulvar, prolapso, incontinencia urinaria, síntomas menstruales y menopáusicos, pero también desarrolla un programa de preparación al parto, y atiende dolores o dificultades en las relaciones sexuales.

Para mí es indudable que será importante la mirada amable desde la esfera emocional y mental ante estas dificultades; desde mi trabajo como terapeuta atiendo cómo les afecta a las mujeres en lo emocional y mental los cambios hormonales, y observo con ellas si existe algún trauma complejo o situación delicada en la biografía que lleva a experimentar dificultades en su sexualidad. De nuevo topamos con la interconexión entre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones.

Hoy quería contar con Sara para hablar desde la parte más especializada en lo físico de cómo abordar el cuidado de nuestra zona pélvica.

Hola Sara, gracias por colaborar en estos diálogos. Estoy súper contenta de que estés aquí. En primer lugar me gustaría saber ¿qué es para ti la salud?

Para mi la salud no es la definición de la RAE; es poder hacer con tu cuerpo todo aquello que te quieras proponer, y que nada te ponga límites en tus objetivos personales de bienestar. Es el poder disfrutar, bailar, cantar…. Sin tener que sentir límites en el bienestar ni el disfrute. No es sólo la ausencia de enfermedad, sino poder hacer aquello que mas te gusta.

En el trabajo terapéutico me encuentro con muchas mujeres con dificultades sexuales, ¿tú como las podrías atender en tu consulta?

Hasta hace muy poco, de las dificultades en la esfera sexual nadie se preocupaba. La zona pélvica, es una gran olvidada, incluso yo diría que en muchas de nosotras está desdibujaba del cerebro, como olvidada, y no le prestamos la atención que se merece. De hecho diría que la atendemos y la miramos sólo cuando nos molesta o nos pica, y no le damos los mimos y cuidados que se merece, así que va a ser una zona probablemente objeto de dolor.

El dolor en esta esfera sucede como una respuesta de la musculatura. Es una zona intima, así que cuando algo se acerca a esta zona, ésta puede responder contrayéndose. Y esta defensa muscular sí se puede resolver desde la fisioterapia; al igual que si tenemos un problema cervical cuando hay un exceso de tensión o nervios y nos damos un masaje en el cuello y la espalda para soltar y liberar, la zona del suelo pélvico es igual: si la zona pélvica no quiere que nada entre, la invada o la toquemos, se defiende contrayéndose, produciendo dolor, y ese dolor es el que tenemos que aprender a relajar y a acompañar.

Si no escuchamos al cuerpo y no vemos en el dolor que no queremos que algo entre, pero insistimos e introducimos algo, el cuerpo cree que el estímulo de dolor no ha sido los suficientemente fuerte y hace que sea mayor el espasmo, y así el dolor.

Pero el cuerpo está hablando, diciéndonos que quiere cuidado, mimos, atención. Ahí es fundamental el acompañamiento emocional, pero también es necesario atender la parte física con el fortalecimiento del suelo pélvico y el conocimiento de los genitales propios. Hay mucha gente que no conoce su vulva, y al verse en el espejo no se reconoce; es importante trabajar esto: identificar tu vulva y cómo se mueve, para después poder relajarte. Esto es fundamental para solucionar el dolor.

Y, ¿cómo puede mejorar el suelo pélvico la sexualidad de las mujeres?

Voy a hablar de lo que sucede a una mujer sin patología y sin dolor. En un orgasmo suceden varios fenómenos físicos: uno de ellos es la tetanizacion de la musculatura vaginal, esto quiere decir que es una contracción máxima, muy fuerte, y para que ese orgasmo sea intenso, necesitamos fuerza en el suelo pélvico. Y es también fundamental la parte mental para disfrutar del orgasmo: el objetivo no es el orgasmo, sino el placer dentro de la relación sexual. Es importante saber que si tenemos poca fuerza, como en un postparto, nuestro orgasmo será menos intenso, y no por la falta de líbido, sino por la falta de fuerza en la musculatura.

Si hay dolor no es lo mas recomendable contraer y relajar el suelo pélvico sin parar, habrá más dolor. Y es importante saber si tenemos un exceso de fuerza o la falta de ella, pues pueden darse las dos situaciones, y las técnicas para tratarlo serán diferentes.

Para terminar, ¿podrías darnos 4 consejos o herramientas para inspirar a las mujeres en el empoderamiento de su salud en este ámbito?

1. Escuchar a tu cuerpo y tu intuición: si algo crees que va mal, algo irá mal: el dolor viene para avisar. Hay que buscar la respuesta.

2. Hablar con las amigas de estas dificultades en la zona íntima, pues no solemos hablar de ello pero todas tenemos problemas, y hablar de ello puede darnos luz para resolver el problema.

3. Estimular el placer en otros ámbitos y no solo en las relaciones sexuales; el placer es cerebral y está en otras áreas de la vida: comiendo, jugando, yendo a la naturaleza, bailando… El placer cerebral aumenta, y así el placer en las relaciones sexuales mejorará.

Muchas Gracias por tu colaboración Sara

Podéis encontrar a Sara Puyal en su instagram @suelopelvicoysalud si queréis más consejos e ideas.

Hasta aquí el episodio de hoy, espero que te haya gustado. Si crees que es interesante compártelo en redes, así podremos llegar a más comunidad. Y recuerda, tu salud es tu bienestar.

Un saludo y muchas gracias

Te esperamos en el siguiente programa.

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